Un 10 Puro
·9 janvier 2026
Las claves del Atlético 1 - 2 Real Madrid: Valverde sostuvo a un Madrid que sobrevivió

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·9 janvier 2026

El Real Madrid jugará la final de la Supercopa de España tras imponerse al Atlético en un derbi tan intenso como engañoso. El marcador favoreció al equipo de Xabi Alonso, pero el desarrollo del partido dejó más dudas que certezas. El Madrid golpeó pronto, resistió después y terminó apoyándose en sus futbolistas clave para sostener una ventaja que estuvo siempre en el alambre. Estas fueron las claves que explican el 1-2.
Fede Valverde fue el factor diferencial del partido. No solo por el gol de falta directa en el minuto 2, un disparo violento y seco que descolocó a Oblak, sino por su papel estructural durante los 90 minutos.
Cuando el Madrid se desordenó, Valverde corrigió. Cuando el equipo se dejaba espacios en banda, apareció. Y cuando el equipo necesitó oxígeno, fue el único capaz de romper líneas con balón. Su asistencia a Rodrygo en el segundo gol llegó en el peor momento del Madrid y cambió el partido.
Más que protagonista, fue el sostén.
Tras el gol inicial, el Real Madrid cedió la iniciativa con demasiada facilidad. No fue un plan claro de Xabi Alonso, sino una respuesta defensiva ante el empuje del Atlético.
El equipo se metió muy atrás, perdió el control del centro del campo y permitió segundas jugadas constantes. La fragilidad aérea quedó al descubierto y Sorloth se convirtió en una amenaza permanente.
El 1-2 no nació de una fase de dominio, sino de una acción puntual en transición. El Madrid fue efectivo, pero nunca se sintió cómodo.
El Atlético fue superior en números y sensaciones. Más posesión, más remates y más tiempo en campo rival. El problema volvió a ser la falta de pegada.
Veintidós disparos y un solo gol explican la frustración rojiblanca. Sorloth ganó duelos y marcó de cabeza, pero necesitó demasiadas llegadas. Julián Álvarez, muy implicado en la presión, estuvo errático con balón y apenas generó peligro real.
El Atlético apretó, pero no fue letal.
Cuando el partido se volcó definitivamente hacia el área del Madrid, apareció Thibaut Courtois. Tres intervenciones decisivas sostuvieron al equipo cuando ya no tenía ni balón ni control.
Especialmente clave fue su parada a Sorloth en la primera mitad, una acción que pudo cambiar el guion del derbi. El belga transmitió jerarquía, calma y tiempo. Sin él, el Madrid no estaría en la final.
El contraste entre los dos brasileños fue evidente. Rodrygo participó poco, pero fue decisivo. Falló una ocasión clara, pero no se escondió y volvió a marcar cuando el partido lo exigía. Está fino y confiado.
Vinícius, en cambio, volvió a quedar lejos de su mejor versión. Sin desborde, con poca influencia real y demasiado pendiente del entorno. Su cruce verbal con Simeone durante su sustitución reflejó un momento de desconexión futbolística y emocional.
El Real Madrid ganó, pero no convenció. Mostró carácter competitivo, sí, pero aún no transmite una identidad clara en partidos grandes. Se defiende demasiado cerca de Courtois y depende en exceso de acciones individuales para resolver.
La final ante el Barcelona será algo más que un título: será una prueba para validar el proyecto. Porque sobrevivir a un derbi es mérito; controlarlo es el siguiente paso.









































