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·27 Januari 2026
La Copa Libertadores vuelve a ilusionar: Messi aparece en el plan y la Liga MX sueña con regresar

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El presidente de la Conmebol reconoce el interés por sumar a clubes de México y Estados Unidos, pero Concacaf y el calendario siguen siendo el gran obstáculo
La afición mexicana no ha dejado de extrañar la presencia de la Copa Libertadores, el torneo de clubes más importante del continente americano. Durante casi dos décadas, los equipos de la Liga MX protagonizaron actuaciones memorables que colocaron al futbol mexicano en el escaparate sudamericano.
Clubes como Cruz Azul, Chivas y Tigres llegaron a la Gran Final en 2001, 2010 y 2015, respectivamente. Otros como América y Pachuca se quedaron a un paso del partido definitivo al alcanzar las semifinales. Sin embargo, todo se detuvo en 2016, año que marcó la última participación mexicana tras una presencia continua desde 1998.
¿Por qué se fue México de la Libertadores?
La salida de los clubes mexicanos se debió principalmente a un cambio de formato y calendario implementado por la Conmebol a partir de la edición 2017. Las modificaciones provocaron choques directos con las fechas de la Liga MX y, sobre todo, con la Concacaf Champions Cup, torneo que la Concacaf exige disputar a sus campeones y subcampeones.
El conflicto fue claro: no había forma de cuadrar la Liguilla con las rondas finales de la Libertadores sin sacrificar competencias. Ante ese escenario, México optó por priorizar su confederación, una decisión que también terminó afectando su presencia en la Copa América en los años posteriores.
Domínguez vuelve a encender la esperanza
En medio de ese contexto, Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, volvió a abrir públicamente la puerta para el regreso de clubes de México y Estados Unidos al torneo sudamericano.
“Es un tema que deben discutir dentro de la Concacaf. Se ha hecho en el pasado, pero somos muy respetuosos con las demás confederaciones. Es un honor que equipos de otra confederación tengan la Libertadores como referente para la competición internacional y mundial”, declaró Domínguez a un medio brasileño.
Messi, el gran detonante
El nuevo escenario tiene un nombre propio: Lionel Messi. La Conmebol ve con buenos ojos la posibilidad de que el astro argentino dispute la Libertadores en la recta final de su carrera con Inter Miami, club con el que tiene contrato hasta diciembre de 2026.
Uno de los propietarios del equipo de Florida es Jorge Mas, directivo con peso e influencia en el entorno sudamericano. La idea de sumar a la Major League Soccer y a la Liga MX representa un atractivo enorme en derechos de transmisión y patrocinios, mercados donde México sigue siendo clave.
En ese sentido, el posible regreso mexicano sería una especie de “vía de rebote”, ya que el objetivo principal de Conmebol es tener a Messi en su torneo estrella con un club estadounidense.
El gran problema: Concacaf y el calendario
Pese a las intenciones, el panorama está lejos de ser sencillo. Para que el plan se concrete, la Concacaf tendría que dar luz verde, algo complicado considerando que exige a sus mejores clubes disputar la Concacaf Champions Cup.
Incluso se ha propuesto que los equipos que terminen del quinto al octavo lugar en la Liga MX sean los representantes en la Libertadores, una idea que genera controversia, ya que el torneo sudamericano históricamente exige la participación de los mejores equipos de cada liga, no de posiciones secundarias.
Diez años de ausencia… y contando
Han pasado ya 10 años desde la última edición con presencia mexicana. En la Libertadores 2016, Toluca, Puebla y Pumas fueron los representantes, siendo los universitarios quienes tuvieron la actuación más destacada al llegar a los cuartos de final.
“La puerta quedó abierta; recuerden que ellos estuvieron aquí con nosotros hasta 2017, pero si quieren regresar tienen que hacerlo a través de Concacaf”, reiteró Domínguez.
Por ahora, la ilusión sigue viva, pero el regreso de la Liga MX a la Copa Libertadores depende menos de la nostalgia y más de acuerdos políticos, calendarios y prioridades continentales. La puerta está abierta… aunque todavía no del todo.









































