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·29 de noviembre de 2025
Union Berlin y un duelo para seguir creciendo en casa

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El Union afronta la cita del sábado con una sensación cada vez más sólida. La victoria en Hamburg ante el St. Pauli confirmó la mejora defensiva y permitió encadenar tres jornadas sin perder por primera vez esta temporada, lo que ha llevado al equipo a la octava posición. La clave de este paso adelante está en una zaga que se ha asentado definitivamente con Leite, Doekhi y Querfeld como trío de centrales, combinando seguridad, intensidad y poder aéreo. Además, en casa el Union mantiene una línea muy sólida: solo ha caído una vez en toda la Bundesliga, haciendo de la Alte Försterei un fortín como en los viejos tiempos.
El recuerdo más reciente en el estadio, el empate ante el Bayern, dejó una imagen clara del carácter del equipo. El dominio del balón parado y el ambiente que empujó sin descanso demostraron que el mejor Union está de vuelta. En un campeonato tan apretado, un nuevo triunfo permitiría alejarse más aún del descenso y, si los resultados acompañan, incluso mirar de reojo hacia Europa y a un futuro prometedor. Baumgart también se refirió esta semana a un futuro más lejano, el proyecto del nuevo estadio, previsto para la temporada 27/28: “Es como una montaña gigante, pero tenemos ganas de llegar arriba”. Un mensaje que también encaja con el momento actual del equipo.
El Heidenheim llega en una situación muy distinta. Firma el peor arranque de su historia en Bundesliga, con solo cinco puntos en once jornadas y sin ver puerta en los dos últimos partidos. Sin embargo, el Union no puede confiarse: el FCH es el único rival al que los berlineses nunca han derrotado en Bundesliga (tres victorias y un empate para los del Brenz) y encadenan diez enfrentamientos oficiales sin perder ante los Köpenicker. Aun así, su rendimiento como visitante es pobre: cero puntos lejos de casa, y una presencia continua en los puestos de descenso desde la segunda jornada. Para Tim Skarke, el encuentro tendrá un matiz especial: el extremo nació en Heidenheim, se formó allí y debutó en profesional antes de seguir su camino hacia Köpenick.
Baumgart ha insistido en no dejarse engañar por la clasificación del rival. “El Heidenheim es siempre un equipo incómodo. Da igual cómo llegue: si no imponemos nuestras virtudes desde el inicio, sufriremos”. El entrenador destacó la importancia de mantener la concentración los 90 minutos y de “asegurar que los tres puntos se queden en Köpenick”. En el banquillo visitante, Frank Schmidt reconoce el momento difícil de los suyos, pero asegura que su equipo “no caerá en la autocompasión” y que para puntuar en Berlín deberán ser precisos en ataque y peligrosos a balón parado.
Más allá de los nombres propios y los datos estadísticos, la sensación general es que el Union tiene ante sí una oportunidad que no puede desaprovechar. La combinación de su fortaleza en casa y un rival en apuros convierte este partido en lo que puede ser punto de inflexión para lo que resta de temporada. Un triunfo permitiría cerrar la semana en un clima de optimismo y consolidar el buen momento un equipo que quiere mirar hacia arriba.
El partido del sábado nos deja también en la previa una opción diferente para quienes quieran vivir el Union desde otra perspectiva: el barco Viktoria volverá a realizar su viaje por el río Spree hasta las inmediaciones del estadio, un plan que ya se ha convertido en una tradición para muchos aficionados. Después, la fiesta continuará en una Alte Försterei que estará como siempre llena para disfrutar de un espectacular Union Berlin – Heidenheim con mucho en juego. ¡Os esperamos!









































