Un 10 Puro
·8 aprile 2026
Barcelona se tiñe de rojiblanca

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·8 aprile 2026

La ida de los cuartos de final de la Champions League enfrentaba a dos equipos que ya se conocían bien: hasta seis precedentes esta temporada, con un séptimo aún por disputarse.
El choque arrancó con tensión incluso antes del pitido inicial. El autobús del Atlético de Madrid fue atacado por aficionados del Barça, provocando la rotura de dos lunas y calentando aún más el ambiente.
Ya en el césped, la primera parte fue un intercambio de golpes. El Barcelona comenzó dominando, pero el Atlético supo equilibrar el encuentro con el paso de los minutos. Las principales amenazas azulgranas fueron Marcus Rashford y Lamine Yamal. El inglés, especialmente activo, puso en aprietos a Musso, que respondió con solvencia bajo palos.
Los primeros 45 minutos dejaron malas noticias para ambos conjuntos. El Atlético perdió a Hancko por lesión tras torcerse el tobillo en una mala caída. Su sustituto, Marc Pubill, entró apercibido y vio una amarilla muy protestada tras un forcejeo con Lewandowski, lo que le impedirá jugar la vuelta.
El Barcelona, sin embargo, sufrió un golpe aún mayor. En una gran acción ofensiva, Julián Álvarez filtró un pase a Giuliano, que cayó tras una falta de Cubarsí. El árbitro señaló inicialmente amarilla, pero tras revisar la jugada en el VAR, mostró la roja directa, dejando a los azulgranas con diez. Para colmo, esa acción derivó en una falta que, al borde del descanso, Julián Álvarez convirtió con un disparo impecable a la escuadra para hacer el 0-1.
Tras el descanso, el Barça no se vino abajo. Pese a la inferioridad numérica, compitió con personalidad y generó ocasiones claras, aunque entre Musso y la defensa rojiblanca evitaron el empate.
El Atlético, más pragmático, supo golpear en el momento justo. En el minuto 70, un centro de Ruggeri encontró a Sørloth, que ganó la posición a Gerard Martín y empujó el balón para firmar el 0-2.
En el tramo final, los cambios dieron aire al conjunto rojiblanco, que resistió el empuje azulgrana. Lamine Yamal fue un quebradero de cabeza constante, rozando el gol en varias ocasiones.









































