Un 10 Puro
·27 Juli 2026
Los expedientes abiertos de Mourinho: Vinicius, Tchouameni, Asencio o Huijsen, Gonzalo o Endrick...

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·27 Juli 2026

José Mourinho ya tiene buena parte del trabajo hecho. El Real Madrid ha agitado el mercado como pocos veranos se recuerdan y ha reforzado prácticamente todas las líneas con las incorporaciones de Ibrahima Konaté, Marc Cucurella, Denzel Dumfries y Bernardo Silva. Además, el club confía en cerrar en las próximas horas dos operaciones estratégicas, las de Diomandé y Rodri, que terminarían de dar forma al nuevo proyecto del técnico portugués.
Sin embargo, en Valdebebas saben que los fichajes son solo una parte del trabajo. La otra, quizá la más compleja, consiste en resolver una serie de expedientes que mantienen en vilo a Mourinho y a la dirección deportiva. Son siete casos distintos, cada uno con sus particularidades, pero todos con un denominador común: habrá decisiones importantes antes de que baje el telón del mercado. Y quizás incluso algún refuerzo extra: otro central.
Uno de los problemas con los que se está encontrando el Real Madrid es, precisamente, la dificultad para dar salida a varios de esos futbolistas. Durante muchos años, el club mantuvo una política muy estricta de independencia respecto a los grandes agentes y a las grandes agencias de representación, cerrándoles prácticamente la puerta en buena parte de sus operaciones.
Esa estrategia funcionó mientras el objetivo era únicamente fichar talento muy seleccionado, pero ha dejado al club con menos herramientas a la hora de colocar jugadores en un mercado cada vez más dominado por intermediarios con una enorme red de contactos.
Consciente de esa realidad, el Real Madrid ha optado este verano por un cambio de estrategia y, según ha podido saber ESdiario, ha solicitado la colaboración de Jorge Mendes y de su agencia Gestifute para facilitar la salida de varios futbolistas con los que José Mourinho no cuenta de cara al nuevo proyecto. La intención del club es apoyarse en su capacidad para abrir puertas en las principales ligas europeas y desbloquear operaciones que, hasta el momento, permanecen completamente enquistadas.
El primero afecta a Eduardo Camavinga. El francés no termina de convencer a Mourinho, que considera que su perfil encaja peor en el nuevo dibujo del equipo. El club escucha propuestas, pero se encuentra con un obstáculo de peso: el futbolista no quiere abandonar el Real Madrid. Camavinga está plenamente asentado en Madrid, donde incluso su entorno familiar desarrolla su actividad empresarial, y su intención sigue siendo convencer al entrenador sobre el césped. Mientras tanto, el interés más consistente llega desde Inglaterra, especialmente desde el Manchester United, aunque todavía no se ha traducido en una ofensiva definitiva.
Otro nombre marcado en rojo es el de Álvaro Carreras. El lateral ferrolano llegó incluso a despedirse de parte de su entorno convencido de que su fichaje por el Chelsea era cuestión de horas. La operación, cercana a los 50 millones de euros, parecía encaminada, pero las negociaciones se han enfriado y el traspaso permanece bloqueado. Mourinho no termina de confiar en él y considera que Fran García ofrece hoy más garantías para el carril izquierdo, aunque el desenlace sigue abierto.
En el eje de la defensa aparece otro de los grandes debates. Pese a la llegada de Konaté, Mourinho continúa reclamando un central más. Esa petición coloca en una situación delicada tanto a Raúl Asencio como a Dean Huijsen. El técnico portugués valora especialmente el carácter competitivo y la agresividad del canterano, mientras mantiene más dudas sobre la evolución del internacional español, al que conoce desde su etapa en la Roma.
Según fuentes consultadas por ESdiario, Mourinho considera que Huijsen reúne unas condiciones extraordinarias, pero cree que no ha evolucionado como esperaba desde que coincidieron en Italia. El problema para el Real Madrid es que desprenderse de Huijsen resulta hoy muy complicado: el club solo estudiaría una venta si recupera una cantidad similar a la inversión realizada hace apenas un año, un escenario que parece poco probable.
La llegada de Rodri también puede provocar un auténtico terremoto en el centro del campo. El gran señalado sería Aurélien Tchouaméni. El internacional francés parte con un problema añadido después del grave enfrentamiento que protagonizó con Fede Valverde la pasada temporada. Mourinho considera al uruguayo una pieza absolutamente intocable y entiende que la convivencia entre ambos ha quedado muy deteriorada.
Si finalmente y como parece Rodri viste de blanco, Tchouaméni perdería todavía más protagonismo y pasaría a convertirse en uno de los futbolistas con mayor cartel para abandonar el club. En la Premier League ya hay equipos atentos a cualquier movimiento.
Más singular resulta el caso de Franco Mastantuono. El argentino es una de las mayores apuestas de futuro del Real Madrid, pero Mourinho cree que todavía necesita completar su formación lejos del Santiago Bernabéu. Según ha podido saber ESdiario, el entrenador defiende una cesión de larga duración, por dos temporadas, antes de incorporarlo definitivamente a la primera plantilla. En ese escenario, Benfica y Oporto aparecen como los destinos que mejor encajan en la hoja de ruta diseñada para el joven talento sudamericano, con las Águilas a priori en cabeza.
El sexto expediente enfrenta dos historias completamente diferentes. Gonzalo García y Endrick compiten, en la práctica, por un mismo hueco. Mourinho ya ha trasladado al delantero canterano que le gusta su perfil, pero también que dispondrá de muy pocos minutos si permanece en la plantilla. El técnico luso únicamente contempla una cesión, nunca una venta.
El brasileño, por su parte, todavía espera el veredicto definitivo del técnico portugués. Sin embargo, desde su entorno ya han dejado claro que no están dispuestos a repetir otra temporada con un papel residual. Si el protagonismo vuelve a ser mínimo, Endrick preferiría salir nuevamente cedido. Con Vinicius, Mbappé, Rodrygo, Brahim y la más que probable llegada de Diomandé, el atasco ofensivo amenaza con dejar sin espacio a uno de los dos... si no a ambos.
Y por encima de todos esos nombres sobrevuela el expediente que realmente puede cambiar el futuro del Real Madrid: Vinicius Júnior. La renovación del brasileño continúa completamente bloqueada. Mourinho da por hecho que Vinicius está tensando la cuerda para llegar libre al 1 de enero y ahí exigir bien una prima de renovación, bien una de fichaje si cambia de aires. Por eso considera que, si aparece una gran oferta este verano, el club debería valorar seriamente su venta. La última palabra, eso sí, corresponde exclusivamente al presidente del Real Madrid.
El origen del conflicto es económico. Vinicius mantiene una posición firme y exige cobrar lo mismo que Kylian Mbappé, alrededor de 30 millones de euros netos por temporada. El brasileño entiende que, por liderazgo, trayectoria y peso específico dentro del vestuario, merece situarse en el primer escalón salarial del club. En estos momentos percibe una cantidad ligeramente inferior a los 21 millones netos.
En el Bernabéu, sin embargo, la respuesta sigue siendo la misma. Igualar a Vinicius con Mbappé supondría romper la escala salarial que el Real Madrid ha defendido durante años y abrir un precedente de enorme impacto para futuras renovaciones. Ahí reside el gran dilema del verano blanco.
Porque los fichajes ilusionan, las presentaciones llenan portadas y la rumorología desata la euforia del aficionado. Pero Mourinho sabe que los títulos no se construyen únicamente con incorporaciones. También dependen de resolver, sin dejar heridas abiertas, los problemas que permanecen dentro del vestuario. Y esos siete expedientes todavía esperan una solución.
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