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·13 gennaio 2026
José Luis Sánchez pierde la cabeza tras la Supercopa: 'El Barça debería estar en Segunda y desposeído de títulos'

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La final de la Supercopa de España no solo dejó un nuevo título del FC Barcelona tras vencer al Real Madrid por 3-2. También dejó, una vez más, una escena bochornosa fuera del terreno de juego. El protagonista fue José Luis Sánchez, colaborador de El Chiringuito, que volvió a perder completamente los papeles tras otra derrota blanca ante el eterno rival.
Su reacción no fue una crítica deportiva, ni un análisis del partido, ni siquiera una queja arbitral más o menos habitual. Fue algo mucho más grave: un ataque institucional directo al FC Barcelona, pidiendo su descenso administrativo y la retirada de todos sus títulos... sin que exista ninguna sentencia judicial que respalde semejante barbaridad.
El FC Barcelona, supercampeón de España | Getty Images
En el canal de Twitch de El Chiringuito, Sánchez afirmó lo siguiente:
"A mí lo único que me molesta es disputar una competición contra un club que debería estar en Segunda División. Descendido y desposeído de títulos. Es lo único que me deja contrariado".
Y no se quedó ahí. Insistió:
"A mí lo que me quita el sueño es que en este país no se tomen decisiones y tengas que disputar competiciones ante clubes que deberían estar descendidos. Jugando contra la Ponferradina, el Mirandés y demás clubes".
No es solo una pataleta. Es una acusación gravísima lanzada desde un altavoz mediático enorme. Sin pruebas, sin respaldo judicial y sin respeto por el Estado de Derecho ni por los aficionados.
José Luis Sánchez habla como si existiera una condena firme contra el FC Barcelona. No existe.
El llamado 'caso Negreira' sigue en fase de instrucción. No hay juicio. No hay veredicto. Y, sobre todo, no se ha demostrado que el Barça haya pagado a ningún árbitro para comprar partidos. Eso no es una opinión: es un hecho.
Se investiga una relación contractual con un exdirigente arbitral para informes técnicos. Podrá gustar más o menos, podrá parecer ético o no, pero no hay ni una sola resolución judicial que permita afirmar que el Barcelona debería estar descendido o desposeído de títulos.
Por tanto, lo que hace Sánchez no es informar. Es condenar sin juicio. Y eso es profundamente irresponsable.
No hay pruebas que certifiquen el pago del Barça a ningún árbitro | Getty Images
No es la primera vez que José Luis Sánchez cruza todas las líneas tras una derrota del Real Madrid contra el Barça. Cada Clásico perdido reactiva el mismo patrón: victimismo, teorías de la conspiración, ataques al rival y deslegitimación sistemática.
Es como si el Barça no pudiera ganar nunca por méritos deportivos. Siempre hay algo oscuro detrás. Siempre hay una excusa. Siempre hay un "no es fútbol, es otra cosa". Y ese discurso, además de cansino, es tóxico.
El FC Barcelona ganó 3-2 porque fue mejor durante muchos tramos del partido. Porque supo competir, resistir y golpear en los momentos clave. No porque nadie le regalara nada. No porque existiera una conspiración nacional. No porque "España esté podrida".
Reducir todo eso a "deberían estar en Segunda" es negar el fútbol y sustituirlo por propaganda emocional.
Perder duele. Perder un Clásico duele más. Y perder una final ante tu máximo rival escuece todavía más. Pero no todo vale para canalizar la frustración.
José Luis Sánchez no solo hizo el ridículo: utilizó un micrófono para lanzar una acusación institucional sin base legal, desprestigiar una competición y faltar al respeto a millones de aficionados.
El fútbol se juega en el campo. Y los delitos, si existen, se juzgan en los tribunales.
Mezclar ambas cosas porque tu equipo ha perdido no es análisis, no es periodismo y no es opinión: es perder la cabeza. Y hacerlo en directo.









































