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·3 avril 2026
Fin de la «Era Gattuso»: Italia queda en ruinas tras un tercer fracaso mundialista consecutivo

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·3 avril 2026

La tragedia del fútbol italiano ha alcanzado su punto más crítico. Este viernes, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) oficializó la salida de Gennaro Gattuso como seleccionador nacional, apenas tres días después de que la Azzurra consumara el fracaso histórico de quedar fuera de una Copa del Mundo por tercera vez consecutiva.
Lo que comenzó como un proyecto de emergencia en junio de 2025 para rescatar el barco tras la salida de Luciano Spalletti, terminó en un naufragio absoluto en la tanda de penaltis ante Bosnia y Herzegovina. Italia, tetracampeona del mundo, verá el Mundial 2026 desde el sofá, sumando esta debacle a las eliminaciones previas ante Suecia (2018) y Macedonia del Norte (2022).
Fiel a su estilo apasionado, el exmediocampista e ídolo nacional no buscó excusas tras la derrota del pasado martes. A través de un comunicado conjunto con la federación, Gattuso puso fin a su breve ciclo de nueve meses al frente del equipo.
«Con dolor en mi corazón, no habiendo logrado el objetivo que nos habíamos trazado, considero que mi experiencia en el banquillo de la selección nacional ha terminado», sentenció el estratega, quien asumió el cargo en medio de una crisis que ya arrastraba el equipo tras perder puntos vitales ante Noruega.
La salida de Gattuso es solo la punta del iceberg de una crisis institucional sin precedentes en el «Calcio». El fracaso deportivo provocó un efecto dominó en las altas esferas de la federación apenas 24 horas antes:
Italia entra ahora en un «Año Cero» forzado. La derrota ante Bosnia no es un hecho aislado, sino la confirmación de una crisis estructural que ha mantenido a una de las potencias mundiales fuera del máximo escenario del fútbol durante 12 años (considerando que su última participación fue en Brasil 2014).
Con el banquillo vacío y la directiva descabezada, los rumores sobre el sucesor de Gattuso apuntan a nombres de jerarquía mundial como Antonio Conte, Roberto Mancini e incluso el sueño «prohibido» de Pep Guardiola, quien termina contrato con el Manchester City.
La misión para el próximo seleccionador será la más difícil en la historia del país: reconstruir la moral de una nación futbolera que ha olvidado lo que se siente jugar un Mundial y lavar la cara de una camiseta que hoy, lamentablemente, ha perdido su peso internacional.









































