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·17 de septiembre de 2026
Vallecas respira tras dejar atrás el exilio en Butarque

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·17 de septiembre de 2026

La Comunidad de Madrid ha levantado la suspensión cautelar sobre el Estadio de Vallecas tras analizar una segunda auditoría que constató una "mejora material y documental muy significativa" y concluyó que las instalaciones se encuentran "operativas y en condiciones adecuadas para su funcionamiento ordinario". Pese a que el Rayo Vallecano exploró hasta el último instante la posibilidad de disputar el encuentro frente al RCD Espanyol en su campo, el escaso margen organizativo de un partido declarado de alto riesgo, los trabajos de cambio de césped y el rechazo de LaLiga a la petición de aplazamiento obligaron a cerrar el exilio en Butarque con una victoria por 2-1. Ante la imposibilidad de un retorno inmediato, el vicepresidente franjirrojo, José María Sardá, defendió que "el césped estaba en condiciones para jugar" y lamentó un retraso administrativo que impidió la reapertura a tiempo, al tiempo que lanzó un mensaje de tranquilidad a la afición garantizando la presencia en Vallecas para el próximo choque ante el Athletic Club y abriendo la puerta a estudiar compensaciones para los abonados por los tres partidos disputados en Leganés.
El levantamiento del cierre ha generado una corriente de reacciones en la esfera política y deportiva. Por un lado, el presidente del Barcelona, Joan Laporta, expresó su satisfacción afirmando que se alegraba "mucho por Raúl y toda su familia" y censuró la disparidad de criterio al señalar que "a algunos les recalifican terrenos y a otros les prohíben jugar en su estadio". Por otra parte, el presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribes, celebró la resolución recordando que un recinto de titularidad autonómica que llevaba "muchos años con problemas" requería una solución definitiva para una masa social que "merece un estadio en condiciones". En contraste, la tensión política sigue latente debido a que la Administración autonómica mantiene abierto el procedimiento para extinguir la concesión al club por supuestos incumplimientos graves, una vía sobre la que el ministro Félix Bolaños alertó públicamente tras el triunfo en Butarque: "Gran noticia que el Rayo pueda volver a jugar en Vallecas con seguridad. Pero ojo: la Comunidad sigue adelante con la extinción de la concesión del campo al Rayo. Sería quitar el estadio a los rayistas y privatizarlo. Son muy capaces".
En el plano social, la marea de apoyos a la afición vallecana ha trascendido las fronteras del barrio. Colectivos como Segovirras, de la Gimnástica Segoviana, exhibieron en las gradas pancartas de protesta bajo el lema "De la Albuera a La Albufera. Presa inhabilitación", mientras que la solidaridad internacional se dejó sentir en la Europa League a través del Omonia Nicosia chipriota: "El Rayo es de Vallekas o no será. Solidaridad con Bukaneros y toda la afición rayista". Frente a la incertidumbre sobre la concesión futura, la directiva rayista apeló a la vigencia de su contrato hasta el año 2039 —con opción de ampliación por diez años más— para asegurar que el choque contra el conjunto bilbaíno y los sucesivos compromisos del curso se celebrarán sin fisuras en Vallecas.







































