Offsider
·29 luglio 2026
¿Dónde queda el rayismo?

In partnership with
Yahoo sportsOffsider
·29 luglio 2026

Queen tiene una canción llamada ¿Quién quiere vivir para siempre? En ella, se ven versos como No hay oportunidad para nosotros, está todo decidido para nosotros. Luego, prosigue con Este mundo solo tiene un dulce momento, separado para nosotros. Ayer, al rayista le quitaron ese dulce momento. Pasadas las primeras horas de la mañana, Mariano de Paco Serrano, Consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, confirmó la peor de las noticias. Un anuncio que tenía que haber llegado hace mucho, muchísimo tiempo, pero que fue ayer 28 de julio, dos meses después de como la hinchada franjirroja volvía de Leipzig con un ojo llorando de orgullo y otro de tristeza. Pero... ¿Saben qué? Aunque se hubiera ganado aquella final, todo seguiría igual que en este momento. Porque como diría el mítico grupo de rock urbano nacional Topo, Vivir en Vallecas es todo un problema. Adaptado al contexto deportivo, lo que es un problema es no haber escuchado al rayismo a pesar de sus quejas año tras año. El Gobierno regional y Raúl Martín Presa han hecho de todo menos poner sus orejas, incluido en este episodio reciente.
La Comunidad de Madrid, propietaria del Estadio de Vallecas, ha retirado la concesión al Rayo Vallecano para acometer unas obras que pueden durar de dos a seis meses. La auditoría refleja riesgos de seguridad, peligros higiénico-sanitarios para el aficionado, entre otros atropellos que, por mucho que tenga culpa Raúl Martín Presa, esa falta de responsabilidades también ha sido provocada por una CAM que, durante más de una década, junto al presidente de la entidad franjirroja, han pasado del tema y ahora, han dado un giro de 180 grados vete a saber por qué y para qué. Porque sí, todo el rayismo está harto de su propietario, pero el análisis de Mariano Paco de Serrano es todo lo que lleva recogiendo la hinchada franjirroja así como una descripción de Presa en la cual no hay novedades en cuanto a sus actitudes y modos de proceder. La chapuza es palpable: llegan tarde y al haber llegado, aquí no ha importado nadie, salvo algo llamado Elecciones Autonómicas 2027.
Salvo que el equipo jurídico del club pueda aplazar esta decisión del Gobierno autonómico (el club madrileño tendrá 10 días para presentar alegaciones) la realidad es que Vallecas no solo pierde un sentimiento futbolístico o una vía de escape a la rutina del día a día, no. Se pierde una forma de vida, de la alegría de un barrio que afina y recita sus virtudes cuando juega su Rayo Vallecano. A esta hora, la temporada 26/27 comenzará con el subcampeón de la Conference League sin poder jugar en su casa. ¿Lo más grave? Que se está adulterando la competición. Y segundo, se han hecho oídos sordos a propósito. Repito, el subcampeón de la Conference League no podrá jugar en su estadio. ¿Dónde se ve esto?
Se adultera porque esto no es un caso de una obra por iniciativa propia para mejorar las instalaciones porque la intención así como el objetivo de la entidad deportiva es crecer. El Real Madrid jugó en Valdebebas y no hubo problema. El FC Barcelona ha jugado en el Mini Estadi. El propio Real Betis, jugando actualmente en La Cartuja mientras se remodela el Benito Villamarín. El caso del Rayo Vallecano sonroja porque 'su estadio' está en la ruina, pero su ciudad deportiva también. Cae un poco de lluvia o hace un exceso de temperatura y... Ya no se puede jugar al fútbol, así como por su insuficiente infraestructura. ¿Qué equipo del fútbol profesional tiene este hándicap? Ojo, la Fundación es la décima de los veinte equipos de LA LIGA en cuanto a dimensiones. El potencial está ahí, pero nunca se ha aprovechado. Es curioso como LA LIGA y la RFEF no tienen recogido este tipo de prejuicios en sus normativas para inhabilitar a dirigentes. Preocupa más un control económico que un control de las bases deportivas y de desarrollo profesional de un club deportivo. Luego van diciendo que somos la mejor competición del mundo.
Los informes aportados por el Consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid reflejan riesgos de seguridad e higiénicos-sanitarios. Vamos, lo que lleva exponiendo el rayismo durante más de una década. Los oídos sordos o el pasotismo gradual constante han sido preocupantes, donde aquí, me tengo que parar. No soy nadie en el mundo del periodismo, pero desde aquí, disculpas. Mi perdón en representación del gremio, rectifico, a los que de este sector se han preocupado por vuestra situación en alguna ocasión. Ahora bien, nos hemos quedado ahí, en exponer la preocupación y ya. Habéis denunciado, hemos recogido vuestra indignación, pero ha sido como si una denuncia plantada en comisaría se quedara ahí, en la mesa del policía que te redacta la misma. Se ha repetido un ciclo una y otra vez para nada. Por tanto, es entendible vuestro hartazgo, vuestra indignación e incluso, las ganas de rendirse de algunos.
En las últimas 24 horas, se han pronunciado muchas personalidades (Uribes del CSD, Javier Tebas, profesionales potentes de la comunicación, la propia Comunidad de Madrid) y si se dan cuenta... ¿Quién ha hablado o se ha dirigido al rayista? Que si Presa, que si la CAM, que si el Rayo Vallecano ya tiene el estadio que va a pedir para jugar, pero... ¿Y el rayista? Porque o la clase política e institucional futbolística es ilusa o aquí se está queriendo vender una historia que no es real. Tanto Mariano como Isabel Díaz Ayuso, están queriendo decir como un "Oh, que malo es el señor Presa, oh como tiene todo, que vergüenza". Y sí, claro que sí. Toda la razón tienen. Ahora bien, ¿Y ellos? Esto de querer borrar el pasado de como cedente y concesionario han cometido una negligencia administrativa e infraestructural con el Estadio de Vallecas es querer engañar a la gente. Si se dan cuenta, nadie os ha pedido disculpas. A nadie le preocupa que tengas que ir a Leganés o a Getafe. A nadie le va a preocupar que te vayan a poner cuatro mesas roñosas otra vez en la Fundación y tengas que hacer cola lejos de la Avenida de la Albufera. A esos más de 12.000 que invadieron Leipzig hace dos meses así como las miles de personas que llenaron Vallecas viviendo la final como si estuvieran en Alemania los quieren fuera. Unos y otros. Nadie ha preguntado al que ya ha pagado el abono. Nadie ha preguntado si te puedes desplazar a otro sitio de la capital para ver a tu equipo, básicamente, porque no sabes dónde será. El atentado administrativo con esta hinchada es demencial. Todas las partes juegan con ellos, absolutamente, todas.
La Comunidad de Madrid ha hecho este anuncio dejando pasar todo un verano, todo un lustro y todo una década. Ha escogido un momento que no es el adecuado. Y todo, porque casualmente, estas mejoras urgentes (no confundir con el proyecto de reforma que se quiere abordar); podría extenderse hasta enero o febrero. Casualmente, dos meses después, en mayo, serán las elecciones autonómicas. En las últimas, el PP logró su mejor resultado electoral histórico en el Distrito de Vallecas. Que nadie olvide: en la temporada 2023/2024, el rayismo tuvo que hacer una cadena humana porque tanto Presa (sigue en este punto) como el PP madrileño, querían sacar al Rayo Vallecano de su casa, es decir, del Estadio de Vallecas, llegándose a rumorear un posible pelotazo urbanístico. No sé Rick...
La concesión futura será, seguramente, más cara. Por otro lado, no se ha garantizado al 100% que vaya a ser para la Franja, aunque la intención sea realizar una reforma para que siga jugando el Rayo Vallecano, pero claro, una cosa es la palabra y otra es reflejar esto por escrito. Es curioso que no se haya entrado en detalles del coste futuro que va a ser para la entidad franjirroja la concesión tras estas obras de urgencia más la reforma posterior. Aquí hay promesas y silencios, pero al rayismo nadie le ha preguntado nada sobre qué le están pareciendo las últimas 24 horas.
Recuperando la canción mencionada de Queen, incluida en la banda sonora de Los Inmortales; precisamente, es lo que hay en el barrio: un sentimiento inmortal que no se consigue derrumbar a pesar de recibir un maltrato administrativo sistemático de forma constante. Otra hinchada estaría ya en la lona o hubiera sacado la bandera blanca. Y, a pesar de lo vivido, mostrado y mediatizado en la final de la Conference League, ¿Quién se ha dirigido al rayismo? Esta forma de vida no es solo ir al estadio y ya. Es esperar en Payaso Fofó antes y después del partido. Es el fútbol de antaño, donde el jugador y el hincha se abrazan o incluso hablan entre ellos. Esta situación no solo mata a un club de fútbol o a una hinchada, mata a todas las arterias económicas y sociales donde muchos comercios se sostienen por la presencia de este club. Pero también se sostiene en lo anímico, en salir por un rato de la depresión y el estrés que te da el día a día. Y lo más importante: ¿Cómo se lo explicas al niño o la niña que, por suerte del destino, ha crecido con este EuroRayo y aún no entiende todos los contextos de este escenario?
Para rematar el delirio, al escuchar a todos los protagonistas, da la sensación de que todos lo sabían. El Rayo sacó los abonos (precios irrisorios) incluyendo la modalidad de que el mismo cubriría partidos que no se pudieran disputar en Vallecas, Tebas parecía que algo se olía y el club sigue guardando un silencio que es inquietante. ¿Pelotazo urbanístico? ¿Promesa electoral que no convencerá a Presa? ¿Crear un estadio que explote otras actividades y genere más gastos a la afición? Por cierto, el silencio de la RFEF es para preocuparse.
Por ir concluyendo, la pregunta es simple: ¿Pasaría lo mismo si en vez de Rayo Vallecano se llamara Real Madrid, FC Barcelona o Atlético de Madrid? La respuesta es más que evidente. En cualquier otra empresa de cualquier ámbito laboral, habría una sanción más que digna por competer imprudencias de seguridad tanto como sanitarias. Por parte de los medios de comunicación, parece que con este asunto se busca más el click o que el protagonista de turno diga la burrada más alta en vez de dar con una tecla que se acerque a la ilegalidad para analizar el suicidio deportivo propio generado por un presidente hacia su propio club. Ahora será cuando alguien diga: "Pero si llevan 6 años en Primera y han sido subcampeones de la Conference". No hay que confundir teoría con práctica. En la teoría, la reflexión es esa. En la práctica, esto se ha conseguido por un grupo de jugadores que han sido liderados por la filosofía, el mensaje y la empatía de Óscar Trejo. De lo contrario, aquí ningún jugador hubiera durado más de una temporada. Por cierto, es la esperanza que le queda al rayismo, que el Chocota cada vez aparezca más en los programas deportivos como anoche en El Partidazo para que la denuncia del rayismo no quede en el olvido. Por cierto, sin olvidar a Íñigo Pérez, que no pudo crecer aquí más allá de lo que creció como entrenador y por motivos como el de este martes, acabó decidiendo marcharse. Fue el que resucitó a este grupo y el que permitió que el milagro se extendiera. Porque ojo, en la 23/24, de haber existido una lucha más apretada por el descenso... Cuidado con aquel Rayo Vallecano donde hubiera acabado.
En definitiva, esta afición se encuentra sin fichajes, sin camisetas, sin saber en qué se está invirtiendo el dinero de la Conference, sin saber cuándo volverá a Vallecas y sin saber su futuro más próximo. El golpe administrativo que ha dado la Comunidad de Madrid ha sido en un momento equivocado. ¿Cómo David Cobeño va a convencer a un jugador de otro equipo que venga al Rayo Vallecano con esta situación? ¿Y si ahora un futbolista de la actual plantilla se quiere ir por este caso? Sin contar a Martín Presa, al resto elementos que rodean al conjunto franjirrojo lo han noqueado mentalmente. ¿Esto no es adulterar la competición? Porque esto que ha hecho la CAM se tenía que haber hecho, mínimo, hace un lustro. En cambio, llega a 17 días de que arranque la nueva temporada. El timing no es el correcto. ¿Qué ha cambiado en un año de la aprobación de la UEFA para jugar en Vallecas a hoy? Seguramente, los problemas serían los mismos. ¿Se cometió una imprudencia? El tiempo lo dirá. Pero que nadie olvide lo más importante: En estas 24 horas, ¿Quién ha querido dirigirse o preguntar al rayista? Quizás el fallo sea ese, el haber ignorado al mayor perjudicado en toda esta historia.
Live







































