DameBola
·8 février 2026
¡Pumas sigue invicto! Un punto que sabe a poco, pero que mantiene el equilibrio de los universitarios en liga.

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·8 février 2026

El empate 2-2 de anoche en el Estadio Jalisco entre Pumas y Atlas fue un microcosmos de lo que ha sido la era de Efraín Juárez hasta ahora: un equipo con una propuesta clara, capaz de imponer condiciones en patio ajeno, pero que camina sobre una delgada línea entre la solvencia y la vulnerabilidad de último minuto.
Pumas jugó un buen partido ante los Rojinegros. Propuso, generó y parecía tener los tres puntos en la bolsa. Sin embargo, ese gol al minuto 90 que selló el empate definitivo nos deja una reflexión obligada sobre el manejo de los cierres de partido. A pesar de la frustración que genera que se escape la victoria en la compensación, lo mostrado en la cancha refuerza la idea de que este equipo sabe a qué juega.
Tras la eliminación en la Copa de Campeones de la Concacaf, muchos sectores de la prensa y la afición cuestionaron la continuidad del proyecto de Juárez. No obstante, si analizamos la cronología del equipo en el torneo local, la realidad es muy distinta.
Pumas se mantiene invicto en la Liga MX. Esa es la base sobre la cual se asienta la estabilidad de Juárez. Mientras en el plano internacional el equipo falló, en el día a día del fútbol mexicano ha mostrado una regularidad que hoy lo tiene con pie y medio en la Liguilla. Sería un error juzgar la gestión exclusivamente por un torneo de eliminación directa cuando, en la competencia de largo aliento, el equipo ha sido uno de los más difíciles de batir. El puesto de Juárez está firme porque ha sabido blindar al grupo en el campeonato doméstico.
Sin embargo, la narrativa de la temporada no puede ignorar la «espinita» de la Concacaf. El equipo se enfrenta ahora a una de esas citas que definen el temple de un club grande: remontar una losa de tres goles en contra frente al San Diego FC.
Es, sin duda, la tarea más difícil que ha enfrentado Efraín Juárez en su joven carrera como técnico. No se trata solo de táctica, sino de gestionar la psicología de un plantel que sabe que en casa, con el apoyo de su gente en el Olímpico Universitario, la mística suele jugar a su favor. Remontar un 3-0 requiere perfección defensiva y una contundencia absoluta.
El empate ante Atlas confirma que Pumas está para pelear la Liga y que Efraín Juárez ha construido un equipo estable y competitivo. Pero para que esa estabilidad se transforme en fe absoluta, el equipo necesita demostrar que el golpe en Concacaf fue un accidente. La cita contra San Diego no es solo una oportunidad de avanzar; es la oportunidad de demostrar que este proyecto tiene la resiliencia necesaria para buscar el título, tanto en la regularidad del invicto como en la épica de las remontadas.









































