MUNDO MILLOS
·26 mars 2026
Santiago Castrillón, el mejor jugador 2007 de la historia

In partnership with
Yahoo sportsMUNDO MILLOS
·26 mars 2026

Santiago Castrillón llegó a Millonarios en el año 2021 procedente de Bucaramanga. Tenía apenas 13 años y se incorporó al equipo Sub15 del fútbol base del equipo azul, que es la categoría más pequeña que se maneja en las divisiones inferiores del Embajador. El 16 de agosto, en el primer partido del campeonato nacional Interclubes de la Difútbol, anotó su primer gol, apenas unos minutos después de haber ingresado al campo en el segundo tiempo. Millos ganó 3-0 a Dinhos, y ahí comenzaba su proceso de formación.
El pasado sábado fue su último partido en este mundo. Era su sexto año en el fútbol base de Millonarios. Ya había sido convocado a partidos con el plantel profesional aunque por los malos resultados del semestre pasado no alcanzó a tener la oportunidad de debutar como profesional. Ya era mayor de edad, estaba inscrito para la Conmebol Sudamericana y acababa de sacar su pasaporte. Dios, la vida y el mismo fútbol a veces nos presentan situaciones que nunca terminaremos de entender, y que solo toca aceptar.
Te puede interesar: Un homenaje a la vida.
«Castri» -como lo conocíamos todos los que lo vimos jugar en XColi o en alguna otra cancha de Bogotá o del país- fue jugador del equipo Sub15 en 2021 y 2022. De ahí dio el salto a la Sub17A sin pasar por la Sub16 en 2023 y 2024. Y cuando el equipo Sub17 quedó eliminado en fase de grupos del torneo nacional 2024, se convirtió en refuerzo del equipo Sub20B para la fase final. Ya en 2025, con 17 años todavía, pasó a las filas del equipo Sub20A, con el que alcanzó las semifinales de la Supercopa juvenil.
En total, en estos 6 años de trayectoria con el fútbol base de Millonarios, Santiago Castrillón anotó 27 goles por campeonatos nacionales de FCF y Difútbol, sin contar las anotaciones que consiguió en las distintas ediciones de la Copa Metropolitana o en los torneos con la Selección Bogotá, donde era constantemente convocado. Su camiseta casi siempre fue la 10 y su posición la de volante de enganche, que era donde desplegaba su magia. En ocasiones era alineado como extremo, y también rendía, jugaba y hacía jugar.
Lee también: Azul Instantáneo.
Su talento era innegable. Mi compañero Óscar Barrera lo bautizó como «la joya de la corona». Estaba seguro que llegaría a primera, tanto, que un día llevó a su papá enfermo de cáncer a un partido de las inferiores solo para verlo jugar a «Castri». Afuera de la cancha, Santiago también era todo un talentoso, una calidad de ser humano tremenda aunque tímido, nada que ver con el ser en el que se convertía cuando recibía el balón en cualquier césped.
Hoy, la vida nos obliga a despedirlo en el parque memorial Tierrasanta, en su natal Bucaramanga, muy cerca de donde quedan las canchas en las que el profe Édgar Moreno lo vio jugar por primera vez hace cinco años para tomar la decisión de traerlo a Millonarios. Su calidad y talento jamás serán olvidados ni por sus entrenadores, ni por todos los compañeros que tuvo a lo largo de todos estos años, ni por quienes lo pudimos ver jugar en vivo, ni por los jugadores del plantel profesional con los que alcanzó a compartir.
Tampoco olvidaremos su don de gente, su sencillez, la felicidad que sentía cuando se enteraba que el partido de su equipo iba a ser transmitido para que su familia pudiera verlo a través de Facebook o de Youtube, y todas y cada una de las veces que fue hacia nuestra cámara a hacer la señal del corazón con sus dos manos cada vez que hacía un gol para la foto o el recuerdo en el video.
Como dijo David Mora, sicólogo del fútbol base de Millonarios, en la misa en su honor en Bogotá: «Santiago Castrillón es el mejor 2007». Con dolor lo despedimos de este mundo, esperando encontrarnos de nuevo algún día en la cancha del cielo, desplegando toda su calidad y su talento ante Dios. Sus sueños fueron también nuestros sueños.
Hasta siempre, Castri.
Gabriel JiménezX: @elmechu Instagram: @mechujimenez









































