Santa Fe Deportivo
·15 de maio de 2026
El detrás de escena del desenlace MENOS DESEADO: por qué Zeballos NO RENUEVA y se va de Boca

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·15 de maio de 2026

Aunque la noticia pueda ser maquillada con una buena venta, no deja de ser una bomba para el mundo Boca: es prácticamente un hecho que Exequiel Zeballos se irá del club. Con contrato hasta fin de año, no hubo acuerdo para la renovación y, como la idea es que no se vaya libre en diciembre, buscarán concretar una transferencia en el mercado de pases de mitad de año. Si esto se concreta, el Changuito jugará ante Cruzeiro y Universidad Católica sus últimos dos partidos con la camiseta azul y amarilla.
El delantero santiagueño de 24 años es uno de los últimos exponentes de la inolvidable categoría 2002 (integrada también por Equi Fernández y Cristian Medina, entre otros), y casualmente, o no, también se irá del club de una manera no deseada. Es que si bien aseguran que la relación entre ambas partes sigue siendo cordial y las negociaciones se dieron siempre en buenos términos, las posiciones fueron irreconciliables y el Xeneize verá cómo se va una de las mayores promesas del club de la última década.
Su última renovación fue en agosto de 2022 y la firma fue por casi cuatro años. Ese plazo vencerá en diciembre de este 2026 y lo cierto es que desde entonces ha cambiado mucho el escenario y está instalada la sensación de que quedaron atrasados los números, tanto de la cláusula de rescisión de 15 millones de dólares como del salario del futbolista.
En las tratativas por un nuevo vínculo, las pretensiones de Zeballos no coincidieron con las distintas propuestas que llegaron desde Boca. Por eso, a apenas un mes y medio de que tenga la libertad de negociar con distintos equipos para sumarse libre a partir de 2027, la intención de ambas partes ya no es llegar a un acuerdo, sino lograr una venta que deje algo en las arcas del club. Desde las oficinas de la Bombonera saben que ante este escenario deberán aceptar una salida por bastante menos que la mencionada cláusula.
La realidad futbolística del Changuito ya no es la misma que antes de su lesión. Cuando sufrió el durísimo desgarro que lo tuvo más de dos meses fuera de la cancha, era la principal arma ofensiva del equipo y parecía irreemplazable. Sin embargo, la explosión de Tomás Aranda y la llegada de Adam Bareiro (hoy lesionado) reacomodó las prioridades de Claudio Úbeda en ataque y hoy el hábil extremo es suplente.
Si bien Zeballos sigue siendo parte del plantel y la relación entre su entorno y la dirigencia mantiene un cauce normal, otra vez se genera una situación irreversible con un futbolista del club. Se suma a una larga lista de jugadores, muchos de ellos pibes de inferiores, que se fueron en conflicto, como Valentín Barco, Nicolás Valentini, Cristian Medina y, más atrás, Agustín Almendra o Pol Fernández.
Aunque en muchos casos el Xeneize logró rescatar una cifra por la transferencia, en muchos otros sufrió la partida sin cargo de futbolistas que se fueron libres, con el pase en su poder. Hoy, la idea es evitar esto último y, aunque están resignados a perder a una de las grandes figuras del plantel, esperan que si llega una oferta, sea medianamente acorde al valor de mercado actual del Changuito.







































