El Blog Íntimo
·16 febbraio 2026
In partnership with
Yahoo sportsEl Blog Íntimo
·16 febbraio 2026
Como no fue derrota y no fue de local, algunos dirían que como hinchas nos estamos ahogando en un vaso de agua, que el torneo recién empieza y no hay necesidad de ser tan dramáticos en esta situación. La verdad es que lo de anoche en el Mansiche, ante un rival que no jugó ni en su habitual fortín sullanense ni en horas de máxima radiación solar, tenía que haber terminado en victoria tranquila de Alianza Lima: por el escudo que llevamos en el pecho, por nombres individuales y por la necesidad de lavarse la cara de la humillante eliminación de mitad de semana. Pero lo que vimos en Trujillo fue un pleno insulto al siglo y cuarto de historia que hoy cumplimos: un partido soporífero, sin ideas, con jugadores incómodos, sin control de balón ni disparos concretos al arco. Si el objetivo único y máximo del año es ganar el torneo local, este plantel, en juego, está muy lejos de lograrlo y hasta, incluso, pareciera lejos de querer hacerlo.
Para la foto sí, en la cancha no. Fuente: @clubALoficial
El equipo del pueblo formó con Duarte en el arco, línea de 4 con Antoni y Garcés de centrales y Advíncula y Huamán respectivamente en los flancos derecho e izquierdo. El mediocampo volvía a tener a Chávez en la primera línea y a Gaibor cerca a él. La innovación de la semana llegó esta vez en la línea ofensiva, colocando a Vélez como extremo derecho, mientras que Castillo fue al lado izquierdo y Cantero detrás de Luis Ramos, que estuvo como centrodelantero.
El primer tiempo fue realmente un somnífero: Pocas jugadas hilvanadas, más que nada eran intentos de avance con balón que eran interceptados o robados, jugadores que no se sentían cómodos en sus posiciones, con balones largos que no llegaban a destino y pelotas paradas desperdiciadas una tras otra. Tuvimos solo una clara, en los pies de Castillo que, hay que reconocerlo, él mismo la genera desde propio campo, pero que termina resolviendo mal, disparando al cuerpo de Prieto. Salvo esa jugada puntual, la primera etapa pareció un partido con un nivel no mayor al de una liga distrital o un inter colegios, pero sin la emoción de estos dos torneos. No hubo la calidad futbolística que haga pensar que uno de los equipos en el campo estuvo disputando Copa Libertadores pocos días atrás.
Ahí no más iniciando el segundo tiempo tuvimos una desatención grave de la defensa: Penilla, en un solo movimiento logra burlar dos defensas y entrar al área. Menos mal el ecuatoriano no es muy zurdo y su remate, mordido, no llegó a ir ni al arco ni a los pies de sus dos colegas que arremetían hacia el pórtico de Duarte. Era un aviso de que no solamente estábamos con problemas de definición, sino que también podíamos recibir un gol en cualquier momento y complicarnos el doble. Pasaban los minutos y seguíamos sin generar una sola de peligro, pese al ingreso de Gentile y a la transición de Vélez más hacia detrás del punta, donde se desempeñó un tanto mejor. Guede decide, entonces, jugar con dos delanteros: entraban Guerrero y Girotti por Cantero y Ramos, ambos muy sacrificados y el último casi invisible desde una falta recibida en el primer tiempo. Si bien los dos tienen como posición natural la de centrodelanteros, anoche Paolo jugó unos metros más atrás de Girotti, casi de 10, posición en la que, naturalmente, no se sintió cómodo. Lo mismo con el 99 argentino, que pasó varios minutos sin posicionarse bien en el área y terminaba frecuentemente cayendo en la trampa del offside rival. No solo seguíamos sin generar una de peligro, sino que casi abren el marcador, si no hubiese sido por una mano milagrosa de Duarte que desvió el balón y lo mandó al horizontal. Segundos después, Castillo tuvo una más en que le falló la definición. No ha sido una semana feliz para el atacante ecuatoriano.
Pese a tener dos jugadores con perfil de 9, la estrategia los últimos minutos no parecía ser el alimentarlos a ellos para que definan sino lanzar balones altos al área para que ellos descuelguen y los demás delanteros cercanos (Gentile, Castillo, Vélez) puedan definir. Girotti, se empezó a posicionar un poco mejor hacia este perfil, pero de todas formas tuvo un intercambio de palabras (si bien lejano) en respuesta a las instrucciones de Guede. Tanto así que la última jugada del partido le llegó a Gentile que venció a Prieto, pero que vio toda la jugada como invalidada por posición adelantada suya. Ordóñez pitaba el final y dejábamos dos puntos en Trujillo.
La figura del inicio del año, en deuda los últimos partidos.
Fuente: @ClubALOficial
¿Qué tan grave es la situación de Alianza? En lo futbolístico, de peores situaciones hemos logrado salir, siempre y cuando se hayan tomado decisiones concretas a tiempo. A mi parecer, estamos a tiempo de cambiar este desastre, Pablo Guede no ha logrado superar ni la primera prueba que tuvo (que era pasar de Fase 1 de Libertadores) y en el torneo local tenemos 7 puntos de 9 por situaciones puntuales más que por juego: un gol de otro partido al último minuto en Huancayo y un penal por mano del rival el domingo pasado en Matute. Esta vez, la suerte no nos quiso dar una mano en la víspera a nuestro aniversario y quizá hubiese sido mucho premio. En lo institucional, también hemos salido de peores, pero nos tomó tiempo valioso, que creo que ahora no debemos estar dispuestos a perder. Un sinfín de puestos con poco valor entregado a la institución, empezando por la Dirección y Gerencia Deportiva y que van hasta la difusa Gerencia General y la política de quienes la controlan. Todo es incierto en este Alianza 2026 y da mucha pena recibir el aniversario 125 en este contexto. Alianza, como institución, parece estar cada vez más lejos del pueblo que lo hizo grande todo este tiempo. Un pueblo que no me mereció recibir el 15 de febrero horas después de un partido apático, sin ideas, sin ganas de jugar ni de cambiar.
Una renovación de votos
No quisiera que esta sea una crónica más. Me tocó la responsabilidad de escribirla para que sea publicada un 15 de febrero y debe estar a la altura de dicha circunstancia. Esta fecha no es solo la resaca del Día de San Valentín y a veces ha sido vendida marketeramente como el “Día del Verdadero Amor”. Puede que suene trillado, pero la vida enseña que lo más cercano a ese verdadero amor no es lo que vemos en las películas románticas ni los cuentos de príncipes y princesas, sino que se construye día a día, partido a partido, con momentos buenos y momentos malos, con victorias y derrotas, cuando hay bonanza y cuando estemos ajustados, pero siempre (y esto es innegociable) siempre juntos, unidos como un puño con los colores y todo lo que representan. Alianza Lima, no solo como institución sino como concepto, nos ha hecho parte de una comunidad grande que, si se une, es imparable. Lo hemos demostrado muchísimas veces y ahora es cuando toca demostrarlo nuevamente, porque los que toman decisiones en las gerencias del club no son más de Alianza que tú que lees esto o yo que lo escribo. Defendamos lo que queremos, esa es la mejor forma de demostrar ese verdadero amor.
Alianza recibe el próximo viernes 20 de febrero en la noche al Sport Boys en el Alejandro Villanueva. Los rosados vienen teniendo un inicio irregular en la Liga 1 pero con nombres que podrían complicar a cualquiera, sobre todo a un equipo que colectivamente no está funcionando. Tocará corregir errores y ganar, como sea, a los chalacos.
¡Arriba Alianza Lima!









































