Marc Cucurella, el único jugador de España que ya ha recibido una copa de campeón de manos de Donald Trump | OneFootball

Marc Cucurella, el único jugador de España que ya ha recibido una copa de campeón de manos de Donald Trump | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Todofutbol.cl

Todofutbol.cl

·16 Juli 2026

Marc Cucurella, el único jugador de España que ya ha recibido una copa de campeón de manos de Donald Trump

Gambar artikel:Marc Cucurella, el único jugador de España que ya ha recibido una copa de campeón de manos de Donald Trump

Cuando España salte al césped del MetLife Stadium para disputar la final del Mundial 2026, casi todos sus futbolistas estarán enfrentando una experiencia inédita. Para Marc Cucurella, en cambio, el escenario tendrá un inevitable aire de familiaridad. El lateral izquierdo del Chelsea es el único integrante del plantel español que ya conoce cómo concluye una final de carácter mundial en Nueva York, luego de haber conquistado hace apenas un año el Mundial de Clubes en ese mismo recinto.

Aquella experiencia, que en ese momento parecía un episodio aislado dentro de su carrera, hoy adquiere un significado especial. El defensor no solo vuelve al mismo estadio con la posibilidad de levantar un nuevo trofeo internacional, sino que también recorrerá prácticamente el mismo protocolo que vivió entonces. La diferencia es evidente: ahora no estará en juego un título entre clubes, sino el mayor premio que puede aspirar un futbolista, la Copa del Mundo con la selección española.


Video OneFootball


El recorrido de Cucurella hasta esta final también explica por qué se ha transformado en una de las piezas más determinantes del equipo dirigido por Luis de la Fuente. Su regularidad, despliegue físico, agresividad para recuperar balones y capacidad para incorporarse al ataque lo han convertido en uno de los jugadores más destacados del torneo. Más allá del protagonismo de figuras como Lamine Yamal, Nico Williams o Pedri, el lateral ha aportado equilibrio y competitividad a una España que ha construido su candidatura al título sobre la solidez colectiva.

Pero existe otro elemento que convierte esta historia en una curiosa coincidencia. Si nada altera el protocolo previsto por la FIFA, Donald Trump volverá a ser el encargado de entregar el trofeo a los campeones, exactamente igual que ocurrió en la final del Mundial de Clubes. Una escena que Cucurella recuerda perfectamente y que, con el paso del tiempo, terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más comentadas de aquella celebración.

El propio futbolista la relató meses después durante una conversación en Jijantes. Según explicó, la organización había informado previamente a los jugadores del Chelsea que el entonces mandatario estadounidense subiría al escenario únicamente para hacer entrega del trofeo y que el equipo debía esperar su retirada antes de iniciar la tradicional celebración levantando la copa.

«A nosotros nos habían dicho que, como norma, Donald Trump vendría a entregarnos el trofeo y que no se podía levantar hasta que él se fuese», recordó el defensor español.

Sin embargo, el desarrollo de la ceremonia tomó un rumbo completamente distinto. Una vez concluida la premiación, Trump permaneció sobre el podio mientras el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentaba convencerlo de abandonar el escenario para permitir que el Chelsea protagonizara el tradicional festejo de los campeones. El intento no prosperó.

Lejos de retirarse, Trump decidió quedarse junto a los futbolistas durante la celebración, apareciendo incluso en una de las imágenes más recordadas de aquella final. La sorpresa fue absoluta entre los jugadores ingleses, que esperaban instrucciones para iniciar el festejo mientras el mandatario permanecía inmóvil en medio del grupo.

«Y claro, estábamos todos ahí esperando a que él se fuese, pero el tío no se quería ir. Encima lo mirábamos y él decía: ‘levantarlo, yo me quedo aquí y tal'», relató entre risas Cucurella.

Su reacción, reconoció posteriormente, mezcló desconcierto y nerviosismo. «Y a ver quién le decía algo, ¿sabes…? Yo estaba cagado», bromeó el internacional español, reflejando la espontaneidad con la que vivieron una situación completamente inesperada.

Antes de aquella peculiar ceremonia hubo también una actuación futbolística memorable. El Chelsea protagonizó una de sus mejores exhibiciones de la temporada al derrotar con autoridad por 3-0 al Paris Saint-Germain, que llegaba como vigente campeón de Europa y gran favorito después de eliminar con contundencia al Real Madrid. El conjunto londinense neutralizó por completo a su rival y levantó la primera edición del renovado Mundial de Clubes, aunque paradójicamente ese éxito terminó siendo el punto más alto de un proyecto que nunca logró sostener el mismo nivel competitivo durante el resto del ciclo.

Ahora, el destino vuelve a colocar a Cucurella en el mismo lugar donde ya celebró un título mundial. El MetLife Stadium vuelve a abrirle sus puertas, aunque esta vez el desafío adquiere una dimensión incomparable. Ya no se trata de conquistar un campeonato con su club, sino de intentar escribir una de las páginas más importantes de la historia del fútbol español.

Si España consigue levantar su segunda Copa del Mundo, el lateral catalán no solo repetirá una celebración que ya conoce de memoria. También confirmará que aquel curioso antecedente vivido en Nueva York fue mucho más que una simple coincidencia: fue el primer capítulo de una historia que ahora busca completarse con el trofeo más codiciado del fútbol mundial.

/Sol García Lineros, corresponsal de todo futbol en España

Lihat jejak penerbit