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·28 Januari 2026
Kimmich, Kane y compañía: quién manda realmente en el vestuario del Bayern

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·28 Januari 2026

La vida interna del vestuario del Bayern fue durante mucho tiempo un tema sensible. No eran pocos los entrenadores que fracasaban por tensiones internas, egos y luchas de poder. Sin embargo, esta temporada el FC Bayern –a pesar de la primera derrota en la Bundesliga contra el Augsburgo– se muestra más unido que en años. Según informa la Sport BILD, la responsable es una jerarquía claramente definida, en cuya cima hay un jugador: Joshua Kimmich.
Joshua Kimmich se ha consolidado definitivamente como la figura de liderazgo central en el FC Bayern. A sus 30 años no solo es el segundo capitán, sino desde hace tiempo el líder del futuro. En el campo asume la responsabilidad, organiza, dirige y exige. Fuera del césped actúa como enlace entre el cuerpo técnico, el equipo y los lesionados. Que Manuel Neuer, como portero, esté por naturaleza más alejado de la acción ha reforzado aún más el papel de Kimmich. Su influencia se percibe y es aceptada. El propio Kimmich describe la vida interna del equipo como un verdadero engranaje colectivo, en el que cada uno se alegra por el otro. Para él, la responsabilidad no es presión, sino impulso.

Foto: IMAGO
Justo detrás de Kimmich sigue Manuel Neuer. El capitán es el jugador más experimentado de la plantilla y un líder más bien silencioso, que influye con su capacidad de observación y su presencia. Aunque en el día a día de los entrenamientos suele trabajar aislado por el grupo de porteros, tiene un fino olfato para los estados de ánimo y las dinámicas del club. El Mundial de Clubes en Estados Unidos, según Neuer, unió aún más al equipo. Su propio futuro está abierto, pero su palabra sigue teniendo peso.
Harry Kane, por su parte, se ha integrado a su manera en la estructura de liderazgo. El inglés asume responsabilidades menos a través del volumen que del rendimiento y la profesionalidad. La temporada pasada, jugadores como Thomas Müller y Eric Dier le ayudaron a adaptarse; ahora, el propio Kane se ha convertido en un punto de referencia. A menudo da la última arenga en el vestuario antes de los partidos. Es la cara hacia afuera y, internamente, un líder por el ejemplo.
Es destacable la posición de Michael Olise. Reservado en público, internamente goza de gran consideración. Sus actuaciones sobresalientes aportan seguridad al equipo, especialmente en fases apretadas. En el vestuario muestra sentido del humor, pero también expone abiertamente observaciones tácticas. De forma similar actúa Serge Gnabry, que funciona como comunicador entre los distintos grupos. Ha entendido que la responsabilidad forma parte de su rol, se muestra más presente en los medios y se siente visiblemente a gusto en Múnich.
Jamal Musiala ocupa una posición especial. Con el dorsal diez, un salario top y su clase futbolística, es un pilar de futuro. Su regreso tras una larga lesión fue celebrado por compañeros y aficionados por igual: una señal de su alto prestigio en todo el equipo.

Foto: IMAGO
Jonathan Tah se ha establecido como líder desde su llegada. Según informaciones cercanas al club, su papel en el consejo de equipo ya le fue asegurado en el momento de la firma. Lidera con claridad, no con volumen, y da apoyo a Dayot Upamecano dentro y fuera del campo. El propio Upamecano es callado, pero muy respetado, también por cómo gestiona los reveses. Sus actuaciones constantes le han otorgado autoridad.
Esta columna se complementa con veteranos como Sven Ulreich, enormemente importante en el vestuario como factor de ambiente y motivación, así como con jugadores de mentalidad como Konrad Laimer, que destaca por su entrega, versatilidad y buen humor.
Llama la atención lo bien integrados que están los jóvenes. Lennart Karl, Tom Bischof o Aleksandar Pavlovic gozan de respeto sin reclamar liderazgo. Aprenden, observan y se desarrollan en un entorno que los protege, pero también los regula cuando es necesario. Eso es precisamente la expresión de un vestuario que funciona. Incluso jugadores con menos minutos como Minjae Kim o Hiroki Ito se subordinan sin queja y fortalecen así el colectivo.
Esta temporada, el FC Bayern se beneficia de roles claros, una jerarquía limpia y líderes que no exigen responsabilidad, sino que la encarnan. Joshua Kimmich está en el centro: como organizador, altavoz y punto emocional de referencia. La mezcla de experiencia, rendimiento y carácter hace que el vestuario no solo sea estable, sino que favorezca el rendimiento. Algo que en Múnich durante mucho tiempo no fue una obviedad.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
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