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·30 Maret 2026
A Chile la sacaron de paseo en Auckland: 4 a 1 perdió ante Nueva Zelanda

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Lo de esta madruga fue una pesadilla para La Roja. De esos partidos que los que tuvimos que madrugar para verlo sentimos que perdimos horas de sueño fundamentales por ver a un equipo sin sangre, sin convicción y sin ninguna identidad futbolística. Lo de Chile fue paupérrimo y recibió una goleada merecidísima ante una Nueva Zelanda que la lado de los nuestros parecían una selección alemana. Y no exagero.
De hecho el mejor ejemplo fue un gol anulado a los locales, donde se notó tan clara la diferencia entre uno y otros ambos equipos. Fue un centro desde un tiro libre y arremetieron como 6 jugadores neozelandeses, que no eran altos, pero con un ímpetu y una fuerza y se llevaron por delante a toda la zaga chilena que no solo destacaba por su lentitud, sino que además ni siquiera ganaban por guapeza y el delantero local les gano a todo solo con potencia y un hambre de gol increíble. Menos mal que esa jugada a pesar de haber terminado en gol, fue anulada por un microscópico fuera de juego, sino la goleada sería mayor.
Ya es cierto, Chile quedó con uno menos muy temprano y eso siempre es una condición que puede desequilibrar un partido. Darío Osorio recibió doble amarilla a los 26 y se fue a las duchas, por una falta bien infantil y de poca monta y quizás con un cobro muy rigurosos del árbitro que le importó bien poco que el partido fuera amistoso.
Pero hay que ser honesto con Osorio o sin él en cancha, Chile ya daba muestras de un problema enorme en el aspecto futbolístico y una línea defensiva que le debe dar mucha vergüenza a Elías Figueroa y Alberto Quintano cuando ven un partido como este y una dupla de centrales conformada por Guillermo Maripán e Igor Lichnovsky , en una de las peores duplas que me ha tocado ver defendiendo a La Roja en toda mi vida.
Pero de ahí hacia arriba poco que decir, porque en el medio no hay ni uno que se bueno, nadie controla la pelota, genera juego de salida, pases largos profundos y adelante, menos peso que un paquete de cabrita, mal que mal todos sabemos que Brereton es un jugador bien limitado y si no recibe algún pase con ventaja su aporte es bastante nulo más allá del empeño que le coloca corriendo.
Y punto aparte para el arquero Lawrence Vigouroux, por algo juega en un club galés que milita en la segunda división de Inglaterra, o sea perdón tiene estatura innegable alguna que otra condición, pero el arco chileno le queda muy grande todavía, de hecho no sabe salir a cortar un centro, cometió más de un error hoy día, y a pesar que sí tuvo una que otra intervención positiva, la mayoría de los goles su protagonismo fue alto y no fue capaz de evitar esos goles, que para eso están. Y no voy a entrar a comparar con Bravo que obviamente dejó una valla muy alta de igualar para este portero o cualquier otro, pero creo que urgentemente debe haber una posibilidad para algún otro guardameta también.
Sobre el partido mismo, los locales fueron muy superiores, demasiado en realidad.
El arranque del partido fue complicado para Chile, que se vio superado por la intensidad de Nueva Zelanda. La presión alta del conjunto local desordenó completamente a la Roja, que nunca logró asentarse en el mediocampo ni generar circuitos de juego claros. De hecho, la única aproximación de real peligro en la primera mitad llegó apenas iniciado el encuentro, con un remate de Darío Osorio que no tuvo continuidad.
Con el correr de los minutos, el dominio de los oceánicos se hizo cada vez más evidente, especialmente a través de jugadas a balón detenido, una fórmula que terminó siendo clave. A los 31 minutos, Kosta Barbarouses abrió el marcador tras un tiro de esquina, anticipando lo que vendría después. Ya en el cierre del primer tiempo, Elijah Just amplió la ventaja a los 45’, nuevamente tras un córner, dejando a Chile contra las cuerdas antes del descanso.
En el entretiempo, el técnico Nicolás Córdova intentó cambiar el rumbo con una serie de modificaciones, dando ingreso a Gonzalo Tapia, Lucas Cepeda, Maximiliano Gutiérrez y Benjamín Kuscevic. Si bien el equipo mostró una leve reacción en los primeros minutos del complemento, esta fue rápidamente neutralizada por el rival.
A los 60’, Jese Randall marcó el tercer gol, profundizando la crisis del conjunto chileno, que ya no encontraba respuestas en ninguna de sus líneas. Más tarde, a los 71’, Ben Waine selló la goleada con el cuarto tanto, otra vez tras una jugada originada en un tiro de esquina, evidenciando una de las mayores falencias del equipo: la defensa en pelotas detenidas.
El descuento llegó recién a los 83’, cuando Gonzalo Tapia logró convertir, aunque solo sirvió para maquillar un resultado que dejó muchas interrogantes. La Roja cierra su paso por Auckland con más dudas que certezas: si bien logró imponerse ante Cabo Verde, lo hizo en un contexto condicionado por la expulsión de un rival, mientras que frente a Nueva Zelanda sufrió una dura derrota ante un equipo que históricamente no había destacado frente a selecciones sudamericanas. De hecho como dato final los locales venían de 7 partidos sin ganar y un dato no menos relevante, Chile nunca había caído ante Nueva Zelanda. Incluso, los oceánicos jamás habáin vencido a un equipo sudamericano. Los All Blacks han jugado con Venezuela (una vez), Paraguay (tres veces), Uruguay (dos veces), Brasil (tres veces) y Chile (cuatro veces). Lamentable, ese es nuestro triste nivel.









































