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·22 avril 2026
Isco celebra su cumpleaños con todos los béticos

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El Real Betis Balompié volvió a ganar un partido de Liga más de dos meses después de que se impusiera el 15 de febrero al Mallorca en Son Moix. Los verdiblancos salieron vencedores de un litigio bastante alocado en el que la literatura, como era previsible, correspondió a Isco Alarcón. El malagueño reapareció en el minuto 75 y fue fundamental en la jugada del gol del triunfo, ya que le dio un gran pase a Abde antes de que éste le diera el balón en bandeja a Riquelme para el 2-3.
No podía ser de otra forma, el mago nacido en Arroyo de la Miel hace justo 34 años, pues era su cumple tras venir al mundo un 21 de abril de 1992, tenía que volver con un pan bajo el brazo. Y lo hizo, había entrado en el minuto 75 y sólo necesitó cinco más sobre el césped para aparecer de forma decisiva para el triunfo de los suyos. Evitó la presión del centro del campo del Girona con un pase hacia Abde, quien ya pudo disparar, pero prefirió buscar a un Riquelme mejor situado para materializar el 2-3 que les dio el triunfo a los suyos.
Está claro que Isco no hizo una jugada estratosférica, pero sí fue capaz de sacar su magia de la chistera a través de la clarividencia. De esta manera contribuía a decidir un encuentro que había tenido muchas alternativas desde que marcara muy pronto Tsygankov para adelantar a los catalanes. Pero el Betis esta vez no dio su brazo a torcer y fue capaz de pelear por darle la vuelta a todo. Lo hizo con los goles de Marc Roca y de Abde y ni siquiera se fue del juego cuando empató Ounahi con un penalti en una ingenuidad de Aitor Ruibal.
Restaba la aparición de Isco para que el malagueño fuera el protagonista en su cumpleaños y de esta manera el Betis ya sí se encaminaba a un triunfo que consolida su quinta plaza en la clasificación y también, todo sea dicho, acaba con una mala racha que había conducido a los suyos a un estado de incredulidad en una temporada diseñada para cotas mayores en las aspiraciones.
El Betis cerraba la primera mitad en Montilivi con un empate que respondía más a su efectividad que a su dominio real del juego. El conjunto de Pellegrini, todavía condicionado por la reciente debacle europea ante el Sporting de Braga, encontró en un chispazo de calidad de Marc Roca la respuesta a un partido que, en líneas generales, fue más del Girona, dueño del ritmo y de la iniciativa durante muchos minutos.
El arranque, sin embargo, ofreció otra lectura. Los verdiblancos salieron con intención de mandar, buscando profundidad por la banda izquierda con dos llegadas consecutivas de Cucho Hernández y Abde que no encontraron rematador. Fue un aviso de lo que pretendía el cuadro de Pellegrini, más vertical de lo habitual en ese inicio, tratando de sacudirse las dudas desde el primer momento.
Los verdiblancos fueron capaces de equilibrar el juego hasta que Marc Roca empató con una acción de calidad
Pero el fútbol tiene curvas inesperadas. En la primera llegada clara de los anfitriones, el partido se puso cuesta arriba. Echeverri rompió líneas con una acción individual llena de regates y en su disparo interceptado dejó el balón muerto para que Tsygankov empujara prácticamente a placer el 1-0 en el minuto 7. Era el peor escenario posible para el Betis, no sólo por el marcador, sino porque el Girona es un equipo que se siente cómodo gestionando ventajas.
A partir de ahí, el encuentro entró en una fase de control más local. El Girona manejó mejor el balón, encontró a sus mediapuntas entre líneas y obligó al Betis a replegarse en ciertos momentos. Los de Pellegrini, incómodos, no terminaban de ajustar las distancias y sufrían para sostener la posesión. Sólo alguna acción aislada, como un error en la salida de Gazzaniga que no supo aprovechar Abde, rompía esa sensación de dominio catalán.
Sin embargo, cuando más apretaba el Girona y más dudas generaba el Betis, llegó el empate. Una jugada bien construida por la derecha, con participación de Pablo Fornals, terminó en un balón rechazado que Marc Roca aprovechó desde la frontal con un disparo preciso tras un recorte de calidad. Era el minuto 23 y el Betis encontraba el 1-1 en su primera ocasión clara de verdad.
El gol cambió ligeramente el paisaje. No tanto en el dominio, que siguió siendo más del Girona, sino en la gestión del riesgo. Ambos equipos comenzaron a protegerse más, a valorar la posesión como mecanismo defensivo y a evitar pérdidas comprometidas. El partido se volvió más táctico, con menos profundidad y más respeto mutuo. Todos querían el balón, pero era más para protegerse que para atacar al adversario.
Tras el 1-2 de Abde llegó demasiado pronto el penalti del 2-2 y ahí recurrió Pellegrini a su mago del banquillo
Así se alcanzó el descanso, con la sensación de que el Girona había hecho más por llevar el peso del partido, pero con un Betis que supo resistir, ajustar en los momentos complicados y, sobre todo, ser eficaz cuando tuvo su oportunidad. Todo quedaba abierto para una segunda mitad que debía exigir algo más a los verdiblancos si querían inclinar definitivamente la balanza a su favor.
Pero todo estaba muy abierto, los apostantes tendrían dudas a la hora de inclinarse por uno u otro equipo. Sin embargo, iba a ser el Betis el que iba a hacer muchas más cosas en una segunda mitad que arrancaba con Riquelme y Bakambu en el lugar de Lo Celso, éste cabe suponer que por la tarjeta que vio, y de Cucho Hernández, que pareció irse a los vestuarios con algún pequeño problema físico.
El delantero congoleño avisó un par de veces antes de facilitarle el 1-2 a Abde después de un excelente pase de Marc Roca. El Betis había sido capaz de remontar aquello y partía con ventaja en el tramo final, pero no le duró mucho esa situación favorable. Aitor Ruibal cometió un ingenuo penalti sobre el recién ingresado Joel Roca y otra vez todo estaba en las tablas.
Ahí salieron Isco y Bellerín, en el minuto 75, y el Betis, con su mago sobre la cancha, se iba a llevar los tres puntos ante su fiel hinchada en Cataluña. Riquelme, un ex del Girona, se convertía en el autor material de la igualada y después los verdiblancos sabrían sufrir, entre otras cosas porque el VAR confirmó la anulación por fuera de juego de un tanto de Vitor Reis.
Isco, en el día de su cumpleaños, inició la jugada del 2-3 con un pase de calidad a Abde, que le dio gol a Riquelme
El Betis, con Isco en sus filas, volvía a sentir lo que era ganar en la Liga. Lo hizo después de más de dos meses, pero eso ya pertenece al reino de las estadísticas. Lo único trascendente es que el malagueño está de vuelta y los suyos vuelven a vencer para alegrarle la Feria a todos los suyos después del varapalo europeo.
/DiarioSevilla
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