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·12 gennaio 2026
Tigres se lanza por Fidalgo y América entra en crisis por Emiliano Gómez

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·12 gennaio 2026

Las Águilas negocian contrarreloj la renovación del “Maguito”, reciben presión felina con oferta formal y se atoraron con el uruguayo por precio y plazas de extranjeros.
El mercado de fichajes volvió a sacudir al América cuando parecía que en Coapa el foco estaba únicamente en ajustar la plantilla para el Clausura 2026. A días de disputar la Jornada 2 ante Atlético de San Luis en el Estadio Ciudad de los Deportes, la directiva azulcrema se encuentra metida en un doble frente de tensión: la ofensiva de Tigres por Álvaro Fidalgo y el bloqueo económico y administrativo que representa el intento por fichar a Emiliano Gómez desde Puebla.
El caso Fidalgo es el que más ruido provoca, no solo por la jerarquía del mediocampista, sino por el momento exacto en que se da el movimiento. Tigres UANL presentó una oferta formal para quedarse con el futbolista, acompañada de una mejora salarial importante, señal inequívoca de que en la UANL lo ven como un fichaje estratégico, de esos que cambian el peso del torneo. En otras palabras: no fue un sondeo tibio, fue un golpe directo al corazón del americanismo.
Sin embargo, el América frenó el intento. La respuesta fue negativa porque el club está metido en negociaciones para renovar el contrato del jugador, cuyo vínculo termina en verano. Y ese dato es el que enciende todas las alarmas: el reloj corre, Tigres presiona, y en Coapa saben que si se duermen, se abre la puerta para un escenario incómodo en el que el jugador podría irse con ventaja para negociar.
Aunque por ahora la operación no se concretó, el interés felino sigue vivo. La intención está latente y, mientras no haya acuerdo definitivo en la renovación, Fidalgo seguirá siendo un objetivo real para Tigres, que ya demostró poder de seducción con dinero y proyecto.
Mientras se resuelve el tema del “Maguito”, el América también empuja por un refuerzo que podría cambiar su estructura ofensiva: Emiliano Gómez. Pero el movimiento está lejos de ser sencillo. Puebla, dueño de la carta, ha puesto una condición que funciona como muro: quiere alrededor de 5 millones de dólares para liberarlo.
Ese número elevó la operación a un nivel en el que ya no se negocia “por oportunidad”, sino por apuesta total. En un mercado donde los clubes mexicanos suelen estirarse cuando detectan urgencia, Puebla juega fuerte con un precio que obliga al América a tomar decisiones internas, tanto financieras como de plantilla.
Y ahí aparece la segunda gran complicación: el cupo de extranjeros. El América no solo debe pagar caro, también debe abrirle espacio. El fichaje de Emiliano Gómez chocaría con el límite de plazas, provocando una reestructura obligada que podría dejar “borrados” a futbolistas que hoy ya están en la cuerda floja.
En el entorno de Coapa, el problema es claro: para que Gómez llegue, alguien tiene que salir o ser desplazado. En el panorama aparecen nombres como Igor Lichnovsky o Javairo Dilrosun, futbolistas que podrían ser reubicados o quedar fuera de los planes para liberar la plaza necesaria. Y ese tipo de decisiones, en el América, rara vez salen limpias.
En medio del caos administrativo, André Jardine intenta mantener el enfoque deportivo con miras al partido ante Atlético de San Luis. La plantilla aún no está en plenitud, por lo que el técnico evalúa escenarios para la Jornada 2: se contempla que jugadores como Alejandro Zendejas, Erick Sánchez y Fernando Tapia puedan aparecer desde el banco, en caso de superar temas físicos o de lesión.
No es un detalle menor: si América no tiene a todos sus hombres disponibles, la presión por reforzar se convierte en urgencia, y cuando el América se ve urgido, los clubes vendedores se vuelven todavía más agresivos en el precio.
En paralelo, el América Femenil vive su propia realidad en el arranque del campeonato. Tras el empate ante Xolas, el equipo se ubica sexto lugar de la tabla general con cuatro puntos, buscando estabilidad para escalar posiciones en un torneo donde el margen de error es mínimo desde el inicio.
Lo que vive el América no es el típico “mercado caliente”. Es un escenario donde dos movimientos podrían redefinir el semestre: la posible salida de Fidalgo —si Tigres insiste y la renovación se estanca— y la llegada de Emiliano Gómez, bloqueada por un precio millonario y por un plantel saturado de extranjeros.
En Coapa no solo se juega el Clausura 2026. Se juega el control del vestidor, la planeación del torneo y, sobre todo, el golpe de autoridad frente a un rival directo como Tigres, que ya avisó: si América no se protege, le van a arrebatar a su motor.









































