Balonazos
·17 Juli 2026
Mundial 2026: De la mano al pie de Dios

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·17 Juli 2026


La épica mundialista no se escribe con trazos comunes; se construye con momentos que desafían la lógica y rozan lo divino; para la selección de Argentina, la historia de sus grandes gestas contra Inglaterra siempre estuvo marcada por la rivalidad deportiva y extradeportiva, así como la polémica de aquel lejano 1986, año de Mundial, también, cuando se vieron las caras con la sombra reciente de Las Malvinas y su estela de guerra y dolor.
Sin embargo, este Mundial 2026 nos acaba de regalar un capítulo que, si bien evoca la misma intensidad dramática vivida en el partido de antaño frente a los tres leones, para esta ocasión cambió el guion: de la picardía del pibe Diego con su mano irreverente, ahora pasamos a la precisión quirúrgica del pie del genio de Rosario, así lo vimos.
Sí, es muy cierto, a los venezolanos la Vinotinto nos tiene acostumbrados a “parir”, pero lo de Argentina contra los ingleses, este miércoles en Atlanta, fue casi de un infarto de miocardio masivo para su amplia afición. Corría el minuto 86 y el tablero pintaba un oscuro 1-0 en contra que parecía sentenciar el destino albiceleste.
El panorama lucía más enredado que un kilo de estopa, pero en el fútbol los genios no piden permiso. En apenas siete minutos de pura locura y vértigo, Lionel Messi frotó la lámpara. Eso sí, no hizo falta ninguna «mano de Dios» ni vivezas al filo del reglamento que dejaran dudas en el ambiente. Esta vez fue el pie de Dios el que dictó sentencia.
Con la frialdad de un cirujano y la vista periférica que solo él posee, Lio se mandó dos asistencias de antología para revertir el marcador y sellar un 2-1 que dejó a los británicos claros y sin vista. Fue una remontada de esas que se cuentan de generación en generación, donde la pelota simplemente obedeció al botín del considerado mejor de todos.

El camino de esta Argentina en este torneo no ha sido precisamente un paseo por el parque; más bien ha sido una montaña rusa de emociones. El combinado sudamericano arrancó de menos a más, sufriendo lo indecible y empantanándose ante rivales que, en el papel, parecían accesibles, pero terminaron siendo un dolor de cabeza.
El debut y posterior avance mostraron costuras: un durísimo 3-2 ante una respondona Cabo Verde que vendió cara su derrota, seguido de un compromiso durísimo ante Egipto donde empezaron perdiendo 2-0 y tuvieron que remar contracorriente para poder tomarse el mate. Pero como bien sabemos en Sudamérica, lo que se dobla no siempre se parte.
Esos golpes de realidad espabilaron al grupo, templaron el carácter de la plantilla. Sirvieron de preámbulo para la guinda de la torta que significó el triunfo ante Inglaterra. Argentina llega a la última instancia con la confianza a reventar y queriéndose quitar, de una vez por todas, el “sambenito” de llegar pariendo en los minutos finales de los juegos en este Mundial.
La mesa está servida para el domingo y el menú no puede ser más apetecible. Tendremos, nada más y nada menos, una finalísima de habla hispana. UN choque de gigantes donde se hablará el mismo idioma, pero con distintas propuestas tácticas.
Argentina buscará bordar su cuarta estrella en el pecho -tras las conquistas históricas de 1978, 1986 y la gloria reciente de 2022. La selección de España saltará al césped con la firme intención de bordar su segundo cetro mundial. Será un duelo de tácticas donde la posesión del balón y el contragolpe jugarán un papel crucial.
Con Messi inspirado y un plantel que ya sabe lo que es salir del barro para tocar el cielo. Todo esta listo para noventa minutos -o más- de puro drama y pasión. ¿Asado o Paella? ¡Veremos!







































