La Galerna
·3 mai 2026
A un punto del pasillo al CTA, al VAR, a la RFEF, a la Liga…

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·3 mai 2026

Buenos días. Hoy hemos comenzado el domingo con una pieza de Ice Landic tan lógica como poco compartida por ciertos sectores de la sociedad. Recomendamos su lectura. Si no os apetece, o bien debéis emplear ese tiempo para hacer alguna tarea ingrata después de la cual vuestras probabilidades de yacer aumenten considerablemente, o bien sois un ficus, que leen con más dificultad que las personas, os lo resumimos en un chispazo: «El derecho a la justicia reglamentaria es inalienable y no depende del porcentaje de posesión ni de los disparos a puerta». Lo que en lenguaje más básico viene a ser que jugar mal, o menos estético, no justifica que te roben un partido.
Fuera del ámbito del fútbol, es esa cosa tan loca de ser iguales ante la ley. Es como si el que llevara el coche sucio mereciera que se lo arañaran, le robaran el casete y le rompieran las lunas.
El tema de las portadas de hoy guarda relación con esta idea. La temporada se encuentra en el ocaso. El Madrid ha firmado una campaña inolvidable. Pero no por lo buena, sino porque ha de tenerse presente para evitar volver a caer en los mismos errores. Justificar o no criticar lo que se ha hecho mal carece de sentido. Lo que ocurre es que no es incompatible con reclamar justicia.
Sucede que no competir conforme al potencial de uno no infringe ninguna norma ni es un acto delictivo. A diferencia de lo que pasa cuando se corrompen de manera sistémica las competiciones —según sostienen la Guardia Civil y un juez—, cuando se incumplen de forma continuada los reglamentos de las competiciones en las que se participa o cuando se incurre en flagrantes conflictos de intereses incompatibles con la limpieza del fútbol.
Después de todo esto, y tras la victoria del Barça frente a Osasuna, el club cliente de Negreira se encuentra a punto de alzar otra liga contaminada. Motivo que regocija a la prensa tanto de Barcelona como de Madrid. Porque ya no importa el lugar donde se imprima un diario o la tendencia del mismo, sino los intereses de quienes lo mantienen a flote. Y, curiosamente, son los mismos en los cuatro casos que solemos analizar.

«Lewandowski y Ferran dejan el título visto para sentencia». Afirmar que dos goles dejan esta liga vista para sentencia es como responsabilizar a la última copa de una resaca de dos días. Los títulos nacionales de la temporada 2025-2026 comenzaron dirigidos desde arriba, como en las últimas décadas. Aun así, a poco que el Madrid se hubiese aplicado, probablemente habría sido capaz de alzarse con esta liga. A poco que el equipo se hubiese empleado más a menudo como ha hecho frente a los equipos grandes con Arbeloa al mando, habría cosechado un puñado de puntos considerable. Pero, como decíamos antes, jugar mal contra el Mallorca no justifica la podredumbre del CTA, de la RFEF, de la Liga y de todo lo que guarda relación con el cortijo balompédico español.
«El Madrid, o gana al Espanyol o se ‘garantiza’ el pasillo y la fiesta en el Camp Nou». Imaginamos a Gallardo observando su portada con orgullo, con la tranquilidad del deber cumplido y, en un ejercicio de mera fantasía, lo visualizamos diciéndose a sí mismo: «Le va a gustar mucho a Javi, eso es lo importante. Y Miguel Ángel lo mismo me invita a otra barbacoa. La verdad es que los jefes no pueden tener queja de mí, cocino un relato con el que se relame la gente, incluido un sector del madridismo. Ahora toca hacer parecer al Barça un ganador deportivo, seguir hacer creyendo que el Madrid no merece ganar ser juzgado con las mismas reglas porque ha jugado mal y meter cizalla con lo el pasillo de marras. Jajajaja. Cuando el pasillo nos lo tendrían que hacer a los medios, y a los árbitros, y a Javi, y a Fran, y a Óscar, y a Carlitos, y a los del VAR, y al CSD, y al mismísimo…, jajajaja, ¡si supieran! En realidad, la mayoría lo sabe, pero, bien su odio al Madrid, bien sus complejos, les llevan a comprar la mercancía averiada que les vendemos».

Se nota que As modula más el mensaje, pero en el fondo es el mismo: Barça campeón sin nada raro y Madrid abocado a hacerle pasillo. La prensa o la eterna gota malaya sobre la cabeza del Real Madrid. El pasillo es un acto realizado en honor del vencedor de una competición deportiva disputada bajo las mismas reglas. En este caso no concurre ninguna condición para realizarlo.
Si la prensa madrileña cumple con su papel, de la catalana, qué vamos a esperar. Mundo Deportivo se contiene un poco en público, pero Sport es tan poco decoroso como el propio Barça.
El hecho de contemplar al FC Barcelona celebrar con antelación esta liga es como ver a un sátrapa celebrar la victoria en sus enésimas elecciones amañadas antes de cerrar el colegio electoral.
La prensa, como aparenta tratar las competiciones futbolísticas españolas como si fueran torneos deportivos, y de bien nacidos es ser agradecidos, no dicen una palabra sobre la infame competición ni sobre el pútrido fútbol ni sobre los caciques que engordan gracias a él ni sobre el innombrable club en torno al cual gravitan todas las tramas infectas. La prensa está demasiado ocupada en tocar las narices al único club que aboga por la limpieza en este circo. Porque, además, juega mal, con lo cual tiene merecida cualquier injusticia o agravio.
Pasad un buen día.
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