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·1 luglio 2026
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Incluso antes del bochornoso K.O. en dieciseisavos de final contra Paraguay, la Alemania futbolística protagonizó en las últimas semanas más de un debate acalorado. A veces se trataba de Deniz Undav, otras de Leroy Sané, otras de Julian Nagelsmann y, en ocasiones, de todos a la vez.
Relativamente poco se discutió sobre Joshua Kimmich. Claro: la cuestión de si el capitán debía jugar preferiblemente como lateral derecho o más bien en el centro del mediocampo sí fue debatida. Pero ahí quedó todo.
Hace algunos años, Kimmich gozaba de una reputación bastante peor en Alemania. Una y otra vez se le reprochó que su ambición exhibida abiertamente y su pasión no eran mucho más que una fachada. El 'Süddeutsche Zeitung' llegó a calificar a Kimmich en su día incluso como un "actor de la mentalidad".
Ese tipo de críticas parecía haberse ido apagando cada vez más en los últimos años. Bajo el técnico Vincent Kompany, Kimmich floreció literalmente como director de orquesta en el mediocampo del Bayern y, desde 2024, además es el líder indiscutible de la selección alemana.
Pero tras el nuevo ridículo mundialista del equipo de la DFB, Kimmich vuelve a estar de repente en el centro del debate público. No pocos observadores reprochan al jugador de 31 años haber fracasado como capitán y haber decepcionado deportivamente, una vez más.
Su conclusión demoledora es: Kimmich es la cara de quizá la generación más fracasada de la historia del fútbol alemán y, por tanto, carga automáticamente con parte de la culpa del gigantesco fracaso de la última década. Ya hubo voces similares tras el Mundial de 2022. A eso se suma que el suabo de nacimiento es el único internacional alemán con más de 100 partidos que no ha podido ganar ningún título importante.
Kimmich es consciente de su reputación en parte de la opinión pública futbolística y ni siquiera piensa en contradecirla con firmeza. Tras la eliminación en la fase de grupos en Catar, por ejemplo, declaró: "Para mí, de verdad, es el día más difícil de mi carrera. La fastidiamos en 2018 y tiramos por la borda la Eurocopa de 2021. Antes, Alemania siempre estaba en semifinales; luego llego yo y caemos eliminados dos veces. Para mí, personalmente, no es fácil de asimilar. Se me vincula con el fracaso. No es algo que uno quiera representar. ¡Tengo miedo de caer en un agujero!"
Solo tres años y medio después, tras la humillación ante Paraguay, Kimmich usó un tono algo menos drástico. Aun así, puso el dedo en la llaga. "De niño, viendo la televisión, yo conocía a Alemania solo en semifinales y finales. Eso queríamos dárselo también a los niños y a la gente", explicó abatido el veterano. "Pero no pudimos dárselo a la gente en casa. Es una pena enorme. Justo en un momento en el que nos vendría muy bien tener algo en Alemania de lo que podamos sentirnos orgullosos. Por desgracia, la selección no lo es en este momento."
Y continuó: "Todos somos responsables de ello y también tenemos que asumir esa responsabilidad. Nadie puede excluirse de eso. Tenemos que responder por ello. Porque nosotros, los jugadores que estamos en el campo, fuimos quienes lo arruinamos. No fue el entrenador, ni los medios, ni el árbitro. Fuimos única y exclusivamente nosotros”.
Sin embargo, a diferencia de lo que piden numerosos aficionados en las redes sociales, para Kimmich no entra en consideración retirarse de la selección. "Siempre tengo la energía para volver a intentarlo. Lo que jamás haré es rendirme", dejó muy claro.
En ello recibió el apoyo de Mats Hummels. Tras la derrota ante Paraguay, el campeón del mundo de 2014 expresó en 'Magenta TV' la sospecha de que "uno que otro se retirará". "Para mí no es casualidad que desde la Eurocopa de 2016 no haya habido ni un solo gran torneo. Y eso tiene que ver, ante todo, con los jugadores".
Hummels no dio nombres concretos, aunque un día después añadió: "Jo Kimmich no va por ahí. Se comporta como un profesional absoluto, entrena como un profesional absoluto. Se puede debatir sobre su rendimiento —ojo, como lateral derecho—, pero yo no lo pongo en duda".
Dado que no parece probable que el nuevo o viejo seleccionador renuncie voluntariamente a Kimmich en el futuro, todo apunta a que tendrá otra oportunidad en la Eurocopa de 2028. Una oportunidad para demostrar que no es un perdedor y mucho menos la cara de una generación perdedora. Sin embargo, no le queda mucho tiempo.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
📸 JEWEL SAMAD - AFP or licensors







































