El Madrid cierra una Euroliga histórica en casa con un recital | OneFootball

El Madrid cierra una Euroliga histórica en casa con un recital | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Un 10 Puro

Un 10 Puro

·16 de abril de 2026

El Madrid cierra una Euroliga histórica en casa con un recital

Imagem do artigo:El Madrid cierra una Euroliga histórica en casa con un recital

El Real Madrid cerró su temporada en casa con la contundencia de quien ya sabe que no necesita justificarse. El Movistar Arena despidió su fase regular con un 103-82 ante el Estrella Roja que no dejó margen para la duda ni para la nostalgia: 18 victorias y una sola derrota como local en esta Euroliga, el mejor registro de la competición y una cifra que por sí sola cuenta toda una historia. Ahora solo queda esperar rival para el playoff de cuartos, con el factor cancha ya asegurado.

Pero los números llegaron después. El partido, en sus primeros minutos, no prometía ese final apacible.


Vídeos OneFootball


El Estrella Roja salió al parqué del Movistar Arena con la desesperación de quien se juega algo importante —sus escasas opciones de entrar directamente en cuartos— y lo hizo como lo que es: un equipo físico, áspero, con Jordan Nwora en estado de gracia desde el perímetro. El alero anotó 11 puntos en los primeros cuatro minutos, el conjunto de Obradovic convirtió seis de sus primeros nueve triples, y el Madrid se vio abajo en el marcador (15-20) antes de haber entrado en calor. Hezonja, de par en la defensa del alero americano, no encontraba respuesta. La noche amenazaba con complicarse.

Scariolo no esperó. Metió a Deck para tapar el problema. Y luego, casi de golpe, pisaron la pista Andrés Feliz y Facu Campazzo.

Lo que vino a continuación fue uno de esos parciales que cambian el ánimo de un pabellón entero. Feliz penetraba, recuperaba una bola perdida y metía un triple de ocho metros encadenado en una sola acción. Maledon sumaba 2+1 dos veces seguidas desde la línea de penetración. Campazzo organizaba desde su sitio habitual, que es el centro de todo. Y en ese caos ordenado que solo él sabe construir, apareció Garuba. Un Garuba en una de sus mejores versiones desde su regreso de la NBA: veloz en las ayudas, poderoso en el uno contra uno, ladrón de balones donde nadie más llega. El parcial llegó a 13-1 (32-25) y el pabellón terminó de encenderse.

El primer tiempo se cerró con un pase de antología de Campazzo —de esos que hacen al vecino preguntarse si ha visto bien— para el mate de Hezonja, que guardó sus energías para el momento exacto en que hacía falta. 56-44 en el descanso, con 16 asistencias blancas en media jornada. Una barbaridad.

La segunda mitad trajo el único susto real de la noche. El Estrella Roja, que dominaba el rebote con inquietante comodidad, apretó hasta el 68-61 en el minuto 28. Moneke, Butler e Izundu se turnaron para sacudir a un Madrid que se desconectó unos minutos de más. Fue la señal de que la noche todavía tenía algo que decir.

Pero Llull cerró la discusión antes de que se abriera del todo. Su mandarina lateral contra tablero —con el reloj en rojo, desde ocho metros, lateral y perfecta— fue el golpe estético de una noche que ya tenía el resultado bajo control. Doncic, sentado en primera fila, le chocó la mano mientras la pista terminaba de explotar.

Porque esa era la otra historia de la noche, la que convirtió un partido de fase regular en algo más difícil de olvidar. Luka Doncic y Novak Djokovic ocuparon las butacas más visibles del Movistar Arena. El esloveno —que no va a arrancar los playoffs con los Lakers por problemas físicos— recibió una ovación cerrada de quienes le vieron crecer entre 2015 y 2018. Una Euroliga, tres Ligas, dos Copas del Rey. La afición no olvida. El djokovic, máximo ganador de Grand Slams de la historia con 24 títulos, llegó como hincha del Estrella Roja y disfrutó menos de lo esperado. El Madrid no hizo concesiones ni por los invitados ilustres.

Garuba terminó con 10 puntos, 4 recuperaciones y 4 tapones en apenas 16 minutos. Feliz anotó 10. Campazzo cerró con 16 puntos, 8 asistencias y 3 robos. Hezonja, irregular durante gran parte del partido, anotó 19. El Madrid llegó a los 103 puntos —más de cien por quinta vez en esta Euroliga— y disparó su valoración hasta los 141 con un 73% en tiros de dos.

Ahora toca esperar. Si el Valencia pierde este viernes en Sarajevo ante el Dubai Basketball, el Madrid termina segundo. Si gana, tercero. El rival en cuartos llegará desde ese grupo de equipos que pugnan por el play in: Zalgiris, Panathinaikos, Hapoel, Mónaco, el propio Estrella Roja o el París Basketball. Habrá que verlo esta noche.

Lo que no cambia es lo construido en casa a lo largo de toda la temporada. 18-1. Un registro que en cuatro de cada cinco eliminatorias de la historia de esta competición ha terminado dando el pase a la Final Four. El Madrid llega al playoff con ese dato como escudo y con la certeza de que el Movistar Arena, esta temporada, ha sido casi imposible de escalar.

Saiba mais sobre o veículo