Un 10 Puro
·25 de agosto de 2026
Vinicius vuelve al Bernabéu entre el ‘bullying’ de Mourinho y su bronca a Arda

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·25 de agosto de 2026

Vinicius vuelve este miércoles al Santiago Bernabéu. No es un partido cualquiera. Será su primer encuentro ante la afición madridista después de provocar su ira durante la pasada temporada, estirar su renovación hasta tensar la cuerda al límite y comenzar el nuevo curso con más gestos que fútbol. La Real Sociedad estará enfrente, pero el primer rival del brasileño será su propia afición.
La última escena la descubrieron las cámaras de Movistar durante la sufrida victoria ante el Espanyol. Después de que Arda Güler no le entregara un balón, Vinicius se revolvió contra su compañero: “¡Arda, pásame una! ¡Siempre igual!”. Una reprimenda especialmente desafortunada porque el turco estaba siendo uno de los mejores jugadores del Madrid mientras el brasileño volvía a perderse entre carreras estériles, protestas y decisiones equivocadas, desquiciado por unos rivales que ya saben de sobra qué hacer para que Vini reste, y no sume.
Tampoco es para fabricar una guerra civil con un calentón sucedido en pleno partido. Pero la imagen sí alimenta una impresión que acompaña desde hace tiempo a Vinicius: continúa comportándose como si su jerarquía estuviera por encima de su rendimiento y como si los demás debieran asumir el papel de secundarios.
El problema es que el Bernabéu ya ha dejado de comprarle todos los argumentos. Los silbidos comenzaron con fuerza el pasado diciembre ante el Sevilla y volvieron a escucharse durante los meses siguientes. El propio delantero terminó admitiendo públicamente que no entendía que le abuchearan “en su casa”. La grada, sin embargo, tenía motivos para quejarse, más allá del pésimo año deportivo de todo el equipo: por su rendimiento, sus desplantes y una negociación contractual convertida durante meses en un culebrón.
La paz acabó llegando el 6 de agosto, cuando el Real Madrid anunció su renovación hasta 2032. El nuevo contrato cerró la puerta de salida y reconoció su condición de estrella. También eliminó la última coartada. Ya no existe incertidumbre sobre su futuro: queda demostrar en el campo que la apuesta merecía semejante pulso.
José Mourinho ha decidido protegerle desde el primer día. Tras el encuentro de Cornellà denunció que, mientras la sociedad combate el acoso, con Vinicius “seguimos en la era del bullying”. También admitió que “no es un santo” y aseguró que su cuerpo técnico trabaja para que controle las emociones, las provocaciones y hasta sus celebraciones.
La pregunta es inevitable: si este miércoles es su propia afición la que vuelve a silbarle, ¿hablará Mourinho también de bullying? El Bernabéu puede ser severo, pero suele guardar una salida bastante sencilla: jugar bien, correr, marcar y dejar de señalar siempre hacia fuera. Vini lo tiene en su mano.







































