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·1 avril 2026
Barnes: el Liverpool tiene prioridades mayores que reemplazar a Salah

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·1 avril 2026

El Liverpool afronta un verano decisivo, pero la inminente marcha de Mohamed Salah quizá no sea el problema sísmico que muchos suponen. En cambio, según John Barnes, las carencias estructurales de fondo del club exigen un análisis mucho más profundo.
Hablando después de que Salah confirmara que esta será su última temporada en Merseyside, Barnes ofreció una valoración tan directa como de costumbre. En lugar de defender la llegada de un sustituto mediático, el exextremo del Liverpool pidió una visión más amplia sobre dónde está fallando realmente la plantilla.
“En cuanto a reemplazos, si miras lo que tenemos, nuestro problema es de cara al ataque y a la hora de marcar goles”, explicó Barnes. “Si hablamos de Wirtz, Ekitike e Isak, tenemos a Ngumoha, todavía tenemos a Gakpo”.
Su argumento va en contra de la narrativa predominante. Aunque la producción de Salah ha definido durante años la identidad ofensiva del Liverpool, Barnes cree que la solución no pasa simplemente por fichar a otro delantero de alto perfil con un salario inflado.
“No siento que necesariamente tengamos que reemplazarlo”, añadió. “No creo que la solución sea ir a por otro jugador y darle 400.000 libras a la semana para reemplazar a Mo Salah”.
La estrategia de fichajes del Liverpool durante el último año bajo Arne Slot ya se ha inclinado claramente hacia el refuerzo de la delantera. Una inversión importante permitió incorporar a Alexander Isak, Florian Wirtz y Hugo Ekitike, una señal clara de la intención de renovar las opciones ofensivas.
Sin embargo, pese a toda esa potencia de fuego, las actuaciones a menudo han carecido de cohesión y mordiente. El problema, sugiere Barnes, no es de personal, sino de funcionamiento.
“Tenemos suficientes delanteros, tenemos suficientes atacantes”, insistió. “Nuestro problema está en el centro del campo y en la defensa, eso es realmente lo que tenemos que solucionar”.
Esa valoración encaja con la irregular campaña del Liverpool. Muy alejado del ritmo por el título y con problemas para mantener la consistencia, el equipo ha dado demasiadas veces la impresión de estar desconectado entre líneas. La generación de ocasiones ha sido esporádica, mientras que los fallos defensivos han echado por tierra tramos prometedores de juego.
En ese contexto, la salida de Salah deja de ser una crisis aislada para convertirse más bien en un catalizador de una recalibración más amplia.
La crítica de Barnes pone el foco en la sala de máquinas y en la estructura defensiva, áreas que han ido erosionando silenciosamente la ventaja competitiva del Liverpool esta temporada. El centro del campo, que antes era el corazón de su presión y de su dominio en las transiciones, ha carecido tanto de inventiva como de control.
Sin un foco creativo constante, los delanteros del Liverpool han quedado aislados con frecuencia, obligados a depender de momentos de brillantez individual en lugar de beneficiarse de patrones ofensivos estructurados.
En defensa, las vulnerabilidades han sido igual de evidentes. La falta de cohesión atrás ha llevado al equipo a encajar goles evitables, a menudo en momentos críticos. Este desequilibrio entre ataque y defensa ha acabado definiendo su campaña.
La postura de Barnes es clara: la inversión debe priorizar la estabilidad y el equilibrio por encima de los fichajes de relumbrón.
En medio de la incertidumbre, una de las notas positivas ha sido la irrupción de Rio Ngumoha. El adolescente ha aportado energía e imprevisibilidad al juego ofensivo del Liverpool, y a menudo ha tenido un impacto tangible en minutos limitados.
Su desarrollo refuerza el argumento de Barnes de que quizá ya existan soluciones internas dentro de la plantilla. En lugar de buscar reemplazos fuera, apostar por el talento joven podría resultar igual de eficaz, si no más.
La trayectoria de Ngumoha también apunta a una fase de transición para el Liverpool, en la que la próxima generación empieza a asumir una mayor responsabilidad.
Mientras tanto, los últimos meses de Salah en el club adquieren una importancia añadida. Más allá de sus aportaciones sobre el campo, su experiencia y liderazgo podrían resultar inestimables para guiar a los jugadores jóvenes durante este periodo de cambio.
Como sugieren las palabras de Barnes, el futuro del Liverpool no dependerá únicamente de reemplazar a un solo jugador, por muy influyente que sea. Más bien dependerá de abordar problemas sistémicos que han ido saliendo gradualmente a la superficie.
La salida de un icono del club puede acaparar los titulares, pero el verdadero trabajo está por debajo de la superficie.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.
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