Anfield Index
·8 janvier 2026
“Es un partidazo”: figura del Liverpool prevé gran duelo ante Arsenal

In partnership with
Yahoo sportsAnfield Index
·8 janvier 2026

La visita del Liverpool al Arsenal llega cargada de implicaciones, no solo por la tabla de la liga, sino porque partidos como este suelen exponer la verdad. Aclaran la ambición, ponen a prueba la creencia y plantean preguntas incómodas a equipos que siguen insistiendo en que se dirigen a algo significativo. Para Cody Gakpo, que habló antes del encuentro, esto no se enmarcó como otro jueves por la noche bajo los focos. Fue, en sus palabras, “un partido muy grande”.
Esos comentarios, concedidos en una entrevista publicada por Liverpoolfc.com a principios de esta semana, llegan en un momento en que la temporada del Liverpool parece suspendida entre la promesa y la prueba. Invictos en nueve partidos en todas las competiciones pero recientemente frustrados por un empate ante el Fulham, el equipo de Arne Slot llega al Emirates sabiendo que el impulso, sin rumbo, pronto se convierte en ansiedad.
El Arsenal, invicto en casa y marcando el ritmo en la carrera por el título, representa tanto un obstáculo como una oportunidad. El Liverpool les venció a principios de temporada, una victoria ajustada decidida por un tiro libre notable, pero este es un terreno completamente distinto. Este es el Arsenal en su punto más seguro, y el Liverpool en su fase más introspectiva.

Foto: IMAGO
Los partidos contra el Arsenal ahora tienden a sentirse como referéndums. Preguntan qué es realmente un equipo, más que qué espera ser. Para el Liverpool, esa pregunta les ha acompañado toda la temporada. Los resultados han sido en gran medida sólidos. Las actuaciones, no siempre tanto.
La insistencia de Gakpo en que el Liverpool debe “mostrar lo que podemos hacer” insinúa una conciencia dentro de la plantilla de que la reputación por sí sola ya no es suficiente. Este es un equipo que aún aprende sus propios límites con un nuevo entrenador, equilibrando la memoria muscular de épocas anteriores con las exigencias tácticas de una voz diferente.
El Emirates se ha convertido en un lugar implacable para los visitantes precisamente porque el Arsenal rara vez permite que los partidos se diluyan. Controlan el espacio, el ritmo y la emoción. La tarea del Liverpool, entonces, no es solo competir sino afirmarse sin perder la estructura. Ese equilibrio ha sido esquivo por momentos esta temporada.
Uno de los hilos más intrigantes de las últimas semanas del Liverpool ha sido el uso de Gakpo por el centro. Contra el Fulham, lideró la línea, un rol que admitió no haber ocupado con regularidad desde hacía un tiempo. Le gustó. Eso importa.
Gakpo siempre ha sido un jugador definido por la adaptabilidad más que por la especialización. Extremo, falso nueve, delantero centro: absorbe instrucciones sin queja. En un equipo que aún busca su forma ofensiva más natural, esa flexibilidad es invaluable.
Sus números esta temporada, seis goles y cuatro asistencias en 24 apariciones, son respetables más que espectaculares. Pero ocultan una contribución más amplia. Gakpo a menudo funciona como tejido conectivo, suavizando transiciones, ofreciendo presencia física y permitiendo que otros brillen. En partidos de alto riesgo contra rivales como el Arsenal, esas cualidades pueden ser tan decisivas como la producción pura.
Hay algo revelador en la negativa de Gakpo a recrearse en hitos personales. Tres años desde su debut con el Liverpool, cifras de dos dígitos en goles con club y selección esta temporada, y sin embargo su foco sigue firmemente en lo colectivo. Ese instinto habla de un vestuario aún definido por la responsabilidad compartida más que por la expresión individual.
El Liverpool sabe cómo luce el éxito de élite. Lo han vivido lo bastante recientemente como para que el recuerdo duela. Gakpo hizo referencia a las cimas de la temporada pasada y a la sensación de que la plantilla actual aún no ha accedido plenamente a su propia calidad. Ese hueco entre potencial y rendimiento es donde se definen las temporadas.
El Arsenal, mientras tanto, ofrece un espejo. Es un equipo que una vez osciló con incertidumbre entre fases y que ahora avanza con convicción. El desafío del Liverpool es demostrar que no está atascado en la transición, sino progresando a través de ella.
Lo que ocurra en el Emirates no decidirá la temporada. Pero sí moldeará cómo se habla de ella. Una actuación disciplinada y contundente reforzaría la candidatura del Liverpool para estar en la conversación por el título. Cualquier cosa menos corre el riesgo de reforzar dudas que han latido bajo la racha de invictos.
Gakpo lo entiende. Sus palabras no fueron grandilocuentes ni desafiantes. Fueron medidas, con los pies en la tierra y discretamente urgentes. Los grandes partidos, al fin y al cabo, no se ganan con ruido. Se ganan con claridad.
El Liverpool llega al norte de Londres sabiendo exactamente lo que se les pide.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































