Anfield Index
·19 février 2026
Slot: “Apenas concedimos, pero todo les entraba”

In partnership with
Yahoo sportsAnfield Index
·19 février 2026

La búsqueda del Liverpool de pequeñas ventajas bajo Arne Slot rara vez ha sido más visible que en el escrutinio de sus jugadas a balón parado. Desde el caótico 3–2 ante el Bournemouth hasta las transiciones implacables del Manchester City, el foco ha recaído en los detalles, no en el drama. Córners concedidos, segundas jugadas perdidas, rutinas que no funcionan. Sin embargo, en Kirkby, la narrativa ha sido más estable que el ruido de fuera.
Slot ha ofrecido ahora una clara defensa del entrenador de jugadas a balón parado Aaron Briggs, insistiendo en que la responsabilidad recae en última instancia en él mientras elogia el proceso detrás de las mejoras recientes del Liverpool. Hablando para los medios del club en comentarios difundidos por los canales oficiales del Liverpool, Slot dijo: “Sería muy injusto para Aaron, que fue en parte responsable de eso, porque al final yo soy responsable de todo. Así que siempre es mi responsabilidad final, pero él ha estado… hemos estado en ese período de tiempo con una, una, una mala suerte tremenda.”
El mensaje resulta familiar para quienes han seguido el giro analítico del Liverpool esta temporada. El fútbol de Slot se ha enmarcado como ajedrez más que caos, estructura más que instinto. Las jugadas a balón parado no son momentos aislados; son puntos de datos dentro de un sistema más amplio.

La vulnerabilidad del Liverpool a balón parado a principios de esta campaña reflejó una inestabilidad defensiva más amplia.
Slot reconoció que la suerte jugó un papel. “Todos sabíamos que no podía seguir así porque apenas concedíamos ocasiones en jugadas a balón parado, pero cada balón entraba, y nosotros creábamos múltiples oportunidades para marcar y el balón no entraba”, dijo. Los números respaldan esa visión. Los datos de Opta y FBref mostraron que el Liverpool encajaba una proporción de goles desmesurada en relación con el xG a balón parado esperado, una tendencia que los analistas predecían que regresaría a la media.
Para alguien que construye paneles y “value-edge boards” como tú, es un caso clásico de varianza corrigiéndose con el tiempo.
El repunte reciente del Liverpool, porterías a cero en jugadas a balón parado contra Brighton y Sunderland, y mejores índices de duelos aéreos ganados, sugiere una mejora basada en la probabilidad más que en el pánico. Analistas dentro del club habrían seguido métricas de calidad de tiro que mostraban a los rivales marcando con remates de cabeza de baja probabilidad.
Los comentarios de Slot reflejan ese enfoque sereno. En lugar de convertir a Briggs en chivo expiatorio, enmarcó el problema como varianza y paciencia. Esa postura se alinea con la filosofía de fichajes y táctica del Liverpool bajo el director deportivo Richard Hughes: decisiones basadas en evidencia, mínimos vaivenes emocionales.
Las mejoras en este aspecto podrían ser decisivas. Con Arne Slot equilibrando la rotación de la plantilla, la intensidad de la presión y la fluidez ofensiva, cada gol extra en un córner —o evitado en uno— suma puntos. Para un equipo que busca consistencia tras el pico del título de la temporada pasada, eso importa.
La defensa de Slot a Briggs no es, por tanto, sentimentalismo; es estrategia. La responsabilidad recae en el entrenador, la confianza permanece en el cuerpo técnico y el proceso continúa. La historia del Liverpool esta temporada siempre ha tratado de evolución, no de conmoción.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































