Anfield Index
·25 febbraio 2026
David Lynch: mantener a Jones o Mac un año más, evitar vaivén

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·25 febbraio 2026

El Liverpool entra en un verano donde la única certeza es la incertidumbre. Contratos sin resolver, roles de liderazgo en disputa, la estructura del mediocampo en revisión. Es fútbol en flujo y, como dijo el periodista David Lynch en Media Matters for Anfield Index: “Yo trataría a cualquiera que ofrezca certezas sobre cualquier cosa… con cierto escepticismo”. Esa frase por sí sola resume el estado actual de las cosas.
Porque esto no se trata simplemente de fichajes. Se trata de identidad. De quién lidera al Liverpool en la próxima era. Y en esa conversación, nombres como Curtis Jones y Alexis Mac Allister ya no son figuras periféricas. Son centrales para lo que viene.
El Liverpool ha afrontado cambios antes, pero rara vez ha habido un momento en el que tantos jugadores veteranos pudieran marcharse simultáneamente. Lynch añadió: “Va a pasar mucho este verano… en todos los aspectos de lo que sucede en el club”. Tiene razón. No es recortar en los márgenes. Es trabajo estructural.
Y eso deja el foco firmemente en el núcleo del mediocampo.
Curtis Jones es un futbolista con la ambición grabada en su carácter. Ha hablado abiertamente de querer capitanear al Liverpool algún día, un chico de casa soñando en rojo. Pero los sueños y los contratos no siempre se llevan bien.
Lynch admitió: “No es una gran situación con su contrato… uno espera con Curtis que quizá fuera uno de esos escenarios en los que el entrenador y el jugador han chocado… y se puede calmar”. En pocas palabras, el Liverpool lo quiere, Jones quiere reconocimiento y las negociaciones son delicadas.
Sin embargo, Jones representa algo más profundo. Continuidad. Identidad. Un centrocampista de la casa que entiende el ritmo de Anfield. Si lo pierden, el Liverpool pierde más que retención de balón o flexibilidad táctica. Pierde herencia.
Jones también encaja en el perfil moderno del mediocampo del Liverpool: técnicamente fino, capaz de presionar, cómodo en espacios reducidos. Que se quede o se vaya podría moldear los planes de contratación, influir en la evolución táctica y definir la sucesión del liderazgo.
En un vestuario que potencialmente pierde veteranos, Curtis Jones podría ser el puente entre eras.
Alexis Mac Allister, campeón del mundo, tácticamente inteligente, adorado por los puristas. Pero el fútbol no es sentimental. Es brutalmente en presente.
Lynch fue claro: “No ha tenido para nada una gran temporada… hay interrogantes sobre sus piernas, si puede jugar en el doble pivote todavía”. Es una valoración dura, pero honesta.
Mac Allister sigue aportando. Conecta el juego, lee los partidos de forma instintiva y ofrece experiencia. Pero el Liverpool lo evalúa todo a través del prisma de la competitividad. ¿Puede sostener el mediocampo en una liga obsesionada con la fisicalidad?
La respuesta determinará si el Liverpool recluta músculo junto a la finura. O redefine roles para protegerlo.
Aun así, Lynch enfatizó la paciencia: “Eso tampoco significa que vaya a decir… si no me das un contrato ahora, me voy”. Traducción: Mac Allister no está saliendo corriendo por la puerta. El Liverpool aún tiene margen.
Más allá de los casos individuales, el mayor peligro del Liverpool es el exceso de rotación. Demasiadas salidas. Demasiadas caras nuevas aprendiendo el sistema al mismo tiempo.
Dave Davis, también en Anfield Index, captó el dilema: “Pequeños, sutiles retoques a la plantilla… otro verano de rotación no será lo que nadie realmente quiera”. Es lógica futbolística. La continuidad gana ligas.
El Liverpool necesita velocidad en ataque, fisicalidad en el mediocampo y claridad en el liderazgo. Pero también necesita equilibrio. Dejar salir a Curtis Jones mientras se cuestiona a Mac Allister abriría en canal la estructura del mediocampo. Mantener a ambos sin claridad táctica generaría estancamiento.
Así que las decisiones deben ser precisas.
La próxima era del Liverpool no se construirá con consignas sobre aura o vibras. Se construirá con planificación. Estrategia de contratación. Jerarquía de liderazgo. Y el desarrollo de jugadores como Curtis Jones y Alexis Mac Allister hasta convertirlos en algo más que miembros de plantilla.
Porque en el fútbol, las transiciones rara vez son ordenadas. Son desordenadas, emocionales y definitorias. El Liverpool está en una ahora mismo. Y cómo la navegue definirá su próxima década.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































