The Independent
·6 luglio 2026
Jordan Henderson sufre una insólita lesión al caer sobre vallas publicitarias tras el triunfo de Inglaterra

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·6 luglio 2026

Jordan Henderson sufrió una insólita lesión tras caer sobre unas vallas publicitarias mientras celebraba la victoria de Inglaterra por 3-2 frente a México en el Estadio Azteca.
La selección inglesa se había adelantado 2-0 en el primer tiempo gracias a un doblete de Jude Bellingham. Sin embargo, la expulsión de Jarell Quansah dio paso a una segunda mitad llena de tensión, en la que Inglaterra resistió con diez jugadores el asedio del conjunto mexicano para asegurar su clasificación.
No obstante, la celebración quedó empañada por la lesión de Henderson. Como ya es tradición tras cada triunfo en la Copa del Mundo, los futbolistas se acercaron a su afición para entonar Wonderwall. Cuando el mediocampista del Brentford intentaba volver al campo trepando las vallas publicitarias, perdió el equilibrio, cayó sobre su brazo y quedó tendido en el suelo visiblemente dolorido.
Los servicios médicos lo atendieron de inmediato y luego lo retiraron en camilla rumbo al vestuario. Más tarde fue trasladado a un hospital para someterse a nuevos exámenes.
Henderson no regresó con el resto de la delegación inglesa a su base en Kansas City y permaneció en Ciudad de México acompañado por un integrante del cuerpo médico, por lo que su participación en la Copa del Mundo podría haber llegado a su fin.
"No pinta bien, no pinta bien", declaró Thomas Tuchel a ITV. "Jordan se cayó y se lesionó la muñeca. Tiene muy mala pinta".
Henderson solo disputó un partido durante la fase de grupos, cuando ingresó como suplente en el segundo tiempo frente a Panamá. Ante México no tuvo minutos, aunque recibió una tarjeta amarilla durante la segunda mitad tras verse involucrado en un altercado mientras realizaba ejercicios de calentamiento junto a la banda.
"Es una situación complicada, pero nuestro equipo médico tiene todo bajo control", dijo Jude Bellingham. "Prefiero no entrar en muchos detalles. Lo más importante es que estamos aquí para apoyarlo".
Más allá de ese contratiempo, la noche fue histórica para el equipo de Thomas Tuchel. Desde 1966, México solo había perdido dos partidos oficiales en el Estadio Azteca antes de este encuentro. Inglaterra se convirtió en apenas la tercera selección capaz de derrotarlo en ese escenario y lo hizo con total merecimiento.

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Jordan Henderson abandona el terreno de juego en camilla tras sufrir una lesión (PA)
Después de un retraso de una hora provocado por una tormenta eléctrica, México salió decidido a imponer condiciones, impulsado por el incesante apoyo de su afición, que hizo sentir el ambiente del Estadio Azteca con un nivel de ruido aún mayor que en sus partidos anteriores. Sin embargo, Inglaterra resistió el impulso inicial de los locales y poco a poco logró equilibrar el desarrollo del encuentro.
Jude Bellingham abrió el marcador poco después de la media hora con un espectacular cabezazo en plancha tras un preciso centro de Bukayo Saka. Apenas dos minutos más tarde, el mediocampista amplió la ventaja al culminar un nuevo contragolpe por la banda derecha, iniciado con una asistencia del capitán Harry Kane.
La respuesta de la afición mexicana no se hizo esperar, con un ensordecedor "¡Sí se puede!", y el equipo reaccionó de inmediato. Julián Quiñones descontó con una volea dentro del área, tras una serie de rebotes originados por un tiro libre, para devolver a los anfitriones a la pelea.
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Jude Bellingham fue la gran figura de Inglaterra durante el primer tiempo (Getty)
Tras el descanso, México recibió un nuevo impulso cuando el defensor inglés Jarell Quansah fue expulsado por una dura entrada. Sin embargo, Inglaterra no perdió la calma y amplió la ventaja a la hora de juego, cuando el arquero mexicano derribó a Anthony Gordon dentro del área y Harry Kane convirtió el penal con la serenidad de siempre.
Pero cuando parecía que los ingleses empezaban a controlar el partido, el propio Kane cometió un penal al intentar despejar un balón. Tras la revisión del VAR, el árbitro señaló el punto de los once pasos y Raúl Jiménez no falló, estableciendo el 3-2 y devolviéndole la ilusión al conjunto local.
Con poco más de 20 minutos por jugar, Inglaterra tuvo que resistir un intenso asedio. Aunque cedió la iniciativa y la mayor parte de la posesión, defendió con firmeza la ventaja hasta asegurar una victoria memorable en el último partido de este Mundial disputado en territorio mexicano.
Fue, además, la primera vez que Inglaterra volvió a jugar en el Estadio Azteca desde la derrota ante Argentina en los cuartos de final del Mundial de 1986, un encuentro que quedó marcado para siempre por la "Mano de Dios" y el inolvidable gol de Diego Maradona, que eliminó al equipo dirigido por Bobby Robson.







































