Fondo Segunda
·17 Maret 2026
CD Leganés, un polvorín a punto de explotar

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·17 Maret 2026

Toda LaLiga Hypermotion observa cómo el Real Zaragoza bracea de forma nerviosa para salir a flote con el agua subiendo peligrosamente a medida que avanzan las jornadas, y como el Mirandés se hunde hasta el fondo sin vida. Sin embargo, pocos parecen estar pendientes de una caída silenciosa. Aquella que, sin hacer demasiado ruido, está entrando en declive progresivo: la del CD Leganés.
Incapaz de cumplir con las expectativas mínimas depositadas para un equipo recién descendido desde Primera División, lo cierto es que la vuelta a la división de plata del CD Leganés no está siendo ni mucho menos la esperada. Ya desde el principio, Paco López nunca supo dar con la tecla, e Igor Oca, su relevo en el banquillo, tampoco ha logrado encontrar la reacción.
El técnico, de momento, pide paciencia. “Estoy con la energía suficiente como para darle la vuelta, como para hacer entender este tipo de situaciones a los jugadores, sabiendo la complejidad del momento”, expresó tras la derrota contra el Real Valladolid.

Foto: CD Leganés
Aunque en el entorno de Butarque queda poca. La frustración y los nervios se han apoderado de un entorno tenso y hostil, que empieza a pedir su cabeza. El discurso le sostiene, pero los resultados desastrosos apuntan a su condena. Ya son cinco partidos sin conocer la victoria. Tres derrotas y dos empates recuenta un equipo al que le cuesta un mundo hacer goles y que, en defensa, sufre demasiado. El balón parado es toda una tortura. Más aún si apenas cuenta con los recursos suficientes.
No está Rubén Pulido. Tampoco Jorge Sáenz, ni Rubén Peña. Todos están K.O., víctimas de una plaga de lesiones que amenaza, para colmo, por extenderse con Marvel, Lalo e Ignasi Miquel aquejados de problemas físicos en las últimas semanas.
Oca poco puede hacer. La rueda en defensa está pinchada y, desde líneas más adelantadas, no se genera lo suficiente como para compensar la balanza. Hasta allí, de momento, no han llegado las lesiones pero la desesperación y la impotencia son sensaciones comunes para todos.
La derrota más reciente contra el Real Valladolid, de hecho, hizo que estas sensaciones, hasta entonces latentes, terminaran por explotar. Al menos en el caso de Juan Cruz que, tras la última derrota contra el Real Valladolid, acabó encarado con la grada. Uno de los baluartes del equipo, precisamente, que permaneció en el equipo pese a contar con ofertas de interés el pasado verano para abandonar Butarque rumbo a Primera División.
De amigo a adversario. De ilusión a decepción. Nada le ha salido este año a Juan al que, después de todo, le han hecho en Butarque la cruz. Atascado. Sin inspiración, contaminado por el malestar de un entorno en el que, desde arriba, tampoco se proponen soluciones. No hay rumbo. No hay dirección.
“La gente está cansada”, avisó la peña pepinera ‘Legamanía’ el pasado mes de noviembre a través de un comunicado. “Antes de que la situación sea insostenible, exigimos que se tomen responsabilidades, que se asuman los errores públicamente y se cambie el rumbo del proyecto”.

Foto: CD Leganés
Una denuncia a través de la que quiso mostrar su malestar con la falta de inversiones por parte de la propiedad del club, Blue Crow Sports, y reclamar transparencia a las altas esferas. “Se está jugando con el futuro, el legado y la historia de un club a punto de ser centenario. Qué lejos (y qué cerca) quedan esas palabras de que en pocos años veríamos al club jugando por Europa”.
Una idea ambiciosa que, a día de hoy, no se corresponde en absoluto con la desoladora situación que vive el CD Leganés. Un club que, sin quedar atrapado en ensoñaciones futuras e irreales, debe cavar para salir del estancamiento presente. Aún está a tiempo de salvar el desastre y de evitar una catástrofe a las puertas del centenario.









































