Grada3
·29 janvier 2026
El Real Madrid de las grandes noches

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·29 janvier 2026

El Real Madrid tenía en la mano una gran oportunidad para enderezar la temporada, para encarar un final de curso con ciertas esperanzas de poder pelear por cosas importantes, pero el estadio que hace uno años coronó al equipo, se convirtió en un escenario de pesadilla. El partido ante el Benfica era la culminación de una primera ronda de la Champions League donde no se había brillado, pero sí se había trabajado para lograr un botín muy ventajoso, el de meterse entre los 8 primeros. La de ayer era una gran noche de Champions, uno de esos partidos donde los blancos acostumbraban a no fallar, y punto. No solo se perdió, se volvió a rozar el ridículo.
Más allá de que falten piezas y más allá de que esté mal confeccionada la plantilla, este Real Madrid carece de calidad, no la tiene ni en defensa, ni en el centro del campo, y arriba solo responde el francés. El Benfica superó a los blancos en todo, solo tuvieron dos oportunidades de gol, las marcó, y aún así se dejó encajar 4 goles. Lo más preocupante fue, una vez, salir al campo sobrados, sin intensidad, sin garra, y luego no fueron capaces de igualar las fuerzas.
El equipo perdió todos los duelos, no defendía bien, no generaba ocasiones de peligro. Estaba totalmente superado. Superado por un equipo que necesita más que los tres puntos para pasar de ronda de Champions. Si los blancos, aun poniéndose por delante, reciben 4 goles de un equipo de estas características, la sangría cuando llegue marzo, cuando llegue un equipo candidato al título, puede ser lo que ha sido en los últimos años, ridículo.
Tal fue el ridículo, que el equipo blanco, una vez que anotó el segundo gol, el 3-2, tuvo 35 minutos para empatar el partido, pero no fue capaz de generar ni una solo jugada de gol en ese tiempo, pese a que era una necesidad. El Benfica, que solo cuando restaban tres minutos para el final se vio obligado a ir a por un cuarto gol para clasificarse, lo marcó, en la última jugada del partido, con un remate del portero, para rematar a un Real Madrid que volvió a hacer el ridículo.
Carlo Ancelotti se fue del Real Madrid porque había pasado su ciclo, porque se le había ido de las manos el control del vestuario. Xabi Alonso, pese a estar metido en el top-8 y estar vivo en la Copa del rey, se le echó porque no era capaz de entender a este vestuario, porque era duro, porque señalaba a las grandes estrellas, a los grandes culpables de lo que ocurre. Y con la llegada de Arbeloa, en quince días, eliminado de Copa por un segunda división y un ridículo de gran magnitud, otro más, ante el Benfica, un equipo que se ha metido en la siguiente ronda con un gol de su portero en el último minutos.
Los responsables de lo que está ocurriendo son los futbolistas que están en el campo, que no tienen la calidad para jugar en el Real Madrid, y de quien ha confeccionado esta plantilla, que en tres años no se ha dado cuenta de que estos jugadores no dan el nivel, y no lo dan, porque sobre todo, en las grandes noches, cuando este equipo se jugaba cosas importantes, no solía fallar, de esa última gran noche han pasado ya casi dos años, la última Champions, porque todo lo que ha venido después ha sido vergonzoso, como la imagen de ayer del equipo.
Más preocupante es todavía cuando tienes en la plantilla a un futbolista que ha marcado 13 goles en la primera fase y al segundo portero que más para de toda la Champions League. ¿Y qué hacen los que están entre medias? Vestir una camiseta que no merecen. Esto es ahora el Real Madrid de las grandes noches.








































