Barça Basket – Real Madrid: Se acabó en el segundo cuarto | OneFootball

Barça Basket – Real Madrid: Se acabó en el segundo cuarto | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: SocBlaugrana

SocBlaugrana

·22 de março de 2026

Barça Basket – Real Madrid: Se acabó en el segundo cuarto

Imagem do artigo:Barça Basket – Real Madrid: Se acabó en el segundo cuarto

Pese al gran inicio en el primer parcial, gracias a Veselý, el Barça sucumbió en el segundo. Los visitantes sentenciaron el partido (76-95) antes del descanso.

Antes de comenzar el encuentro, las redes oficiales del Barça invitaron al optimismo con la recuperación a tiempo de ‘Toko’ Shengelia. Eso espoleó a una hinchada que dio la bienvenida al conjunto blanco con sonido de viento. Seguido de un himno a pleno pulmón de muchos aquellos que llegaron felices del Camp Nou. El Palau se engalanó y llenó para reencontrarse con un equipo al que añoró; herido, pero confiante tras vencer al Valencia Basket.

Buen arranque

Si además la primera canasta es un mate de Veselý, el pistoletazo de salida es inmejorable. El checho empezó echándose a los suyos a la espalda, mientras los madridistas anotaban en el poste abajo; girando y paso atrás. Los errores de Parra y Punter fueron castigados por la inspiración de Hezonja. Las defensas superaban a los ataques y Clyburn lo solventó desde el triple y penetrando para forzar a un rival que recurrió pronto a las faltas.


Vídeos OneFootball


El tiro exterior de Campazzo y Abalde forzó de nuevo las apariciones de un pívot culé acertado, aunque muy intimidado por Tavares. Xavi Pascual movió ficha e introdujo a Fall, pero el senegalés perdió la batalla inicial con Len en la pintura. La solvencia de Shengelia lo cambió todo y el primer cuarto cayó del lado blaugrana.

Respuesta demoledora

La puntería blanca se explicaba desde el talento individual, con jugadas rápidas especialmente de Maledon. Todo lo contrario que el desafinado Brizuela en sus intentos de triple. La seriedad defensiva de los de Scariolo obligó al técnico del Barça a pedir tiempo muerto ante la primera brecha en el luminoso. La efervescencia de Procida chocó de lleno con la fiabilidad de Punter, así que el intercambio no era suficiente.

Imagem do artigo:Barça Basket – Real Madrid: Se acabó en el segundo cuarto

Veselý durante el partido | @FCBbasket

Lejos de mejorar, el Real Madrid impedía correr y cualquier progresión. Deteniendo el juego, para salir en transición y hacer más sangre desde el exterior, gracias al enemigo público del pabellón; Sergio Llull. Xavi Pascual pidió pausa cuando los visitantes se marcharon a 15 de distancia. Únicamente el pundonor de Veselý traía de cabeza al gigante caboverdiano, omnipresente en los rebotes. Joel Parra pudo maquillar el luminoso con dos situaciones claras de lanzamiento, pero en lugar de eso, Hezonja y Campazzo ampliaron la ventaja rumbo a vestuarios.

Sin historia

Shengelia salió con el objetivo de revertir la situación y el ‘Facu‘ de impedir cualquier atisbo de reacción. La inteligencia de Brizuela forzó la personal de Abalde y Hezonja. Pero en ataque siguió la impotencia desde el exterior, mientras el base argentino rival campaba a sus anchas. El ex azulgrana Mario empezó a irritarse, emparejado con Hernangómez. Sin embargo, Tavares gozó de excesiva libertad con Willy en la cancha. El reloj corría, la dinámica permaneció inmutable y el entrenador catalán llamó a los suyos.

La pesadilla en números se reflejó en la cruda realidad de ni siquiera un tercio transformado en tiros de tres (6/20), antes del último parcial. Con la friolera del 75% del Real Madrid, tan solo con la aportación de Clyburn y el triple sobre la bocina de Joel Parra, no bastó para afrontar lo que restaba con esperanzas. El Palau se aferró al imposible con el regreso a pista de Punter, aunque el fondo de armario merengue aprovechó para igualar con Garuba y Feliz.

La tortura de los rebotes se hizo presente tanto en defensa como en ataque, incluso sin Tavares en el parqué. Maledon quiso sentenciar el Clásico él solito y Kusturica fue animado por la grada, consciente de que pasó una tarde para olvidar. Con la toalla totalmente arrojada por parte de ambos, la diferencia rondó los veinte, casi por inercia. Solo el orgullo del Barça estaba en juego y entre Lyles y Garuba se empeñaron en no ceder terreno. El partido murió en un correcalles en el que Joel Parra y Brizuela impidieron males mayores y que el rival alcanzase los 100 puntos, aunque el Palau despidió al equipo con pitos.

- Publicidad -

Saiba mais sobre o veículo