Un 10 Puro
·8 April 2026
Asencio pidió perdón al vestuario del Madrid para volver a las convocatorias

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·8 April 2026

El nombre de Raúl Asencio lleva semanas generando interrogantes en el madridismo. El central se entrenaba con normalidad en Valdebebas, pero llegaban los partidos y se quedaba fuera de la convocatoria. Ni lesión oficial, ni explicación pública. Lo que había detrás, según desvela Marca, era un conflicto interno con Álvaro Arbeloa que terminó exigiendo un precio concreto: una disculpa ante todo el vestuario.
El origen del problema está en el 11 de marzo. Asencio no entró ni un minuto ante el Manchester City pese a haberse sacrificado tres días antes en Vigo con una fuerte contusión cervical. El canterano esperaba una recompensa que Arbeloa entregó a Huijsen. El malestar fue inmediato y el central acabó reprochándoselo al técnico cara a cara.
Días después, el conflicto escaló. El mismo día del partido ante el Elche, Asencio se presentó en el despacho de Arbeloa acompañado de un médico para comunicarle que tenía molestias musculares y que no podía jugar. La decisión no sentó nada bien al técnico, que tuvo que avisarle a un Rüdiger que ya se había desconectado mentalmente del partido que tenía que jugar. El alemán, extremadamente metódico con su preparación, recibió el cambio de planes con evidente disgusto.
El episodio saltó del despacho al vestuario. Y Arbeloa actuó en consecuencia.
Asencio no fue convocado ante el Elche, tampoco viajó a Mánchester para la vuelta ante el City y repitió ausencia en el derbi. Todo esto entrenándose con total normalidad. La condición de Arbeloa era inamovible: el central debía disculparse en público, delante del grupo. Una disculpa privada con el técnico no era suficiente.
En una de las charlas previas a un entrenamiento, Arbeloa abrió la puerta: "¿Alguien tiene algo que decir?". Asencio agachó la cabeza y no tomó la palabra. Las desconvocatorias continuaron.
Lo que terminó de mover al central fue la narrativa que empezó a circular en redes sociales. Su prolongada ausencia comenzó a vincularse con su vida nocturna y con una supuesta falta de profesionalidad. Asencio sabía que esa historia había que cortarla de raíz, y que tras el parón su regreso o no a una convocatoria se examinaría con lupa.
Así que pidió perdón. Lo hizo ante sus compañeros, tal y como Arbeloa había exigido desde el principio. El resultado fue inmediato: el central regresó a la convocatoria frente al Mallorca tras varios partidos de ausencia y repitió en la lista para los cuartos de final de Champions ante el Bayern de Múnich. En ambos partidos, sin minutos.
El culebrón llegó a su fin, aunque el episodio deja claro que Arbeloa no hace excepciones con la disciplina interna, algo que ya comprobó Trent Alexander-Arnold cuando fue suplente en el derbi por una impuntualidad. En este Madrid, las normas se cumplen sin importar el nombre del implicado.









































