Un 10 Puro
·12 juillet 2026
Por algo vale 150 millones de euros: Julián mete a Argentina en semis con el gol del Mundial

In partnership with
Yahoo sportsUn 10 Puro
·12 juillet 2026

La polémica vuelve a ser protagonista en un partido de Argentina. Una irresponsabilidad de Embolo y una intervención del VAR han terminado contándole las alas a una Suiza que se creía capaz de todo. Los europeos se quedaron con diez en el momento más críticos de los argentinos, que aprovecharon la baza para reponerse y alcanzar sus segundas semifinales consecutivas en Mundiales.
Tras estar a pico y pala durante un largo tramo, Ndoye finalmente superó a una inspirada defensa argentina. Poco duró la euforia, pues Embolo decidió forzar de forma alevosa una falta a su favor. En principio lo consiguió y Leandro Paredes vio la tarjeta amarilla, pero la tecnología anuló su picardía. El delantero estiró la pierna y fue él quien buscó el contacto. Desde la sala VOR lo vieron y llamaron al principal para que fuera al monitor. Tras revisar la acción, el colegiado cambió su decisión inicial y un ya amonestado Embolo fue castigado con la expulsión. El goleador salió entre lágrimas, pero su simulación ya le había costado demasiado a su país.
Eso sí, nunca fue fácil para Argentina. Suiza se limitó a defender y poco más tras la expulsión de Embolo, por lo que la Albiceleste encontró cada vez menos huecos para colarse en área contraria. Messi y compañía merodeaban de un lado a otro, probaban con centros, con paredes y con cualquier ocurrencia posible, pero nada funcionaba. Y enfrente tenían un portero que rechazaba cualquier disparo con dirección de gol.
Tuvieron que sufrir para lograr el objetivo. Están acostumbrados a ello. Los penaltis llegaron a parece inevitables ante las nulas alternativas, pero entonces apareció una nueva genialidad individual. Esta vez no fue Messi el verdugo, sino Julián Alvarez. El delantero del Atleti cogió el balón fuera del área, enganchó y dibujó un disparo inmejorable, imparable. La pelota terminó en la escuadra e hizo estallar el grito contenido de gol de millones de albicelstes.
Es el primero gol de Julián en esta Copa del Mundo. Y qué gol, qué momento. En paralelo, el jugador del Atleti todavía tiene que resolver su futuro. Le ha dejado claro al Barcelona y todo club que quiera contar con él que los 150 millones de euros que piden los colchoneros por él tienen un porqué. Es un talento generacional que busca su segunda estrella.
Tuvo tiempo suficiente Argentina para darse un banquete. Mientras Suiza buscaba desperadamente el empate que los devolviera a la vida, los sudamericanos tuvieron un par de oportunidades para marcar el tercero. La primera fue de Messi, quien nuevamente se estrelló con el muro impuesto por el guardameta. La segunda fue de Almada, quien tampoco venció en el mano a mano, pero el rebote le quedó a Lautaro Martínez, quien en el rebote no perdonó. Los dos delanteros de la selección se fueron con gol.
El partido de Argentina no fue especialmente más brillante que los anteriores, pero ha eliminado a Suiza con la mejor de las noticias. Después de un par de noches dudosas, la campeona del mundo se ha vuelto a reconocer como invencible en los duelos. Esa selección que llega siempre primero y no regala un balón dividido ha aparecido nuevamente, y esa es la base competitiva para creer en un posible bicampeonato.
Además, la campeona puede volver a confiar en un seguro abajo de la portería. Aunque había tenido un Mundial discreto, el Dibu Martínez fue clave para que los dirigidos por Scaloni estén otra vez entre los cuatro mejores del mundo. Fueron varias las paradas del cancerbero que consiguieron frustrar a Suiza cuando las entradas de los defensores no llegaban a tiempo.
Pese al protagonismo del guardameta, Argentina fue esta vez más fiable que las anteriores. Los cinco goles encajados en la Copa no reflejaban el talento que almacenan entre su dupla de centrales. Contra Suiza tanto el Cuti Romero como Lisandro Martínez fungieron de bomberos para apagar los incendios que podía provocar Suiza en el contraataque. Imperiales los dos, nunca pararon de rechazar balones y cerrarle puertas al rival.







































