Madrid-Barcelona.com
·1 Februari 2026
La decepción de Kylian Mbappé con sus compañeros empieza a afectar al Real Madrid

In partnership with
Yahoo sportsMadrid-Barcelona.com
·1 Februari 2026

En el Real Madrid nadie duda de la importancia de Kylian Mbappé, cuando está en el campo, el equipo tiene un referente claro. Cuando no está, su ausencia se nota demasiado. Es el goleador, el futbolista que asume responsabilidades y el que tira del carro incluso en los momentos más incómodos.
Mbappé no solo aporta cifras, aporta carácter, competitividad y una exigencia constante hacia sí mismo y hacia el grupo. Por eso su figura pesa tanto en el vestuario. Y precisamente por eso, su creciente decepción con algunas actitudes empieza a generar inquietud en el club.
El Real Madrid atraviesa una etapa complicada. Los resultados no acompañan y las sensaciones sobre el césped tampoco. Sin embargo, dentro del club hay consenso en un punto clave: el problema no está en el banquillo, sino en el césped.
Mbappé, clave en el Madrid | Getty Images
Cuando un equipo no rema en la misma dirección, el talento individual deja de ser suficiente. Falta intensidad, compromiso colectivo y continuidad y eso, en un vestuario lleno de estrellas, se paga caro. Mbappé lo percibe y lo sufre, porque entiende que el escudo exige mucho más que destellos aislados.
En varios partidos se ha hecho evidente una desconexión preocupante. Jugadores llamados a marcar diferencias, como Jude Bellingham o Vinícius Júnior, no siempre transmiten la implicación que demanda el momento. No es una cuestión de calidad, sino de actitud.
Esa falta de compromiso colectivo empieza a cansar a Mbappé. El francés no entiende el fútbol sin esfuerzo ni solidaridad. Para él, si todos no empujan, el proyecto se resiente y cuando un líder siente que predica en el desierto, el desgaste emocional es inevitable.
La preocupación en el club es real. Mbappé es un líder natural y una pieza central del presente y del futuro del Real Madrid. Si su decepción crece, el impacto puede ir mucho más allá del rendimiento deportivo.
Nadie habla aún de una ruptura, pero sí de una alerta, cuando un futbolista de su calibre empieza a cansarse del entorno, el club debe reaccionar. El vestuario necesita reencontrarse con la exigencia colectiva que siempre ha definido al Real Madrid. Porque si Mbappé deja de creer, el problema ya no será solo deportivo, sino estructural.









































