Anfield Index
·17 Juli 2026
Informe: estrella del Liverpool seguirá, negociación atascada

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·17 Juli 2026

El Liverpool ya ha gastado mucho en los últimos mercados, y eso pone cada nueva decisión bajo la lupa. Cuando un club ha desembolsado más de 450 millones de libras y aun así sigue necesitando más ajustes, cada posible salida empieza a parecer una prueba de criterio más que una simple gestión rutinaria de la plantilla.
Por eso importa el último ruido en torno a Curtis Jones. Según Gazzetta dello Sport, los esfuerzos del Inter de Milán por cerrar un acuerdo por el centrocampista han perdido fuerza. El informe afirma: “Sin embargo, pese al interés, las negociaciones con el Liverpool se han ralentizado”, antes de añadir: “Jones gusta por su versatilidad, experiencia y proyección de futuro. El año pasado incluso jugó como lateral”. También señala: “Otro obstáculo para la operación sigue siendo el coste: el Inter está dispuesto a ofrecer entre 25 y 30 millones de euros, mientras que el Liverpool pide al menos 40 millones para dejar salir al jugador”.

Foto: IMAGO
Esa valoración dice mucho. El Liverpool no se comporta como un club desesperado por desprenderse de un jugador. Richard Hughes puede haber supervisado movimientos agresivos en el mercado, tanto de entradas como de salidas, pero esto parece más una línea roja. Jones tiene ahora 25 años, es canterano, tácticamente flexible y conoce a fondo las exigencias del club. Esos jugadores no son fáciles de reemplazar, y todavía es más difícil reemplazarlos bien.
En el fútbol moderno existe la tendencia a reducir a los futbolistas a la lógica de una hoja de cálculo. Duración de contrato, valor de reventa, estructura salarial, beneficio contable. Todo eso tiene su lugar. Pero los clubes también necesitan identidad, fiabilidad y jugadores que entiendan la camiseta. Jones le da eso al Liverpool. Puede que no haya sido una pieza central con Arne Slot, cuyo ciclo terminó el 30 de mayo de 2026, pero el cambio de entrenador altera mucho el panorama.
El interés del Inter no sorprende. Jones puede conducir el balón, conservarlo bajo presión, ocupar distintos roles y aportar intensidad sin hacer ruido. Cuando al Liverpool le han faltado piernas en el centro del campo, él a menudo las ha aportado. Cuando ha faltado estructura, ha ofrecido control. Es uno de esos jugadores que los aficionados suelen valorar de verdad solo cuando no está.
Andoni Iraola tiene ahora la tarea de reconstruir la cohesión tras un periodo caótico. Hacerlo con menos piezas en movimiento sería sensato. Vender a Jones por unos 25 o 30 millones de libras, o incluso por la cifra aproximada de 33,9 millones que a menudo se menciona desde Italia, daría la sensación de crear otro problema mientras se intenta resolver varios más. Entonces el Liverpool tendría que reemplazar de golpe a una opción contrastada de plantilla, a un chico de la casa y a un jugador que entra en su mejor momento.
Ese es el problema de fondo. El Liverpool no puede seguir tratando cada verano como una gran reinvención. La rotación constante deja a los entrenadores intentando enseñar ideas a desconocidos, y a los aficionados viendo a un equipo que nunca termina de asentarse. Iraola necesita un núcleo en el que pueda confiar, y Jones parece formar más parte de eso que del excedente.
La situación contractual sí complica las cosas. Si las conversaciones para la renovación siguen sin resolverse, la presión crecerá. Pero eso solo refuerza la necesidad de claridad por parte del Liverpool. Si de verdad creen que Jones encaja en los planes del nuevo entrenador, la decisión inteligente es obvia: mantenerlo y cerrar el acuerdo. Si no, deberían demostrarlo con hechos.
Por ahora, la ralentización de las conversaciones con el Inter de Milán parece significativa. El Liverpool ya ha cometido suficientes errores caros en el mercado. Dejar salir a Curtis Jones por una cifra que apenas refleja su utilidad, su versatilidad y su vínculo con el club supondría arriesgarse a añadir otro más.
Desde el punto de vista del aficionado, este caso parece sencillo. Hay que quedarse con Curtis Jones. No porque sea de la casa, aunque eso importa. No porque sea un buen jugador de plantilla, aunque claramente lo es. Hay que mantenerlo porque todavía tiene más que ofrecer, y porque un nuevo entrenador debería verlo como un activo y no como un cabo suelto.
Iraola necesitará jugadores que puedan correr, presionar, recuperar la posesión y hacer avanzar al equipo sobre el campo. Jones puede hacer todo eso. Ha tenido etapas en las que parecía listo para afianzarse en un papel importante, y luego las circunstancias cambiaron a su alrededor. Eso puede pasar en los grandes clubes. No significa que el talento haya desaparecido.
También hay una reflexión más amplia sobre lo que debería ser el Liverpool. Una plantilla construida únicamente a base de fichajes caros puede perder algo humano. Jones entiende el lugar, los estándares y el ruido que acompaña a ambos. Esos detalles importan cuando un vestuario se está adaptando a una nueva voz.
Si el Inter lo quiere, es perfectamente comprensible. Es un buen futbolista. Pero el Liverpool no debería ayudar a otro gran club malvendiendo a uno de los suyos. Resuelvan el contrato, denle una oportunidad real con Iraola y vean si esta acaba siendo la temporada en la que por fin se vuelve imposible dejarlo fuera.
Fuente: Gazzetta Dello Sport
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.







































