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El entrenador agita la bufanda ante los aficionados, con lágrimas brillando en sus ojos. En la grada se ve una pancarta con las palabras "Bravo Fonseca", porque saben a quién le deben este éxito: a Paulo Fonseca. El técnico del Olympique de Lyon ha logrado algo que probablemente nadie habría creído posible antes del inicio de la temporada.
Junto a sus jugadores, hace soñar a la afición con la primera participación en la Champions League desde 2019/20. En aquella temporada marcada por el coronavirus, el entonces equipo revelación cayó en la fase final de Lisboa recién en semifinales ante el posterior campeón de Múnich. Ahora, el himno de la máxima competición europea podría volver a sonar en su propio estadio la próxima temporada, y eso a pesar de que el verano pasado aún se cernía la amenaza de un descenso administrativo a la segunda división francesa.
Debido a incumplimientos de las normas financieras, la instancia nacional de control DNCG ordenó el descenso administrativo. El controvertido presidente del club, John Textor, dimitió a continuación y vendió sus acciones al equipo de la Premier League Crystal Palace.
El OL recurrió el descenso administrativo y lo hizo con éxito. Pero el organismo de control financiero impuso al club condiciones estrictas. Hubo que reducir los gastos en salarios y fichajes.
Por ello, numerosas estrellas abandonaron el club. Entre ellas, Rayan Cherki (traspasado al ManCity), Georges Mikautadze (Villarreal) y también la leyenda del club Alexandre Lacazette no recibió un nuevo contrato. Se marchó a Arabia Saudí. Lyon gastó unos 50 millones de euros en nuevos jugadores. A modo de comparación: el año anterior habían sido casi 150 millones.
La salida afectó especialmente al canterano del Lyon Mikautadze el último día del mercado de fichajes; abandonó las instalaciones del club entre lágrimas.
Como si todo eso no fuera ya lo bastante duro, el entrenador estuvo sancionado y no pudo estar en los partidos de liga hasta diciembre. En marzo del año pasado recibió una suspensión de nueve meses después de enfrentarse al árbitro Benoit en el partido contra el Stade Brest. Fonseca vio una tarjeta roja que no quería aceptar. El portugués echaba humo de rabia y le gritó al colegiado en la cara.
Aunque Fonseca se disculpó tras el pitido final, la federación francesa no tuvo piedad y lo sancionó. Mientras que en otros clubes quizá lo habrían despedido por ello, el OL siguió apostando por él. Fonseca continuó dirigiendo los entrenamientos, mientras que en los partidos el asistente Jorge Maciel asumió el puesto principal. Esa lealtad iba a tener recompensa.
Porque cuando al técnico de 52 años se le permitió volver a estar en la banda, impulsó tanto a los jugadores que encadenaron una impresionante racha de 13 victorias consecutivas. Pero ¿cómo logró el equipo tener tanto éxito pese a sus recursos limitados?
Parece haber varios factores. Por un lado, Fonseca adaptó su plan. Mientras que hasta ahora el técnico era conocido más bien por un fútbol ofensivo, ahora dio mayor importancia a la solidez defensiva. Su segundo entrenador lo aplicó durante los partidos. Así lo reveló el central Moussa Niakhaté tras la victoria contra el Marsella en la tercera jornada.
Pero también hay jugadores que están brillando especialmente. Por ejemplo Endrick, cedido por el Real Madrid, o también Corentin Tolisso. Solo en los últimos tres partidos, el ex del Bayern ha sumado seis contribuciones de gol y lidera al equipo como capitán. Su entrenador también se deshace en elogios hacia él: "Es el líder del equipo, un jugador muy inteligente y con muchas cualidades. Siempre es enormemente importante para nosotros".
El propio Tolisso declaró en noviembre de 2025, tras su triplete en la Europa League contra el Maccabi: "Mi juego sigue evolucionando, me hago mayor, gano experiencia. Es cierto, siento que ahora mismo estoy en el mejor momento de forma de mi carrera".
Por su parte, Endrick ya suma once contribuciones de gol en 14 partidos de la Ligue 1 e incluso podría imaginarse jugando también la próxima temporada en el OL. "Me gustaría quedarme aquí. Porque aquí hacen todo lo posible para ofrecerme las condiciones perfectas [para rendir]", explicó en declaraciones a 'Ligue1+'.
📸 Jose Manuel Alvarez Rey - 2026 Getty Images
Además de los grandes nombres, otros profesionales también están acaparando los focos. Está, por ejemplo, Pavel Šulc. El delantero checo llegó en verano procedente del Viktoria Pilsen y es extremadamente peligroso en el área. Lo demuestra no solo en su club, sino también en la selección nacional. En la final de la clasificación contra Dinamarca (5:3 en los penaltis) marcó el 1:0 y ahora puede soñar con un billete para el Mundial.
Como relevo de Malick Fofana llegó Afonso Moreira, que antes jugaba con el filial del Sporting en la tercera liga portuguesa. Así, el joven de 21 años tuvo que llenar unos zapatos muy grandes, pero brilló desde el primer momento y se convirtió en el favorito de la afición. Con ocho goles y once asistencias entre todas las competiciones, además, se ha consolidado como la gran revelación de la liga.
La defensa también se muestra sólida: detrás del PSG y del RC Lens, el Lyon es el equipo que menos goles ha encajado (34). El portero eslovaco Dominik Greif llegó procedente del RCD Mallorca y dejó su portería a cero en once de sus 27 partidos.
Es esta mezcla de líderes curtidos y talentos hambrientos la que define al nuevo Lyon. A eso se suma un entrenador que parece ser el hombre adecuado precisamente en tiempos de crisis. Si el equipo mantiene esta concentración hasta la última jornada, la próxima temporada Fonseca ya no llorará solo por una pancarta, sino cuando el himno de la máxima competición europea retumbe por el estadio y los aficionados, igual que hoy, levanten sus bufandas al cielo llenos de orgullo.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
📸 OLIVIER CHASSIGNOLE - AFP or licensors
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