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·6 luglio 2026

España-Portugal: el duelo que puede acabar con la maldición que persigue a La Roja desde 2010

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España vuelve a tener delante una noche de las que cambian el relato de un Mundial. La Selección se enfrenta este lunes a Portugal en los octavos de final del Mundial 2026, en un clásico ibérico cargado de historia, cuentas pendientes y un dato que dispara el recuerdo más glorioso de La Roja: la última vez que España se cruzó con Portugal en unos octavos mundialistas fue en Sudáfrica 2010. Ganó 1-0, eliminó a Cristiano Ronaldo y acabó levantando la Copa del Mundo.

Dieciséis años después, el fútbol vuelve a colocar a España ante el mismo espejo. Otra vez Portugal. Otra vez una eliminatoria directa. Otra vez el billete a cuartos como frontera. Y otra vez Cristiano Ronaldo al otro lado, convertido ya en una figura histórica que afronta, con 41 años, el que puede ser su último gran baile mundialista.


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La coincidencia no es menor. En 2010, aquel España-Portugal se jugó el 29 de junio en Ciudad del Cabo y se resolvió con un gol de David Villa en el minuto 63. La Roja ganó 1-0, dominó la posesión y dejó fuera a una Portugal que acabó con Ricardo Costa expulsado en los últimos minutos. Aquel partido no fue la final, pero sí una de las puertas que abrió el camino hacia la estrella.

Ahora, el cruce vuelve a repetirse en la misma ronda. La diferencia es que España llega con una sequía incómoda: desde el Mundial de Sudáfrica no ha vuelto a estar entre las ocho mejores selecciones del planeta. Fue campeona en 2010, pero después llegaron el batacazo de Brasil 2014, la eliminación ante Rusia en 2018 y la caída contra Marruecos en Qatar 2022. El partido ante Portugal no solo decide una eliminatoria; decide si España rompe por fin esa barrera que lleva 16 años cerrada.

Una estadística que favorece a España

La historia mundialista también deja un contraste interesante. España ha estado entre las ocho mejores del mundo en más ocasiones que Portugal. Lo hizo en 1934, 1950, 1986, 1994, 2002 y 2010, aunque en 1950 el formato fue distinto y no hubo cuartos como eliminatoria directa. La FIFA recuerda que España ha disputado 16 fases finales mundialistas y que, antes de 2026, no faltaba a una Copa del Mundo desde Argentina 1978.

Portugal, en cambio, ha tenido menos presencia histórica en las rondas decisivas del Mundial. Su mejor actuación sigue siendo el tercer puesto de 1966, el torneo de Eusébio, y también alcanzó las semifinales en 2006, cuando terminó cuarta. En 2022 volvió a pisar los cuartos, pero cayó ante Marruecos. Es decir, Portugal ha llegado a cuartos o más allá en tres Mundiales: 1966, 2006 y 2022.

El dato deja una lectura clara: España ha estado seis veces entre las ocho mejores, el doble que Portugal. Pero el presente iguala cualquier estadística. El vencedor del duelo de hoy no solo seguirá vivo en el Mundial, sino que añadirá otra marca a su historial de grandes noches.

Cristiano, el viejo fantasma de 2010

El nombre de Cristiano Ronaldo vuelve a atravesar la eliminatoria. En 2010 ya estaba en aquel Portugal que cayó ante España en octavos. Entonces era una estrella en plenitud; ahora es una leyenda en el tramo final de su carrera internacional. La paradoja es poderosa: España puede volver a apartar a Portugal del camino mundialista con Cristiano como símbolo, igual que ocurrió en Sudáfrica.

Portugal llega, además, con dudas. Reuters describió su pase a octavos como un alivio más que como una celebración, después de superar a Croacia por 2-1 en la ronda anterior. El equipo de Roberto Martínez venía de una fase irregular, terminó segundo de su grupo por detrás de Colombia y ha recibido críticas en Portugal por la falta de brillantez de varios de sus jugadores importantes.

Cristiano, eso sí, también dejó otro dato llamativo en este Mundial: marcó de penalti ante Croacia. Un detalle sorprendente para un futbolista que ha batido casi todos los récords posibles, pero que en la Copa del Mundo nunca ha tenido el dominio que sí mostró en la Eurocopa o en la Champions.

España llega con una señal distinta

La Selección afronta el duelo después de golear 3-0 a Austria, una victoria que ha sido leída como un punto de inflexión en el torneo. Más allá del resultado, el triunfo tuvo otro valor: fue la primera victoria de España en una eliminatoria mundialista desde la final de 2010, si se cuenta el camino posterior al título como referencia de sequía en rondas directas.

Ese detalle convierte el partido ante Portugal en una prueba mayor. España ya ha roto una primera losa, pero todavía le queda la más importante: volver a unos cuartos de final. La última vez que lo consiguió, el equipo no se detuvo ahí. Ganó a Paraguay, tumbó a Alemania en semifinales y derrotó a Países Bajos en la final de Johannesburgo.

Por eso el partido de este lunes tiene más fondo que una simple eliminatoria. Es un cruce con memoria. España no solo juega contra Portugal; juega contra 16 años de tropiezos mundialistas desde su noche más gloriosa. Y lo hace ante el mismo rival que apareció en el camino cuando todo empezó a cambiar.

El clásico ibérico que puede abrir otro Mundial

El España-Portugal tiene todos los ingredientes para ser una de las grandes noches del torneo: rivalidad vecinal, Cristiano Ronaldo, una generación española que quiere confirmar su candidatura y un paralelismo directo con el Mundial de 2010. La Roja tiene la historia a favor en presencia entre las ocho mejores, pero también carga con una advertencia: desde que levantó la Copa, no ha vuelto a mirar unos cuartos desde dentro.

El ganador se meterá entre los ocho mejores y se cruzará con el vencedor del Estados Unidos-Bélgica. Para Portugal sería una nueva oportunidad de sostener a Cristiano en su última aventura mundialista. Para España, mucho más que eso: sería romper una maldición de 16 años y volver al punto exacto donde empezó su mayor leyenda.

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