Un 10 Puro
·16 Juni 2026
De estar siete minutos sin vida a dirigir a la Noruega de Haaland en el Mundial: el milagro de Stale Solbakken

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·16 Juni 2026

A falta de pocas horas para el debut de Noruega en el mundial después de 28 años sin disputar uno, todos los focos están puestos en Erling Haaland y en los goles que puede marcar en la Copa del Mundo. Pero la historia más extraordinaria de Noruega no está sobre el césped. Está sentada en el banquillo.
Su nombre es Stale Solbakken y hace 25 años estuvo clínicamente muerto. La escena parece de película. En marzo de 2001, Solbakken, futbolista por aquel entonces del Copenhague, participa en un entrenamiento rutinario en la vida de un futbolista. De repente se desploma. Sufre un infarto causado por una anomalía cardíaca que nadie había detectado. Su corazón deja de latir.
Los médicos luchan por salvarle la vida. Las maniobras de reanimación se suceden en el campo y después en la ambulancia. Durante aproximadamente siete minutos no hay señales de vida. Finalmente consiguen recuperarlo.
Durante aquella mañana, cambió para siempre el destino de una persona que hoy es uno de los entrenadores más reconocidos en el fútbol nórdico. A pesar de que pudo recuperarse del gran susto, el diagnóstico no le permitió seguir jugando al fútbol, ya que ello suponía un riesgo elevado. Su carrera como futbolista estaba finalizada, pero la de entrenador estaba por comenzar.
Muchos se habrían quedado en casa, pero Solbakken eligió otro camino. Se reinventó desde los banquillos hasta convertirse en una de las figuras más respetadas en Dinamarca. Ganó títulos, construyó equipos competitivos y se forjó una reputación de técnico exigente, directo y obsesionado con el detalle.
Hoy afronta uno de los mayores retos de su carrera como técnico. Dirigir a Noruega en la vuelta a un Mundial por primera vez desde 1998. Lo hace con una generación que muchos consideran la mejor de su historia. Haaland, Martin Odegaard o Sorloth han devuelto la ilusión a un país que llevaba casi tres décadas viendo los grandes torneos por televisión.
Su fase de clasificación para el torneo ya fue toda una declaración de intenciones. Los noruegos firmaron una fase impecable, quedando por delante de Italia con ocho victorias en ocho partidos y una gran capacidad goleadora que deslumbró a Europa. Haaland anotó 16 goles y se convirtió en el gran símbolo de una selección que muchos señalan como una de las posibles revelaciones del campeonato.
Sin embargo, el verdadero artífice de este combinado sigue siendo su entrenador. Porque cada vez que Solbakken se sienta en un banquillo recuerda que hace años estuvo a punto de no volver a ver un partido de fútbol.
Por eso, mientras los focos apuntan a Haaland, la historia que más emociona en Noruega es otra. La de un hombre que perdió el pulso durante siete minutos, venció a la muerte y hoy dirige a todo un país en el escenario más grande del fútbol mundial.







































