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·19 juin 2026
Desde los Maldini a los Simeone: Papá e hijos que jugaron en un Mundial y que traspasaron generaciones

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·19 juin 2026

(Foto: Getty Images/ @diegosimeone/X)
El Mundial suele ser el sueño más grande todo futbolista. Ganar la Copa del Mundo ya es una hazaña reservada, pero hay un club todavía más exclusivo al que pocos han podido decir lograr: el de los padres e hijos que lograron disputar el torneo más importante del planeta.
A lo largo de casi un siglo de historia mundialista, apenas unas pocas familias consiguieron que dos generaciones vistieran la camiseta de su selección en una Copa del Mundo.
Algunos hijos superaron a sus padres. Otros mantuvieron vivo un legado histórico al que sus sucesores no pudieron alcanzar
Para este Mundial 2026 hay nombres interesantes a destacar y que llevan consigo en la espalda un apellido que traspasó generaciones y logró entrar a un grupo selecto de familias unidas por un mismo sueño: ganar la Copa del Mundo.

(Foto: Getty Images)
Lilian Thuram es una de las mayores leyendas del fútbol francés. Defensor central y lateral derecho, disputó los Mundiales de Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006. Fue campeón del mundo en 1998 como pieza clave de la generación dorada liderada por Zinedine Zidane y disputó la final nuevamente en 2006.
Curiosamente, sus únicos dos goles con la selección francesa llegaron en una semifinal mundialista frente a Croacia, resultado que clasificó a Francia a la primera final de su historia.
Décadas después, el apellido volvió a aparecer en una Copa del Mundo gracias a Marcus Thuram. El delantero participó en Qatar 2022, donde registró dos asistencias y fue parte del equipo que alcanzó la final ante Argentina.
Su hermano menor, Khéphren Thuram, también forma parte de la nueva generación francesa y apunta a convertirse en otro representante mundialista de la familia en este 2026. Entre los títulos de Lilian y el protagonismo actual de Marcus, los Thuram han logrado mantener vivo uno de los legados más importantes del fútbol francés.

(Foto: Sitio UEFA Champions League)
Mazinho fue uno de los mediocampistas más sólidos de la selección brasileña de principios de los 90′. Como volante central disputó el Mundial de Italia 1990 y, cuatro años después, integró el plantel que conquistó Estados Unidos 1994. Aunque no anotó goles en Copas del Mundo, destacó por su despliegue físico en un equipo que terminó levantando el ‘Tetra’.
Su hijo Thiago Alcántara siguió un camino diferente, pero igual de exitoso. Formado en España, eligió representar al país europeo y disputó los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022 como mediocampista organizador.
Dueño de una técnica exquisita y una visión de juego privilegiada, se convirtió en uno de los referentes del mediocampo español durante más de una década. Aunque no logró repetir el éxito mundialista de su padre en selección, en clubes su trayectoria fue mejor con pasos en Barcelona, Bayern Múnich y Liverpool.

(Foto: David Ramos/Getty Images)
Miguel Ángel Alonso fue un mediocampista elegante y de gran capacidad táctica que representó a España en Argentina 1978. Aunque selección no logró superar la fase de grupos, el ex jugador de Real Sociedad fue durante años uno de los mejores en su posición en el fútbol local.
Su hijo, Xabi Alonso, supo llevar el apeliido con honor y de qué manera. El mediocampista disputó Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Fue pieza fundamental en la conquista del Mundial de 2010, actuando como organizador del juego español. Además de levantar el trofeo, marcó dos goles mundialistas y se convirtió en uno de los mediocampistas más influyentes de su época junto a Xavi Hernández y Andrés Iniesta.

Diego Simeone fue uno de los grandes referentes de Argentina durante la década de los noventa. Como mediocampista disputó Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002. Si bien no pudo ganar el trofeo dejó un legado en el medio del campo argentino en esa época.
Casi tres décadas después, su hijo Giuliano Simeone tomó la posta. El delantero llega al Mundial 2026 como una variente más en el ataque de Lionel Scaloni. Más allá de lo que ocurra en el torneo, junto a Los Paz.
Pablo Paz fue un sólido defensor central que integró la selección argentina en Francia 1998. Formó parte de un equipo que contaba con figuras como Gabriel Batistuta, Ariel Ortega y Diego Simeone, alcanzando los cuartos de final del torneo.
Su hijo Nicolás Paz representa una nueva era. El mediapunta surgido en el fútbol español irrumpió como una de las grandes promesas argentinas y disputará el Mundial 2026 tras consolidarse en el Como. Su clasificación convirtió a los Paz en otra de las históricas familias mundialistas argentinas, algo que no había ocurrido hasta esta edición.
Pablo Forlán fue lateral y mediocampista de la selección uruguaya que disputó el Mundial de Alemania 1974. Aunque aquella Celeste no tuvo una actuación destacada, el ex jugador de Peñarol se convirtió en uno de los referentes de su generación.
Su hijo Diego llevó el apellido a otro nivel. Participó en Corea-Japón 2002, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. En Sudáfrica fue la gran figura del torneo: marcó cinco goles, repartió una asistencia y condujo a Uruguay hasta las semifinales.
El caso de Diego Forlán es uno de los pocos en lo que los hijos han conseguido superar tan claramente el legado de sus padres si hablamos de su nivel en selecciones.
Si existe una familia que simboliza la tradición futbolística mundialista, esa es la Maldini. Cesare Maldini fue defensor de Italia y disputó el Mundial de Chile 1962. Más tarde también dirigió a la selección italiana y a Paraguay en Copas del Mundo, y si bien no logró levantar el trofeo, dejó un legado como central hasta que llegó su hijo a tomar el trono.
Paolo Maldini transformó ese apellido en leyenda. El defensor disputó cuatro Mundiales consecutivos: Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002.
Fue capitán de la Azzurra, disputó 23 partidos mundialistas y alcanzó la final de 1994. Aunque nunca pudo levantar la Copa, es considerado uno de los mejores defensores de todos los tiempos y el máximo exponente de una dinastía que marcó una era.

(Foto: Archivo)







































