Balonazos
·18 de março de 2026
El Clásico Mundial se escribe con «V» de Venezuela

In partnership with
Yahoo sportsBalonazos
·18 de março de 2026


Qué tiene que ver esta columna de fútbol hoy, me perdonan, pero solo el nombre mis estimados y consecuentes lectores, pues hoy Venezuela está de fiesta deportiva, la mayor de muchos años, pues el béisbol, sí, hay que reconocerle sin egoísmos, el deporte rey de estos lares, se coronó campeón en el Clásico Mundial de Béisbol celebrado en Estados Unidos, superando el escollo de una derrota ante República Dominicana para luego desbancar a Japón, Italia y Estados Unidos en la gran final. No es para menos; ver el tricolor nacional ondear en lo más alto del podio en Miami es un bálsamo de alegría que recorre cada rincón de nuestra geografía, desde el Zulia hasta el Esequibo.
Venezuela ha demostrado, una vez más, que es una potencia beisbolera indiscutible, sentándose en la misma mesa de gigantes como los Estados Unidos —génesis de este popular deporte— y nuestros hermanos caribeños de la República Dominicana y Puerto Rico. Este triunfo no es obra del azar; es la evolución natural de una tierra que respira pelota. Si bien la historia dorada de este deporte se remonta a aquellas hazañas de los «Héroes del 41» y los títulos mundiales de 1944 y 1945, además del inolvidable oro en los Juegos Panamericanos de 1959, este trofeo del Clásico Mundial representa la consagración definitiva en la era moderna, donde se compite contra lo más granado del sistema de MLB y las ligas asiáticas.

El camino no fue sencillo, pero el temple del pelotero criollo sacó la casta en los momentos de apremio, porque, poder ganarles a potencias como Japón, con su disciplina férrea, y a los propios Estados Unidos en su patio, confirma que el talento nacional está para grandes cosas. El béisbol en Venezuela es un hilo conductor que une generaciones; es el abuelo explicando qué es un «squeeze play» y el nieto celebrando un batazo de vuelta completa. Esta victoria trasciende las líneas de cal del diamante; es un recordatorio de nuestra capacidad para ser los mejores del mundo cuando trabajamos con estrategia, unión y esa chispa tan nuestra que nos hace únicos en el Caribe.
Este humilde redactor deportivo se vanagloria mucho más, porque en sus lejanos inicios, hace casi cinco décadas atrás, fue redactor de béisbol en el diario 2001 de Caracas por varios años, cubriendo las incidencias de nuestra pelota profesional y aprendiendo la mística de este deporte, hasta que le llegó su clímax profesional con el fútbol. Sin embargo, la esencia no se pierde y el orgullo por este triunfo me embarga como si estuviera frente a aquella vieja máquina de escribir. ¡Enhorabuena Venezuela! Hoy celebramos con el pecho erguido y, como dice la canción del grupo «Un Solo Pueblo»: «…Viva Venezuela, mi Patria querida, quien la libertó, mi hermano, fue Simón Bolívar…».
Ao vivo









































