Santa Fe Deportivo
·27 Januari 2026
Con Ascacíbar, Boca completa un mediocampo que MARCA LA DIFERENCIA en el fútbol argentino

In partnership with
Yahoo sportsSanta Fe Deportivo
·27 Januari 2026

Con la llegada de Santiago Ascacíbar, Boca terminó de completar una zona clave del equipo y dio un salto de jerarquía en el mediocampo. El Ruso aporta una característica que el plantel no tenía de manera sostenida: intensidad, equilibrio y llegada al área, un combo cada vez más necesario en un fútbol argentino con escasez de delanteros.
Si bien Milton Delgado ofrecía despliegue y dinámica, Ascacíbar encaja mejor como socio del volante central, rol que ocupa Leandro Paredes, y suma presencia ofensiva sin resignar orden. En los amistosos de pretemporada y en el debut oficial quedó claro que Boca buscó distintas variantes en el medio, pero el ex Estudiantes aparece como el volante capaz de soltarse, atacar los espacios y acompañar la jugada sin ser un creativo puro.
La necesidad de que los mediocampistas sumen gol y llegada no es exclusiva de Boca. River, que también buscó al Ruso a comienzos de año, atraviesa una situación similar, al igual que otros equipos grandes. En ese contexto, Ascacíbar representa un perfil cada vez más valorado: el volante completo, con ida y vuelta, algo que en otras épocas parecía natural y hoy es diferencial.
Formado inicialmente como un mediocampista de contención, Ascacíbar se reconvirtió durante su paso por Europa, donde incorporó la obligación de pisar el área rival y participar más del juego ofensivo. Esa evolución lo transformó en un jugador más completo, con jerarquía y personalidad, condiciones que hoy Boca necesitaba en una zona neurálgica del equipo.
Más allá de las comparaciones o debates habituales sobre los refuerzos, la llegada de Ascacíbar responde a una lógica clara: potenciar el mediocampo con un futbolista que entiende el juego, sostiene la intensidad y se adapta a la identidad del club. Por recorrido y características, su incorporación termina cerrando un casillero que Boca tenía pendiente.









































