The Independent
·21 Juli 2026
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Terminó la primera Copa del Mundo de la historia con 48 equipos, pero el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ya está mirando hacia el futuro y dando a entender que habrá una mayor expansión.
Infantino dejó la puerta abierta a ampliar el torneo a 64 equipos tras calificar como un éxito rotundo la edición de este año, que batió récords de asistencia; entre quienes están a favor se encuentra el vicepresidente de la FIFA, Alejandro Domínguez, quien aboga por que esto se haga realidad ya en la edición de 2030.
Logró impulsar con éxito la ampliación de la Copa del Mundo a 48 selecciones cuando fue aprobada por el Consejo de la FIFA en 2017, pero es probable que encuentre mayor resistencia en su intento de ampliarla aún más; tan solo el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, es uno de los que considera que la propuesta es una “mala idea”.
Dicha ampliación significaría duplicar el número de países participantes en el lapso de solo dos ediciones y ocho años. Antes del torneo de este año, la norma desde 1998 había sido un mundial de 32 equipos.
Pero si se aprobara una propuesta para un Mundial de 64 equipos antes de la edición de 2030, que se llevará a cabo en España, Portugal y Marruecos, ¿cómo funcionaría?
Se necesitaría una reforma sustancial si la FIFA ampliara el Mundial a 64 equipos para 2030, tal como ocurrió con el torneo de este año.
Las plazas de clasificación adicionales se distribuirían primero entre las confederaciones. Para el Mundial de 2026, la Confederación Africana de Fútbol (CAF), la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la CONCACAF, el organismo rector del fútbol en América del Norte, América Central y el Caribe, fueron las que más se beneficiaron de la ampliación, ya que su asignación prácticamente se duplicó, considerando la posibilidad de clasificarse a través de las eliminatorias.
La UEFA, por su parte, recibió solo tres cupos adicionales. El aumento de apenas el 23 por ciento en su asignación provocó la ira de las naciones europeas.

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Curazao se benefició de la ampliación del Mundial, convirtiéndose en la nación más pequeña en clasificarse en la historia (PA)
Infantino hace hincapié en la inclusividad al hablar de la ampliación del Mundial, por lo que es poco probable que Europa (el continente con mayor representación en el torneo) vuelva a ser uno de los principales beneficiarios de un Mundial de 64 equipos, aunque, dada la magnitud de este aumento en particular, se espera que su cupo aumente a al menos 20.
Por otra parte, la Federación de Fútbol de Oceanía probablemente obtendría otra plaza automática, aunque Nueva Zelanda sigue siendo su única selección situada entre las 150 mejores del ranking mundial, y ni siquiera hay otra que se acerque al top 100. La AFC, la CAF y la CONCACAF también recibirían un impulso significativo adicional, lo que abriría las puertas a que clasifiquen naciones mucho más pequeñas, como fue el caso de Curazao, Uzbekistán y Jordania en la edición de este año.
Sin embargo, no hay mucho margen de maniobra para la CONMEBOL: ya cuenta con seis cupos de clasificación directa, además de una vía a través de las eliminatorias para una confederación que solo tiene 10 cupos, por lo que la FIFA no puede ofrecer demasiados cupos nuevos a Sudamérica o se arriesgaría a que la clasificación allí resultara innecesaria.
También podría haber cambios en el formato que utilizan las confederaciones para la clasificación. La AFC y la CONCACAF hicieron modificaciones significativas a sus formatos para el Mundial de 2026: la CONCACAF pasó de una liga “octogonal” a un sistema de grupos de varias rondas, mientras que la AFC amplió a cinco rondas de clasificación para dar cabida a sus ocho cupos de clasificación directa. Podría ser necesaria otra reforma similar, mientras que el sistema de repechaje de la FIFA también necesitaría una reorganización.
A nivel financiero, ampliar las eliminatorias podría inclinar aún más la balanza financiera a favor de la FIFA. Un proceso de clasificación menos competitivo, en el que las principales naciones lleguen a la fase final con facilidad, podría llevar a las cadenas de televisión a valorar menos los torneos de clasificación y, en consecuencia, los organismos regionales dependerían más del dinero que reciben del organismo rector.
La edición de 2030 de la Copa del Mundo implicaría más retos desde el punto de vista logístico que el torneo de 2026, ya que contará con seis países anfitriones en lugar de tres.
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El presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, está a favor de ampliar la edición de 2030 (Getty)
Actualmente está previsto que España, Portugal y Marruecos sean los anfitriones de la mayoría de los partidos, pero se disputará un partido en cada uno de estos países: Uruguay, Paraguay y Argentina, en homenaje al centenario de la Copa del Mundo.
Representaría la primera Copa del Mundo organizada por más de una confederación y conlleva aún más desafíos logísticos.
Los equipos tendrán que recorrer grandes distancias y acumular aún más millas aéreas que en 2026, cuando el torneo abarcó toda América del Norte, además de lidiar con condiciones y temperaturas muy diferentes en los respectivos hemisferios: pasarán del invierno sudamericano al verano europeo y norteafricano.
El presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Alejandro Domínguez, quedó tan cautivado por la idea que al día siguiente de la final publicó en redes sociales: “¡La próxima es en casa! En 2030, la Copa del Mundo llegará a Uruguay, Argentina y Paraguay. Será una gran oportunidad para el fútbol, para celebrar el centenario de la Copa del Mundo con un torneo de 64 equipos”.
Luego, tras la edición de 2026, declaró a Sky News que estaba a favor de la ampliación: “El Mundial le pertenece a la gente, y [por] 100 años, un siglo, tenemos que darles la oportunidad a más países. Creo que esto demostró que el formato de 48 equipos fue todo un éxito”.
Complicó aún más las cosas al responder que esperaba que “sí” a la pregunta de que Sudamérica podría ser sede de más partidos en 2030 que los tres previstos.
En ese caso, ¿cuántos partidos se le asignarían a Sudamérica, cuándo y dónde? ¿Qué equipos competirían en esos partidos y se verían en desventaja por tener que viajar aún más y adaptarse a condiciones diferentes? ¿Cómo podría la FIFA garantizar la equidad entre los equipos? ¿Y qué tan bien podrá cada nación, o ciudad, hacer frente a la presión sobre los recursos que supone albergar a más equipos? Todas son preguntas para las que, hasta el momento, no tenemos respuestas.

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La Copa Mundial tuvo que agregar cuatro grupos más para dar cabida al torneo ampliado a 48 equipos (Getty Images)
La FIFA podría optar por una reforma radical del formato del Mundial y tal vez tome como inspiración el cambio que hizo la UEFA al pasar de la fase de grupos a la fase de liga en sus competiciones continentales.
Pero tal como están las cosas, un Mundial de 64 equipos solo significaría más grupos: cuatro, para ser exactos, además de los 12 que ya se instauraron este año.
En ese caso, el gran cambio sería que los equipos que terminen en tercer lugar quedarían fuera del torneo. En el Mundial de 2026, se agregó una ronda de 32 para dar cabida al aumento a 48 equipos, lo que significó que ocho equipos que terminaron terceros en su grupo también pasaron a la siguiente ronda; una desviación del formato claro y sencillo de “los dos primeros pasan o se eliminan” con el que todos estamos tan familiarizados.
Sin embargo, la FIFA tendría que volver a ese sistema si ampliara el Mundial a 64 equipos, ya que los dos primeros de cada grupo completarían una ronda de 32.
Este sería el único cambio importante en la fase final del Mundial si la FIFA mantuviera el mismo formato de fase de grupos de cuatro equipos más la fase eliminatoria. Si aumentara el tamaño de los grupos, o los eliminara por completo, entonces se podrían introducir más rondas eliminatorias. Una de las alternativas sería introducir una eliminatoria previa antes de los cruces principales, similar al 'play-off' de acceso a los octavos de final que actualmente se disputa en la Liga de Campeones de la UEFA.
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El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha dejado la puerta abierta a una nueva ampliación del Mundial (Getty)
Con respecto a la FIFA, no se puede descartar nada si hay un beneficio comercial o financiero de por medio, como sería el caso de un Mundial de 64 equipos. Pero, por el momento, esta expansión parece muy poco probable.
Si bien Infantino dijo que este posible crecimiento es algo que la FIFA “analizará después del Mundial”, es cierto que el dirigente deportivo primero tiene que resolver sus propias controversias y recuperar una apariencia de estabilidad. La infame decisión de suspender la sanción por tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogan, después de la intervención del presidente de EE. UU., Donald Trump, desató una ola de críticas y llamados a su renuncia.
Seguramente la FIFA no tendrá tiempo de aprobar esta propuesta para ponerla en práctica en el Mundial de 2030, y es posible que Infantino no permanezca en el cargo el tiempo suficiente para llevar a cabo esta visión en particular antes de la edición de 2034 en Arabia Saudita, dado el intenso escrutinio al que se encuentra sometido.
Y aunque la confederación sudamericana CONMEBOL propuso de manera oficial esta misma ampliación en abril de 2025, muchos otros líderes del fútbol la han rechazado.
El presidente de la AFC, el jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa, afirmó que una mayor expansión traería “caos”, mientras que el jefe de la CONCACAF, Víctor Montagliani, temía que, de concretarse dicha sugerencia, se dañara “el ecosistema futbolístico en general”. Es la perspectiva de dos confederaciones que serían las que más se beneficiarían de una Copa Mundial ampliada.
La decisión final recaerá en el Consejo de la FIFA, pero no hay indicios de que estos cambios se materialicen en un futuro cercano.







































