lavidaenrojiblanco.com
·23 mars 2026
Otro robo más en la oficina

In partnership with
Yahoo sportslavidaenrojiblanco.com
·23 mars 2026

Es costumbre, o tradición, y nadie consigue por el momento derrotar a esas artes oscuras que convierten siempre los derbis en un partido ya preparado para unos y en dificultad para otros. El Atleti ya sabe, y parece que se resigna a ello, que para ganar ha de suceder algo extraordinario, como en la ida, tiene que arrasar al rival, no dejar ni un solo intersticio en el partido para que la ayuda, que siempre viene, pueda hacer ningún efecto. Desde esa óptica a veces los derbis son desesperantes, a veces son aburridos, y desde luego que son repudiables. Porque dejan poco lugar para hablar de fútbol.

MADRID, SPAIN – MARCH 22: Referee Jose Munuera shows a yellow card to David Hancko of Atletico de Madrid during the LaLiga EA Sports match between Real Madrid CF and Atletico de Madrid at Estadio Santiago Bernabeu on March 22, 2026 in Madrid, Spain. (Photo by Angel Martinez/Getty Images)
El artista invitado en el derbi de ayer fue Munuera Montero, un árbitro que no señaló un penalti clamoroso de Carvajal a Llorente, una jugada terrorífica del lateral madridista que barrió abajo con los tacos por delante como un tren de mercancías a Llorente. El árbitro no pitó. El VAR no corrigió. Es imposible entender la dimensión de esta jugada sin ver las imágenes. El lector no podría imaginar, leyendo, que esa jugada sucedió de verdad si no ve las imágenes. Entonces comprende. Todo tiene un sentido. Cardoso en el medio toca balón pero recibe tarjeta y se aniquila la contra. Brahim cae en el área haciendo un piscinazo y es penalti y tampoco hay VAR, ahí está el empate, vamos colocando. La otra terrible entrada de Carvajal que deja fuera del partido de facto a Giuliano no es señalizada ni siquiera con falta. El penalti a Lookman no existirá. Cuando expulsó a Fede Valverde por una entrada terrorífica a Baena, por detrás, sin opción de jugar el balón, atacando el tobillo, por poco ha de subir al palco a pedir a perdón a Florentino. Conversó largo y tendido con Valverde para que abandonara por las buenas el campo, después fue a justificarse ante Arbeloa. Lo nunca visto. El partido se reanudó casi cinco minutos más tarde, convenía ya que se acabara pronto. Como será la cosa que el árbitro pitó el final del partido ¡diez segundos antes de que se hubiera cumplido el tiempo reglamentario! No fuera a ser que se fastidiara el invento en la última jugada.
¿Y del fútbol? El Atleti parecía superior, el Madrid tuvo más ambición, hizo notar su necesidad. Se adelantaron los de Simeone con un golazo de Lookman tras jugada colectiva y en la segunda parte, con un poco del colmillo retorcido que se necesita en estos partidos, el Madrid hubiera perdido las opciones de la Liga, lo que tampoco convenía en exceso a los rojiblancos. La cuestión es que Giménez regaló el dos a uno en una jugada incomprensible en sus botas, que le condicionó el resto del juego, siempre dudando, siempre impreciso. Koke estuvo mal, muy superado, impreciso, tal vez cansado de tanta tralla en sus botas a estas alturas, y el equipo notó eso, en la salida de balón, que nunca fue fluida. Con todo, el golazo de Nahuel igualó de nuevo, y un despiste defensivo hizo perder el partido. Julián la tuvo, pero la suerte y la madera también estuvieron del lado de los del árbitro. Así son los derbis. Así es el fútbol español.









































