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·6 de septiembre de 2026
Valencia y Real Madrid, las dos víctimas favoritas de Flick: 47 goles en 13 partidos

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El 0-5 de Mestalla ha servido para descubrir una estadística demoledora del Barça de Hansi Flick. El Valencia y el Real Madrid son sus dos víctimas favoritas.
Desde que el técnico alemán se hizo cargo del Barcelona, su equipo le ha marcado 25 goles al Valencia en seis partidos. Al Real Madrid le ha hecho 22 tantos en siete encuentros.
En total, 47 goles en solo 13 partidos. No hay ningún otro rival al que el Barça de Flick haya castigado con tanta regularidad. Y la diferencia no está solamente en el número total. Está también en la frecuencia.
El Valencia se ha convertido en una víctima especialmente propicia para el Barcelona.
Con el último 0-5 de Mestalla, el balance goleador de Flick contra el conjunto valenciano se dispara hasta los 25 tantos en seis partidos. Eso supone más de cuatro goles por encuentro.

A Flick se le dan bien el Valencia y el Real Madrid
Hay una explicación sencilla: el Barça encuentra contra el Valencia espacios para hacer aquello que mejor domina. Presión alta, recuperación rápida, velocidad por las bandas y jugadores llegando al área desde segunda línea.
El 0-5 de Mestalla volvió a reproducir el patrón. Lamine Yamal marcó dos goles, Raphinha y Fermín también encontraron la portería y Pedri completó la goleada. El Barcelona ya tenía el partido encarrilado antes del descanso y nunca dio la sensación de que el Valencia pudiera cambiar el guion. Pero hay una víctima todavía más significativa.
Si hay un rival que debería exigir una respuesta diferente al Barça, ese es el Real Madrid. Pero no la ha encontrado.
Flick ha dirigido al Barça siete partidos contra el Madrid y el Barcelona le ha marcado 22 goles. La media es de 3,14 tantos por Clásico.
La cifra tiene todavía más valor porque no estamos hablando de un equipo cualquiera al que el Barça pueda superar por una diferencia de calidad evidente. Estamos hablando del rival que aspira a disputarle todos los títulos.
Y, sin embargo, el Barça de Flick ha convertido los Clásicos en una fuente extraordinaria de goles... a favor.
De hecho, el técnico alemán ya ostenta un registro especialmente llamativo en sus enfrentamientos contra el Madrid: durante una de sus temporadas anteriores, su equipo llegó a marcarle 16 goles en una misma campaña entre las distintas competiciones.
Aquí está la clave. El Barça de Flick se siente especialmente cómodo cuando puede jugar hacia adelante.
No necesita que el rival le entregue el balón. Al contrario: cuanto más ambicioso es el contrario, más espacios aparecen para la presión azulgrana y para las carreras de Lamine, Raphinha, Fermín y compañía.
El Valencia de ayer lo volvió a demostrar. Y el Real Madrid, con su vocación ofensiva y sus futbolistas capaces de asumir riesgos en campo contrario, también ha sufrido repetidamente ese escenario.
El Barcelona recupera arriba, acelera y convierte cada pérdida rival en una ocasión.
Flick no necesita buscar a sus víctimas: muchas veces consigue que sean ellas mismas las que se acerquen al lugar donde el Barça hace más daño.

Flick le ha ganado al Real Madrid todas las finales que han jugado
Eso convierte el dato en algo más interesante que una simple estadística. Valencia y Real Madrid representan dos extremos completamente diferentes.
Uno ha sufrido una goleada que le deja en una situación complicada y está en la parte baja de la clasificación. El otro aspira a pelear por la Liga con el Barcelona.
Pero los dos comparten algo cuando se enfrentan al Barça de Flick: han sido incapaces de evitar que el partido se convierta en una exhibición ofensiva azulgrana. Y eso explica por qué el dato resulta tan significativo.
No es que Flick golee únicamente a los equipos inferiores. También ha conseguido que el Real Madrid sea uno de sus rivales más castigados.
25 al Valencia. 22 al Real Madrid. 47 goles en 13 partidos. Es una barbaridad que difícilmente puede atribuirse a una casualidad estadística.
Flick ha encontrado contra estos dos equipos una fórmula que funciona especialmente bien: presión, velocidad, superioridad técnica y una capacidad extraordinaria para convertir los errores del rival en goles.
Y mientras el Valencia acaba de comprobarlo otra vez en Mestalla, el Real Madrid ya sabe que el problema no desaparece con una nueva temporada.
Porque el Barça de Flick ha encontrado dos víctimas favoritas. Y una de ellas es precisamente el equipo que más necesita dejar de serlo.







































