Un 10 Puro
·28 gennaio 2026
Benfica – Real Madrid: Arbeloa se reencuentra con Mourinho en Da Luz con los octavos de Champions en juego

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·28 gennaio 2026

Hay partidos que se juegan con la pelota y otros que se sienten antes del pitido inicial. Benfica – Real Madrid pertenece al segundo grupo. Da Luz será testigo del reencuentro entre José Mourinho y uno de sus hombres de confianza en el Bernabéu, ahora convertido en entrenador del conjunto blanco.
Trece años después de compartir vestuario, tensión competitiva y noches europeas, el portugués y Arbeloa vuelven a mirarse desde los banquillos. Y lo hacen con objetivos muy distintos.
El Real Madrid llega tercero en la fase liga con 15 puntos y depende de sí mismo para meterse directamente en los octavos de final de la Champions. Una victoria en Lisboa le garantiza el billete y ventajas clave en las eliminatorias. El empate podría bastar por diferencia de goles. La derrota abriría un escenario incómodo de playoff.
El Benfica, por su parte, vive al borde del abismo europeo. Solo seis puntos en siete jornadas obligan al equipo de Mourinho a jugar sin red. O gana o prácticamente se despide.
En la previa, las emociones se colaron en las ruedas de prensa.
Mourinho fue directo, como siempre:
“No fue el mejor, pero sí uno de los mejores hombres que tuve en el Madrid”.
Arbeloa respondió desde la admiración:
“Mourinho fue, es y será siempre ‘uno di noi’. Es un espejo para mí, aunque mi éxito será ser yo mismo”.
Una relación forjada en los años más intensos del madridismo moderno, cuando el técnico portugués levantó un equipo competitivo y Arbeloa se convirtió en uno de sus grandes defensores dentro del vestuario. Hoy, el alumno lidera a un Real Madrid en crecimiento.
El Madrid, en su mejor momento europeo
Los números acompañan. Ocho victorias en los últimos diez partidos de Champions confirman la solidez blanca en noches grandes.
Arriba, Mbappé marca el ritmo del torneo. Once goles lo colocan como máximo goleador y principal amenaza para un Benfica obligado a arriesgar.
En el medio vuelve Tchouaméni tras sanción, mientras Arbeloa mantiene su apuesta por Arda Güler y Mastantuono, dos piezas que están dando fluidez, verticalidad y lectura de juego al equipo.
Mourinho ha pedido equilibrio, pero sabe que Da Luz exige ir al frente. El Benfica necesitará intensidad, presión alta y convertir el partido en un intercambio constante si quiere incomodar al Madrid.
El problema es que ese tipo de partidos suelen favorecer a los blancos.
Benfica y Real Madrid apenas se han cruzado en Europa, pero cuando lo hicieron dejaron historia. La final de 1962 y los cuartos de 1965 siguen siendo referencia continental.
Desde entonces, el balance moderno favorece al conjunto blanco, especialmente en Lisboa, un estadio que quedó marcado para siempre en la memoria madridista con la conquista de La Décima en 2014, el punto de partida de una era dorada en Europa. Da Luz no es un campo cualquiera para el Real Madrid.








































