Major League Soccer
·2 juillet 2026
¿Por qué el '¿Y si sí?' también vale para Estados Unidos en el Mundial 2026?

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·2 juillet 2026

By Ariel Judas
El hincha de fútbol en Estados Unidos se está acostumbrando al mantra. ¿Por qué el USMNT no puede esta vez competir de verdad y ser candidato en SU Mundial 2026?
Esta Selección de Estados Unidos no es el equipo de siempre. Algo cambió, dentro del plantel y en su comunión con la gente. El público (propio y ajeno) tiene fe en este equipo.
El USMNT cosechó en esta Copa del Mundo victorias absolutamente justificadas -como la goleada 4-1 sobre Paraguay, en su partido inaugural- y triunfos con sufrimiento y templanza. Mordiendo el cuchillo con los dientes, como el 2-0 de Dieciseisavos de Final ante Bosnia y Herzegovina, en el que sacó el triunfo al jugar con un hombre menos, por la expulsión del delantero Folarin Balogun.
El seleccionador Mauricio Pochettino cambió la cabeza de buenos jugadores para convertirlos en aspirantes el título mundial a los que hay que considerar seriamente. Santa Clara vibró con 'Take Me Home, Country Roads' al final del partido, pero nadie celebra de antemano. Estados Unidos está absolutamente enfocado en un objetivo inédito después de ser la primera selección de USA en lograr tres victorias en una misma edición de un Mundial. Los archivos del fútbol estadounidense se están reescribiendo delante de nuestros propios ojos.
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Históricamente, cuando el USMNT se quedaba con diez hombres en una cita grande, la respuesta inmediata era el desespero, el repliegue agónico y el sálvese quien pueda. Contra Bosnia ocurrió todo lo contrario. Como reveló el capitán Tim Ream, el equipo sintió una "calma absoluta" en el campo. Redujeron a su rival a apenas 0.25 en goles esperados. Detrás de este pase a octavos no hay "suerte de anfitrión" ni un empuje ciego por orgullo; Estados Unidos, quizás, aprendió a dominar el tempo del partido. Y eso no puede haber venido de otro lugar que no sea de este cuerpo técnico con raíces y experiencia traídas de Sudamérica.
Este equipo de Pochettino sabe exactamente a qué juega, mutando de un fútbol asociativo a un bloque defensivo militar sin perder los nervios o la compostura.
Para Estados Unidos, el Mundial 2026 es el examen final de su "generación dorada". Haber llegado a Octavos de Final iguala lo hecho en 1994, 2010, 2014 y 2022, pero la forma en que se logró redefine el techo moderno de los cuartos de final de Corea-Japón 2002. Importa hoy porque el lunes 6 de julio espera Bélgica en el Seattle Stadium (8:00 pm ET), el mismo rival que los goleó 5-2 en un amistoso en marzo en Atlanta y ante el cual el USMNT ya se enfrentó en Copas del Mundo. Encontrar esta solidez colectiva justo cuando pierden a su delantero estrella por suspensión es la prueba de que el equipo aprendió a competir bajo máxima presión.
Este USMNT está profundamente conectado con las raíces latinas del soccer actual. El sello de Pochettino trajo consigo la competitividad sudamericana, ese fútbol de 'cuchillo entre los dientes' que convive con el talento. Además, las dos grandes almas del mediocampo y la zaga que sostuvieron el templo con diez hombres, Weston McKennie y Chris Richards, son orgullosos productos de la cantera del FC Dallas, una de las academias con mayor identidad e influencia hispana del país. La respuesta del grupo ante la expulsión de Balogun reflejó los códigos del fútbol latino: el concepto de la hermandad sobre el individuo, la lealtad de proteger al compañero caído y la responsabilidad de asumir el peso de la responsabilidad de ser el siguiente jugador disponible para entrar a la cancha (como Ricardo Pepi o Haji Wright) listo para batallar por la familia que sigue levantando a un país entero, como ocurrió con el Team USA del Mundial '94.
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La victoria ante Bosnia abre un debate global en las mesas de análisis. Por años, el mundo del fútbol respetó el despliegue físico y el atleticismo de Estados Unidos, pero miró de reojo su astucia táctica y su fortaleza mental en momentos límite. Al controlar un partido de eliminación directa con un jugador menos de la forma en que lo hicieron, el USMNT obliga a cambiar la narrativa europea y sudamericana. La conversación ya no es sobre si el fútbol está creciendo en Norteamérica, sino sobre si este grupo ya adquirió la jerarquía psicológica necesaria para reclamar un puesto en la mesa de las potencias mundiales.
El Estados Unidos de Poch es un equipo canchero. ¿Quién podía imaginarlo? Está ocurriendo. Pase lo que pase de aquí hasta el final, se escribirán libros sobre esto y en nuestras plataformas tendremos pronto varios documentales sobre este proceso invisible, pero absolutamente certero.
Historial del USMNT en las Copas del Mundo
Desde 2002 Estados Unidos no alcanza los Cuartos de Final de una Copa del Mundo. Y hace casi 100 años que el equipo no llega a Semifinales. El '¿Por qué no nosotros?' se vuelve cada vez más punzante, partido tras partido. Pensando en los amigos mexicanos, y tomando prestada la frase que más los motiva ahora: '¿Y si sí?'. También vale para el USMNT.
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