La Galerna
·15 janvier 2026
Trauma

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·15 janvier 2026

Buenos días, por decir algo. El madridismo está en estado de shock. La casi inconcebible eliminación copera ante el Albacete, que por su posición en la tabla de Segunda a duras penas mantendrá dicha categoría, entra en la antología de descalabros ridículamente históricos en la competición. El del club manchego se añade a los nombres de muy dignos rivales de categorías (muy) inferiores que a lo largo de los lustros han obrado la machada de eliminar al 15 veces campeón de Europa: Alcorcón, Alcoyano, Toledo, Real Unión de Irún y unos cuantos más.
Pero lo peor no es añadir un nuevo trauma a la lista de bochornos coperos que nos ha endilgado el club de nuestros amores. Lo peor es este cataclismo en medio de la invivible temporada que nos ocupa, coincidiendo además con el debut de Álvaro Arbeloa, que tiene así un estreno inopinadamente negativo. El madridista está hoy entre la indignación, la pena por Álvaro (que a nuestro juicio no tiene la culpa de nada, pues acaba de llegar) y la zozobra anímica ante la sucesión de espantos que le está deparando esta campaña.

As cita a Julio Iglesias (no sabemos si es a propósito, tendiendo en cuenta las denuncias por acoso que ahora pesan sobre uno de los artistas españoles más internacionales) para decirnos que la vida sigue igual… o peor. Y tienen razón. Tristemente, de momento, es lo que se observa.
En lo que no tienen razón, a nuestro juicio, es en señalar a un Arbeloa recién llegado como el máximo culpable. “Arbeloa paga su rotación extrema”. Parte de los jugadores que eran titulares en agosto ayer no viajaron porque están lesionados (Trent, Militao, Rüdiger) y otros cuantos se quedaron en Madrid por buenas razones de impostergable descanso. Varios estaban tocados: Courtois, Carreras, Bellingham, Rüdiger, Mbappé, Rodrygo. Si necesitas imperiosamente a esos jugadores para eliminar (con todo respeto) al Albacete, si no puedes confiar en una combinación de suplentes con algún castillista para llevar a cabo esta hazaña, estás aún peor de lo que crees. Los hombres que ayer formaron en el once, junto a los que esperaban su oportunidad en el banquillo, deberían haber sido capaces de brindar el servicio mínimo de pasar de ronda. Arbeloa fue preguntado dos veces al respecto, y en ambas aseguró que no se arrepentía de la convocatoria. A nuestro juicio, no tiene por qué arrepentirse de ella.

La responsabilidad de esta “debacle total” (como titula Marca, sin que esta vez pensemos que exagere) es de todo el mundo, desde Florentino al último componente del equipo. En actitud que le honra, Álvaro trató en rueda de prensa de asumir toda la responsabilidad, pero todos sabemos que es quien menos parte de culpa atesora. ¿Cómo podría ser así, cuando acaba de llegar? Es el peor estreno posible, pero no queda sino seguir confiando en su capacidad para remontar el rumbo en liga y Champions.
Por su parte, la prensa cataculé lo goza cosa fina, como decían nuestros padres. Han pedido mayúsculas más grandes y términos más sañudos para disfrutarlo más. La culpa es nuestra, sencillamente, por ponérselo a juego para hozar en nuestra desdicha como hienas hambrientas. “A la calle”. “Ridículo espantoso”. Si Sport hubiera querido titular “ridículo espantoso, ominoso, inaceptable e intolerable”, en el supuesto de que hubieran tenido caracteres suficientes en la portada, no se lo podríamos discutir. Hoy no toca meterse con la prensa. Hoy toca que cada uno dentro de esa santa casa, que tanto amamos, mire a los otros, pero sobre todo se mire a sí mismo, en busca de respuestas claras que delimiten responsabilidades y aconsejen la ruta a seguir.
Nosotros, La Galerna, nos ponemos a vuestro servicio en el afán de encontrarlas.
Pasad un buen (aunque triste) día.









































