Anfield Index
·11 gennaio 2026
Ex red: el Liverpool debe fichar un defensa como prioridad

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·11 gennaio 2026

Las ventanas de fichajes suelen desatar la imaginación. Una simple sugerencia, lanzada con ligereza, puede convertirse rápidamente en expectativa, debate y división. Eso ha ocurrido con Jarrod Bowen, un jugador largamente admirado por su productividad y resistencia, y recientemente vinculado —aunque de forma tenue— con el Liverpool en medio de las dificultades del West Ham. Sin embargo, bajo el atractivo superficial de Bowen como delantero ya hecho para la Premier League, hay una evaluación más sobria por parte de alguien que entiende la lógica interna del Liverpool mejor que la mayoría.
Stéphane Henchoz, excentral que conoce de cerca las exigencias de Anfield, ha echado un jarro de agua fría sobre la idea de que Bowen deba ser una prioridad. En su lugar, su argumento apunta a algo más fundamental: el próximo movimiento decisivo del Liverpool, si es que llega, debería ser por un defensor.

El nombre de Bowen inevitablemente pesa. Ha rendido de forma constante, ha alcanzado dobles dígitos de goles en varias temporadas y ha mostrado capacidad para asumir responsabilidades cuando las circunstancias se complican. Cuando comienza a sobrevolar el fantasma del descenso, le siguen las especulaciones oportunistas de traspaso.
La sugerencia original se planteó en términos pragmáticos. Bowen, con 29 años, está consolidado, es físicamente robusto y tácticamente fiable. No necesitaría tiempo de adaptación. El ex portero Ben Foster llegó a decir que Bowen “podría jugar en el Liverpool con total tranquilidad” y que encajaría con la intensidad del club.
Pero la idoneidad no es lo mismo que la estrategia. El modelo de contratación del Liverpool, especialmente en los últimos años, rara vez ha consistido en soluciones a corto plazo. Esa distinción es central en la visión de Henchoz.
Henchoz no desprecia la calidad de Bowen. La reconoce con claridad. Lo que cuestiona es si los recursos del Liverpool deberían dirigirse allí en absoluto. Hablando con franqueza, dijo:
“Definitivamente estaría de acuerdo con los aficionados del Liverpool en que lo que más necesitan es un central. Necesitan un central muy bueno, alguien capaz de llegar, jugar y rendir de inmediato.”
Esa claridad importa. No es un llamamiento vago a por más fondo de armario. Es una afirmación sobre jerarquías. Henchoz continuó:
“Así que tienen que gastar, y quizá tengan que gastar mucho, porque para conseguir este tipo de jugador, a menos que sea alguien que llegue cedido, solo por un periodo de seis meses o algo así, tendrán que volver a gastar mucho.”
El énfasis es inequívoco. Un defensor, no un extremo, es el perfil que justifica la inversión. El razonamiento de Henchoz se basa en el equilibrio. Sin certeza defensiva, los refuerzos en ataque corren el riesgo de ser cosméticos.
Luego abordó directamente la conversación sobre el ataque, y a Bowen por implicación:
“¿Necesitan otro jugador ofensivo o un delantero? No lo creo porque sigo convencido de que Mohamed Salah volverá después de la Copa Africana de Naciones. Sigo creyendo que estará motivado incluso después de lo que pasó antes de Navidad. Y sigo creyendo que lo tiene.”
La confianza de Henchoz en Salah subraya su punto más amplio: la estructura ofensiva del Liverpool no requiere refuerzos de emergencia. El problema, si lo hay, está más atrás.
El escepticismo de Henchoz se acentúa cuando la discusión gira hacia el perfil y la edad. Históricamente, el Liverpool ha preferido jugadores cuyos mejores años aún estén por llegar. Bowen, en cambio, supondría una desviación.
“Jarrod Bowen es un buen jugador, sin duda. ¿Es entonces el jugador que el Liverpool estaría buscando? Puede que no, porque si inviertes dinero, quizá irías a por un jugador más joven, alguien en quien gastar pensando que quizá puedas revenderlo más adelante.”
Esa consideración de reventa no es incidental. Es central en el modelo del Liverpool. Henchoz profundizó:
“Bowen es un poco mayor. Y, una vez más, ha estado muy bien en el West Ham. ¿Es realmente capaz de hacer lo mismo en un club más grande, en un escenario mayor? Tal vez, pero no estoy seguro.”
Esto no es una crítica a la capacidad de Bowen, sino un reconocimiento de la incertidumbre. El éxito en un club no siempre se traduce sin fisuras en otro, especialmente cuando las expectativas se multiplican.
Al final, Henchoz planteó la cuestión como una de identidad y disciplina más que de deseo.
“Así que siempre es decisión del club determinar por qué perfil apostará. Y no estoy seguro de que Bowen sea ese perfil.”
Esa frase perdura porque suena decisiva. El Liverpool puede admirar a Bowen, incluso en privado. Puede reconocer su aportación y entender por qué su nombre surge en momentos de incertidumbre. Pero admirar no es lo mismo que encajar.
La fuente original de este debate, recogida por Liverpool.com, pone de relieve lo rápido que una sola idea puede dominar los titulares. La intervención de Henchoz devuelve la proporción. Redirige la atención de narrativas tentadoras hacia necesidades estructurales.
Si el Liverpool va a actuar, sostiene Henchoz, debería hacerlo de forma decisiva y defensiva. Un central dominante, capaz de impactar de inmediato, no solo taparía un hueco, sino que estabilizaría todo lo demás. Bowen, con todas sus virtudes, queda fuera de esa ecuación.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































