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·20 luglio 2026

España conquistó la eternidad. Ferran Torres destronó a Argentina

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España conquistó la eternidad. Ferran Torres destronó a Argentina. España conquistó la eternidad: venció a Argentina en la prórroga y bordó su segunda estrella

La Roja derrotó 1-0 a la campeona defensora con un gol de Ferran Torres a los 106 minutos. España dominó la final, sobrevivió a una actuación histórica de Emiliano Martínez y regresó a la cima del fútbol mundial 16 años después de Sudáfrica 2010.


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España 1-0 Argentina: una final para entrar en la historia

España volvió a tocar el cielo. En el Estadio Nueva York–Nueva Jersey, la selección dirigida por Luis de la Fuente venció 1-0 a Argentina después de 120 minutos de tensión y conquistó el segundo Mundial de su historia.

El resultado fue ajustado, pero el desarrollo mostró una diferencia mucho mayor. España controló aproximadamente el 65% de la posesión y terminó con 20 remates contra apenas dos de Argentina. La resistencia albiceleste tuvo un responsable principal: Emiliano “Dibu” Martínez, autor de 12 atajadas, la mayor cantidad registrada por un arquero en una final mundialista.

Argentina llegó como campeona defensora, impulsada nuevamente por Lionel Messi y con la posibilidad de conseguir el primer bicampeonato mundial desde Brasil en 1958 y 1962. Sin embargo, nunca consiguió sentirse cómoda ante la presión, la circulación y el dominio territorial de una España que manejó prácticamente todos los momentos del encuentro.

El Dibu sostuvo a Argentina ante el dominio español

España comenzó la final con autoridad. Dani Olmo y Lamine Yamal combinaron para generar una de las primeras grandes oportunidades, pero el joven extremo perdió el mano a mano ante Martínez. Poco después, Yamal volvió a encontrar espacio, aunque no consiguió completar el último pase.

Argentina respondió con una salida rápida conducida por Messi. Unai Simón abandonó su área para anticipar prácticamente en la mitad del campo y su despeje dejó una posibilidad para Julián Álvarez, quien no logró rematar antes de que la defensa española reorganizara la jugada.

El primer tiempo mantuvo el mismo patrón: España tenía la pelota, ocupaba el campo argentino y encontraba espacios por las bandas; Argentina resistía, cortaba el ritmo y esperaba algún desequilibrio individual de Messi. Marc Cucurella también estuvo cerca de abrir el marcador con un disparo cruzado que pasó junto al poste.

La Albiceleste consiguió llevar el partido hasta el descanso sin goles, pero el costo físico y disciplinario de perseguir continuamente la pelota comenzó a hacerse evidente.

La expulsión que modificó la final

El momento que terminó de inclinar el encuentro llegó durante el tiempo añadido de la segunda mitad. Enzo Fernández, que ya estaba amonestado, cometió una fuerte infracción sobre Pau Cubarsí y recibió la segunda tarjeta amarilla.

Argentina tuvo que disputar toda la prórroga con diez jugadores. La expulsión redujo todavía más sus posibilidades ofensivas y obligó al equipo de Lionel Scaloni a encerrarse cerca de Martínez.

Hasta ese momento, España había generado todos los remates del partido. Argentina recién consiguió su primer intento en el segundo tiempo de la prórroga, cuando el encuentro ya se acercaba a su desenlace.

El gol anulado a Nico Williams

A los 97 minutos, España creyó haber encontrado la ventaja. Nico Williams recibió dentro del área y definió ante Martínez, pero el árbitro Slavko Vinčić ya había detenido la acción por una supuesta infracción previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi.

Al haberse señalado la falta antes del remate, el VAR no pudo intervenir para validar el gol. La decisión provocó una de las principales polémicas de la final, aunque España mantuvo la calma y continuó atacando.

Ferran Torres y una jugada para la eternidad

El gol del título llegó a los 106 minutos, apenas comenzada la segunda parte de la prórroga.

La jugada nació desde el fondo y avanzó sin que Argentina pudiera ejercer presión. Martín Zubimendi encontró a Lamine Yamal sobre la derecha. El extremo descargó para Pedro Porro, que envió un centro profundo hacia el segundo palo.

Cuando la pelota parecía perderse, Nico Williams apareció para devolverla de cabeza hacia el centro del área. Ferran Torres, que había ingresado desde el banco de suplentes, conectó un potente remate de zurda que superó a los defensores y se metió debajo del travesaño.

Era el vigésimo disparo de España. Argentina todavía no había rematado. La insistencia finalmente se había convertido en gol.

Ferran, que no había marcado durante el torneo, encontró el tanto más importante de su carrera. Su definición quedó inmediatamente asociada a la de Andrés Iniesta en Johannesburgo: dos finales, dos prórrogas, dos victorias por 1-0 y dos goles destinados a permanecer para siempre en la memoria del fútbol español.

Los últimos intentos de Argentina

Después del gol, Argentina adelantó sus líneas por primera vez y trató de empujar desde la desesperación. Messi ensayó un remate lejano que terminó desviado y, en una de las últimas acciones, ejecutó un córner que quedó servido para Giuliano Simeone.

El atacante remató por encima del travesaño y se tomó la cabeza. Fue la última oportunidad real de una Argentina que había resistido durante casi toda la final, pero que reaccionó demasiado tarde.

España cerró el partido con personalidad, administró la ventaja y confirmó un título construido desde el control colectivo, la paciencia y una defensa prácticamente impenetrable.

Las estadísticas de España vs. Argentina

Los récords que dejó la final del Mundial 2026

Segunda estrella para España

España conquistó su segundo título mundial, después del obtenido en Sudáfrica 2010. En ambos casos se proclamó campeona con una victoria 1-0 en la prórroga: Andrés Iniesta marcó a los 116 minutos contra Países Bajos y Ferran Torres lo hizo a los 106 ante Argentina.

La defensa más sólida de un campeón

La selección española recibió apenas un gol en los ocho partidos disputados. Esa cifra estableció un nuevo récord de menor cantidad de tantos encajados por un campeón del mundo.

Récord de atajadas en una final

Emiliano Martínez realizó 12 intervenciones ante España, la mayor cantidad de atajadas registrada por un arquero en una final mundialista. Su actuación evitó que la diferencia fuera considerablemente mayor.

Una racha invicta histórica

España cerró el Mundial con 38 partidos consecutivos sin perder: 29 victorias y nueve empates. Con esa marca superó la racha de 37 encuentros de Italia y estableció un nuevo récord para una selección masculina europea.

España pasó al frente en el historial

Antes de la final, españoles y argentinos habían disputado 14 encuentros, con seis victorias para cada selección y dos empates. El triunfo en Nueva Jersey rompió la igualdad: España pasó a liderar el historial con siete victorias, contra seis de Argentina.

Además, fue apenas el segundo enfrentamiento entre ambas selecciones en una Copa del Mundo. El anterior había terminado con victoria argentina por 2-1 en la fase de grupos de Inglaterra 1966.

Campeones mundiales masculinos y femeninos

España se convirtió en el primer país que mantiene simultáneamente los títulos mundiales absolutos masculino y femenino, después de la consagración de su selección femenina en 2023.

El entrenador campeón de mayor edad

Luis de la Fuente conquistó el torneo con 65 años y se transformó en el entrenador de mayor edad en conducir a una selección hacia el título mundial.

El Mundial con más partidos y goles

La final fue el encuentro número 104 de la primera Copa del Mundo disputada con 48 selecciones. El torneo superó los 300 goles y se convirtió en la edición con más tantos y más partidos de la historia.

Kylian Mbappé terminó como máximo goleador del Mundial con diez tantos, seguido por Lionel Messi con ocho. Erling Haaland y Jude Bellingham finalizaron con siete. El francés alcanzó además los 22 goles en Copas del Mundo y terminó la competición como máximo goleador histórico del torneo.

España también dominó los principales premios individuales: Rodri obtuvo el Balón de Oro como mejor futbolista, Unai Simón ganó el Guante de Oro y Pau Cubarsí fue elegido mejor jugador joven.

España ganó desde el juego colectivo

Argentina convirtió la final en un ejercicio de resistencia. El extraordinario partido del Dibu Martínez y el sacrificio defensivo mantuvieron vivo al campeón de 2022, pero el equipo nunca encontró continuidad con la pelota ni consiguió acercar el juego hacia Messi.

España, en cambio, no modificó su identidad. Movió la pelota, presionó después de cada pérdida y continuó buscando incluso después del gol anulado. Rodri dirigió el ritmo, Lamine Yamal desequilibró por derecha y los ingresos de Nico Williams y Ferran Torres terminaron resolviendo el encuentro.

La final no quedó definida por una acción aislada. El gol fue la consecuencia de una superioridad sostenida durante más de cien minutos.

España no solamente levantó la Copa del Mundo. Confirmó el inicio de una nueva era, recuperó el trono 16 años después y construyó una segunda estrella que ya tiene su propio nombre: Ferran Torres.

España conquistó la eternidad. Ferran Torres destronó a Argentina.

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