DAZN
·30 giugno 2026
Dos Buenas, Dos Malas: Germany - Paraguay

In partnership with
Yahoo sportsDAZN
·30 giugno 2026

Paraguay obró el milagro en Boston. Los guaraníes eliminaron a la tetracampeona Alemania en los octavos de final del Mundial tras imponerse 4-3 en la tanda de penaltis, después de un empate a uno en los 120 minutos de juego. Julio Enciso adelantó a Paraguay en el minuto 42 con un cabezazo que supuso el primer gol de la historia de su selección en una eliminatoria mundialista. Kai Havertz igualó en el 54 con otro remate de cabeza, pero la Mannschaft no pudo encontrar el gol de la victoria pese a dominar el balón de forma abrumadora. Un tanto de Jonathan Tah fue anulado por el VAR por falta de Waldemar Anton sobre el portero Orlando Gill, y en los penaltis el guardameta paraguayo se erigió en protagonista con dos paradas decisivas para consumar una eliminación histórica.
El portero paraguayo firmó una actuación para la historia. Gill detuvo los penaltis de Kai Havertz y Nick Woltemade en la tanda definitiva, pero su exhibición arrancó mucho antes. En la prórroga sacó un cabezazo de Havertz desde la línea de la pequeña área con una estirada espectacular, y en el minuto 119 respondió con un paradón reflejo al remate a bocajarro de Waldemar Anton dentro del área pequeña. Sus intervenciones mantuvieron con vida a Paraguay cuando Alemania apretaba con todo, y su temple en los penaltis selló una clasificación que parecía imposible contra la tetracampeona.
José Canale y Gustavo Gómez encarnaron la resistencia guaraní durante 120 minutos de asedio alemán. Canale bloqueó disparos de Leon Goretzka y Joshua Kimmich dentro del área, mientras que Gómez se lanzó al suelo junto a su compañero para tapar el remate de Woltemade en la prórroga. Paraguay cedió el 75 por ciento de la posesión y solo permitió seis disparos a puerta de los 21 intentos alemanes. La organización colectiva funcionó como un mecanismo preciso que frustraba cada combinación germana, y cuando la defensa flaqueaba aparecía Gill para completar el trabajo. Una demostración de compromiso y orden que premió con cuartos de final.
Alemania llegaba a la tanda con un historial inmaculado en Mundiales, cuatro tandas ganadas en cuatro intentadas, pero esa racha se rompió de forma estrepitosa. Kai Havertz vio cómo Gill adivinaba su lanzamiento en el primer turno, Nick Woltemade sufrió la misma suerte con un disparo flojo y sin convicción, y Jonathan Tah culminó el desastre enviando el balón por encima del larguero con un golpeo horrible. Tres fallos de cinco lanzadores dejaron sin opciones a una selección que había dominado el encuentro pero no supo resolver desde los once metros.
Los números reflejaban un control absoluto: cerca del 79 por ciento de posesión, 21 disparos y presencia constante en campo rival. Sin embargo, Alemania solo colocó seis remates entre los tres palos en 120 minutos. Kai Havertz tuvo la más clara en juego, un cabezazo firme desde la frontal de la pequeña área que Gill desvió con una gran intervención. El gol anulado a Tah por falta de Anton sobre el portero resumió la frustración de una selección que generaba ocasiones pero no encontraba la manera de batir al guardameta paraguayo. Julian Nagelsmann agotó los cambios buscando soluciones, pero la falta de precisión condenó a Alemania a su eliminación más temprana en un Mundial desde 2018.
Michael Reaves/Getty Images Sport via Getty Images







































